6 mitos del alcohol que todavía crees

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Daniela Castillo
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I’m never drinking again.. Classic

Muchos de nosotros somos lo que llamamos “tomadores frecuentes”. Disfrutamos nuestra cervecita entre semana, un(os) roncito(s) el viernes y quizá un(os) whiskey(s) el fin de semana, como lo amerite. Pero cuando tenemos una ocasión especial y sabemos que nos vamos a dar con todo esa noche a veces tomamos prevenciones del ratón que quizá no son las más adecuadas. Cosas como:

  • Comer algo grasiento después de tomar,
  • Tomar aspirinas antes de dormirte para prevenir el dolor de cabeza,
  • Beber cerveza después del licor.

Son puras mentiras. Todos lo hemos tratado, no hay pena, pero la verdad es que no funcionan y es hora de que sepas la verdad sobre todo.

Aspirina antes de dormir te minimiza el dolor de cabeza: para nada. Es simple, aspirinas como Ibuprofeno te quitan el dolor por 4 horas…y vas a estar durmiendo por mucho más que eso así que realmente no hay necesidad. Además se te puede inflamar el hígado cuando el lineamiento de tu estomago está muy afectado por el alcohol. Better not.

Comida llenas de grasa después de tomar: ya es muy tarde amigo. No importa que tan grasienta ni que tan absorbente sea tu comida, el alcohol ya está dentro de ti. ¿Comer como un degenerado antes? Adelante, pero esto va a postergar el sentimiento de estar ebrio, no el dolor de cabeza. Igual nunca hace daño comerte una pizza antes de salir.

Bebidas energéticas + alcohol = te embriagas más rápido: o sea sí pero no. Estás consumiendo la misma cantidad de alcohol, pero no lo sientes porque lo que hacen las bebidas energéticas (entiéndase RedBull, Monster, etc.) es esconder el efecto del alcohol que te hace sentir pesado o con sueño.

Birra oscura vs. Clara: racista. Claro, la cerveza oscura se ve más densa y por ende más pesada, con más calorías y con más carbohidratos lo que se traduce a que pensemos que tiene mayor grado de alcohol. No es para nada así. Es más oscura por el color del grano que se utilizó en el proceso de fermentación, no tiene nada que ver con lo fuerte del trago. De hecho, la mayoría de las birras oscuras tienen menos alcohol que las claras.

Un trago por hora: te vas a rascar igual pero lo vas a sentir menos; el ratón del día siguiente es el mismo. Esta es la matemática del asunto: 100 miligramos por kilogramo de peso corporal por hora. Es decir, alguien que pese 266 kg puede tomar una lata de cerveza de 12 onzas por hora y no estar ebria al momento de conducir de regreso a la casa. Al final, esto también depende de tu metabolismo pero si no te quieres meter en un rollo legal, entonces no creas en este mito…a menos que peses 266kg y te quieras tomar una birra por hora.

Cerveza antes de licor es lo peor: no importa si te tomas unas birritas antes o después de un ron. Estas ingiriendo la misma cantidad de alcohol. El orden de los factores no altera el producto.

Lamentándolo mucho, no hay cura para el alcohol además del no tomar. Te recetamos lo mismo de siempre para el día siguiente: agua, aspirinas, un buen desayuno y tu suscripción de Komienza.