Limpieza pegajosa

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No es casualidad que las cajas registradoras de las tiendas estén constantemente cortejadas por una majestuosa (y muy variada) exhibición de chicles. Y es que, según la oficina del censo, el americano promedio consume 1,8 kilos de chicle cada año. Por consiguiente, nos hemos acostumbrado a ver anuncios de televisión que resaltan sus beneficios para nuestra salud bucal.

Ahora bien, muchos argumentarán que, como los demás dulces, masticar chicle resulta igual o más dañino por la cantidad de azúcar que contiene. Pero, lo cierto es que existen alternativas sin azúcar que ayudan a reducir las bacterias en la boca.

De esta manera, el chicle pareciera ser el pasatiempo ideal cuando estás aburrido, el relajante más efectivo en momentos de estrés, aquello que verdaderamente te refresca cuando lo necesitas con urgencia ¡y hasta la excusa perfecta para entablar una conversación!. Como verán, las personas le dan el uso que mejor les convenga en cada ocasión.

Pero, lo curioso es que hay quienes acuden al chicle justo en un momento específico: después de comer. ¿Por qué?

Barriendo bacterias

Sabemos que al comer, la boca se “inunda” de ácidos que hacen que proliferen las bacterias, debilitando así el esmalte de nuestros dientes. Sin embargo, la odontólogo Gabriela Cafaro asegura que: “Al masticar chicle, estimulamos la producción de  saliva. Esta, causa un efecto barrido que elimina los restos de comida que se encuentren en la superficie de nuestros dientes. Como consecuencia de ello, las probabilidades de una posible aparición de placa bacteriana disminuyen”.

¡Buen provecho!

Esta misma segregación de saliva hará que la digestión sea mucho mejor. Al masticar el chicle, conseguiremos tragarnos la saliva y así ayudaremos al proceso digestivo. Esto va a disminuir la probabilidad de padecer acidez estomacal.

Xilitol: enemigo de las caries

Algunos chicles contienen Xilitol, un edulcorante natural que reduce la cantidad de impurezas en la boca. A diferencia del azúcar, es inadecuado como combustible para estos organismos. Por tal motivo, el número de bacterias disminuye, permitiendo que la boca sea un lugar más seguro para los dientes.

chicle