Anglicismo en América latina: ¿Pérdida de identidad?

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La globalización suele definirse de manera ambigua. América Latina lo hace a pesar de haberla experimentado desde sus inicios. La conquista española dio vida a experimentos de sociedades en diferentes puntos del continente, con características, en el caso específico de la comunicación y la lengua, inspiradas e impuestas por el lugar de origen. Es allí cuando inicia un mundo diferente a los siglos anteriores. El XXI también cambió las maneras de comunicarse pero, esta vez, “la madre patria” pareciera ser otra.

Una de las características resaltantes de la sociedad contemporánea en la región es la masificación de no solo herramientas comunicacionales, sino de acepciones “extranjeras”. Pero en esta etapa de la historia, la diseminación de identidades, idiosincrasias, y culturas provenientes de Occidente (Estados Unidos y Europa) ha ganado lugar en los corazones latinoamericanos. Unos menos, otros más. Las clases sociales influyen, pero ambas entienden qué significa ok.

¿Ausencia de una sociedad autónoma? Esta pregunta imposible de responder ocasiona un sinfín de debates desarrollados no solo entre los llamados intelectuales, sino también por caminantes diarios de ciudades y pueblos, sin ellos saberlo. Un hombre que tomó ambos contextos para construir un análisis extenso, brindó una clarificación del tema. Fue el filósofo venezolano José Briceño Guerrero (1929-2014).

En la mayoría de sus obras, se evidencia una visión integracionista y crítica de América Latina. En el caso de la occidentalización, según un texto publicado por la Universidad de los Andes, la heterogeneidad cultural es invadida por la occidental bajo fundamentaciones científicas y espirituales. Sin embargo, los pueblos resisten de modo “solapado”. En el caso del lenguaje, cada integrante de la sociedad hereda su visión del mundo, al igual que una lengua materna. Este aprendizaje configura su identidad como habitante de una nación, conformando unos sistemas de representaciones mentales internos y externos. En fin, su idiosincrasia.

El anglicismo, entendido como vocablo o giro de la lengua inglesa empleado en otra, se está adentrando al continente desde hace décadas. La importación de medios de comunicación (desde teléfonos, hasta redes sociales) estimula un modo de vida “más abierto al mundo”. A pesar de haber configuraciones de idioma, permanecen retazos del original. Este lo es por ser un invento producido o patentado en cualquier país de occidente. Sobre todo, los nombres: Facebook, Instagram, Twitter, Snapchat, entre otros. Todos son desconocidos para los pocos entendidos del inglés. Sin embargo, reducen el significante en su imaginario a la funcionalidad de alguna de estas plataformas.

El libro El laberinto de los tres minotauros (1994) reúne a juicio del autor los tres discursos que rigen el pensamiento latinoamericano. El moderno: centrado en la hegemonía de documentos oficiales, planes del Estado, eurocentrismo, progreso, y neoliberalismo. El mantuano: se caracteriza por presentar elementos individuales en la relación, dignidad, religión, y moral; todos estos derivados de la burguesía como clase social preponderante al hablar de economía. El salvaje: se relaciona a modos de vida y pensamientos provenientes de las culturas precolombinas y africanas, conocidas como las perdedoras de la historia.

En una entrevista exclusiva para Prodavinci, Briceño habló acerca de esta obra. “Es que habiendo una pluralidad heterogénea de influencias, de orígenes, de maneras de ser, de formas culturales, la población tiende parcialmente a identificarse con uno de esos orígenes”.

De acuerdo a esto, el caso del anglicismo es aceptado generalmente por el discurso moderno. Por ejemplo, la llamada izquierda latinoamericana también lo reproduce a través del Estado. También las empresas privadas, las más poderosas (multinacionales) que heredan estrategias pertenecientes a la demanda mundial. Ambos utilizan la propaganda y publicidad. La primera se jacta de nacionalismos que caen en el chauvinismo. La última mencionada se caracteriza más por presentar discursos que incluyen significados y significantes sobrevalorados por ser locales ¿De dónde provienen? ¿Cuál es su filosofía? ¿Cómo satisfacen necesidades? La dinámica cultural de cualquier país perteneciente a la región, responde estas preguntas.

El aporte del filósofo venezolano se presta para interpretar y cuestionar la presencia del anglicismo y la publicidad como uno de los sectores más involucrados. Un video de la Real Academia Española señala el exceso de palabras anglosajonas. Esto significa que tal préstamo lingüístico está siendo tomado por el mundo. La visión de la institución es eso: institucional. Pero el punto central es la sustitución de un discurso por otro.

Mientras la economía reproduzca pautas y normas inherentes a la naturaleza idiosincrática latinoamericana, la acepción será automática. La importancia de esta ciencia social es enorme. Se trata de cómo una organización administra todo lo relacionado a cualquier rastro humano. Por ejemplo, el consumo de productos higiénicos, de entretenimiento, o la producción de ambos. Paralelamente, la comunicación a través de sus medios tradicionales actúa acorde a cómo se ejecute cualquier inicio de una idea, según su valor y función. El internet es el más abierto a la competencia. Es el nuevo mercado.

Como manifiesta Briceño Guerrero, lo ajeno no se acepta ni rechaza, sino que se asimila hasta el punto de transformarlo, con el fin de proteger lo autóctono. El mestizaje es un factor clave para la región porque cuenta con heterogeneidad de visiones. Puede ser un arma de doble filo, porque la sociedad civilizada aún no logra llegar al consenso. Lo idóneo es tomar elementos que se adapten al ritmo del mundo sin pasividad, y también aportando construcciones, sin perder la identidad, para llegar a un clímax donde la retroalimentación sea una regla espontánea.