En defensa de las precuelas de Star Wars

Sí, voy a ser “that guy”
Avatar:
Author:
Publish date:
Social count:
3
Sí, voy a ser “that guy”

En la vida, hay algunas cosas que son aceptadas como verdaderas, y que no pueden ser refutadas por nadie. La tierra gira alrededor del sol. A mayor altura, menor temperatura. Nicolas Cage es un fantástico y terrible actor al mismo tiempo. En fin, una serie de leyes aprobadas por un consenso, ya sea científico o cultural, con las que debemos vivir durante nuestras vidas.

Si le tomáramos la palabra al internet, una de leyes más establecidas del universo sería esta: las precuelas de Star Wars, específicamente la trilogía que incluye episodio I, II y III, son la mayor atrocidad cometida en la historia de no solo la franquicia, sino del cine en general. Todo fanático honorable de Star Wars sabe que las precuelas son una vergüenza, y que no vale la pena recomendarlas a nadie. La franquicia estaría mucho mejor sin ellas, y le han hecho un increíble daño a la marca y al universo ficticio en general.

Yo estoy aquí para decirte por qué eso no es cierto.

OK, tal vez estás preparando tu teclado para dejarme un comentario diciéndome porqué estoy completamente equivocado, y que has perdido toda fe en mi palabra. “Si le gustan las precuelas de Star Wars, ¿cómo puedo escuchar lo que dice?”, estás pensando. Espera un momento. Dame una oportunidad de explicarme. Y si al final, sigues sin ceder aunque sea un punto, pues eso no importa tampoco. La vida es así de hermosa, con sus distintas opiniones y todo eso.

Vamos a hacer esto en lista, porque las listas son cool y fáciles de escribir, y claramente soy poco profesional.

Las originales no son tan buenas

Uff, ok. Vamos a empezar con el comentario más controversial de primero. Por favor, no envíen un asesino a matarme por lo que estoy a punto de decir. OK… aquí vamos. Puedo hacerlo, puedo hacerlo...

La trilogía original de Star Wars en realidad no es tan buena.

Eso es lo básico que quiero comunicar, pero también necesito dejar otras cosas claras. Primero, no, no estoy diciendo que las precuelas de Star Wars son mejores que la trilogía original. De hecho, te diré exactamente lo contrario: la trilogía original ES mejor que las precuelas. Simplemente, estoy diciendo que las originales no son tan buenas. ¿Has visto Episodios IV, V, y VI recientemente? Siguen siendo… pues, Star Wars. Pero no han envejecido muy bien. En lo absoluto. Están repletas de de cheesiness de principio a fin, malas actuaciones, y tres guiones que te inducirán momentos cringey infinitos. Y las peleas… Oh, cómo agradezco que las peleas ya no sean así. Las películas siguen siendo mágicas, y siguen siendo clásicos. Pero ignorar los defectos no solo es caprichoso, sino una completa falta de respeto al material también.

Supongo que lo que estoy tratando de decir es que sí, todos amamos Star Wars, pero hay que reconocer que toda la franquicia no es exactamente la epítome de calidad consistente que muchos aseguran que es sin las precuelas. Ahí también incluyo todos los medios en los que se ha desarrollado, por cierto. Desde series de televisión, hasta cómics y videojuegos. Porque los altos y bajos son parte de Star Wars, y eso no tiene nada de malo. Es importante reconocerlo y hacer las paces con ello. La brecha entre las precuelas y las originales existe, pero no es tan grande como la mayoría de las personas te hará creer.

Ah, y Revenge of the Sith es mejor que Episode VI: Return of the Ewoks.

Las precuelas tienen el mejor Obi-Wan

Aquí no trataré de ser político. Ewan McGregor como Obi-Wan es EL Obi-Wan definitivo de Star Wars. Alec Guinness será por siempre una leyenda gracias a su interpretación en la original. Pero McGregor es el hombre, punto y final. Tal vez es por el hecho de que Obi-Wan es el personaje más convincente de todas las precuelas, o el hecho de que es un personaje desarrollado con problemas genuinos, y no el simple estereotipo del “maestro sabio” que se convirtió en sus últimos años.

Y hablando de estereotipos sabios, podría argumentar algo similar con Yoda, pero la distinción no es tan clara. Solo expresaré mi opinión: no soy un gran fanático de su versión de bufón que está presente durante el Episodio V. Pero en fin...

TL;DR: Obi-Wan Kenobi es mejor que Ben Kenobi.

En realidad no tienes la autoridad para decir qué es Star Wars y qué no

En realidad, ni tú, ni yo, ni el fandom colectivo de Star Wars tienen la autoridad para decir qué debe ser Star Wars, y qué no. ¿Sabes quién sí tiene la autoridad? George motherfucking Lucas. Puedo sentarme aquí a argumentar que Star Wars es mejor con o sin política, o que La Fuerza era mejor cuando era más misteriosa y no sabíamos de los midichlorians. De hecho, tampoco soy muy fanático de los midichlorians. Pero lo que no voy a hacer es pretender que tengo algún tipo de autoridad sobre Lucas para decidir qué debe ir en Star Wars y qué no.

Puedo decir que no me gustan, y porqué las cosas serían mejor sin ellos, pero hasta ahí. Los midiclorianos son parte del universo de Star Wars, y punto. No hay forma de rechazar su existencia. Debemos aceptarlo por lo que son: un método ineficiente de narrativa más de los numerosos que ya tiene Star Wars. Rechazar las precuelas con el argumento de que “Star Wars no es así” es mentirnos a nosotros mismos, porque la alternativa nos aterra. Y nos lleva exactamente a lo que argumenté antes, a aceptar que Star Wars es en realidad kind of a mess. Repito, un hermoso y mágico desastre, pero un desastre al fin.

Ese video es un análisis de The Force Awakens, de una de mis series favoritas sobre películas en YouTube, Movies With Mikey (tiene mis más alta recomendación). Además de hacer un extenso argumento sobre por qué The Force Awakens es un completo y hermoso milagro estratosférico (algo con lo que concuerdo, a pesar de mis problemas con la película), el video también tiene uno de los pocos argumentos válidos que he encontrado en contra de las precuelas. Para Mike, las precuelas fundamentalmente fracasan porque, según la interpretación más obvia, el “amor” es lo que lleva a Anakin al lado oscuro, cuando debería ser todo lo contrario. El amor es el bien, el lado de la luz; y el odio es el mal, el lado oscuro de la fuerza. Para Mike, esa analogía está presente en la trilogía original, y las precuelas traicionan ese principio.

Es un argumento conmovedor y honesto, y uno que aprecio enormemente. También entiendo que, en muchas ocasiones, las creaciones ficticias trascienden por completo a sus creadores (definitivamente, ya hemos llegado a ese punto con Star Wars. Al menos legalmente). Sin embargo, volvemos a lo mismo. Todo esto parte de una idea del “deber ser de Star Wars”. Discutir esto por completo podría hacerse en otro artículo, pero dejaré esta idea: ¿no es el amor un motivador de infinito poder que también puede llevarnos a hacer cosas horribles?

No estoy diciendo que Lucas ejecutó adecuadamente el paso de Anakin al lado oscuro (aunque muchas personas sí tienden a olvidar esta escena). Solo que el cineasta estaba interesado en agregar una capa adicional al conflicto, más allá del típico amor/bien/luz y odio/mal/oscuridad.

El 75% de lo que percibes como “Star Wars” viene de las precuelas

OK, 75% es un número alto, pero necesitaba algo para crear impacto. Mi punto aquí es que gran parte de lo que hoy conocemos como “cultura de Star Wars” está completamente apoyada por lo establecido en las precuelas. Quiero dejar algo claro: cuando piensas en un Jedi, no piensas en Ben Kenobi, Yoda riendo como un lunático en el pantano, o incluso en Luke con su traje desesperado en Return of the Jedi (las tres únicas referencias de un Jedi en la trilogía original). No, cuando piensas en un Jedi, un joven Obi-Wan Kenobi se acerca mucho más a tu imagen mental. Un Mace Windu, o un Qui-Gon Jinn. Todos estos son personajes de las precuelas. Ahora, cada vez que vemos a los Jedi en otros medios de la franquicia, su imagen está apoyada en los establecido por las precuelas.

La cultura Jedi es el mayor aporte que tienen las precuelas de Star Wars. ¿Y qué es Star Wars sin los Jedi? Pretender que estas películas no tienen cualidades que las redimen es un enorme capricho. ¿Estoy diciendo que son buenas? No. ¿Tienen malas actuaciones? Hell yeah. ¿Uso excesivo de efectos computarizados? Sí. ¿Jar Jar Binks apesta? Sí, apesta. ¿Podrían ser mejores? Por Dios, sí. ¿Star Wars estaría mejor sin ellas? Hell no.


Vamos a cerrar con broche de oro: HAN NO DISPARÓ PRIMERO.