Entrevista a La Gran Caracha, la novel cantante valenciana que recorre Sudamérica

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La primera vez que vi cantar a La Gran Caracha fue en el Bar de Francisco. Ella estaba interpretando A los soldados, un tema de dotes dignos del folk criollo. Los aplausos adornaron la pieza, y llenaron de ritmo al viejo lugar. La melodía de esta cantautora valenciana dibujó sonrisas a quienes dejaron caer sus nalgas en la barra para tomar una fría cerveza.

Al terminar su presentación, me acerqué hacia ella para invitarla a cantar en un evento que estaba organizando junto a unos compañeros. Le di mi mano, y me respondió de la misma forma. Le comenté el concepto e intención de nuestra idea. Aceptó participar apenas concluyó la improvisada explicación. Un nuevo apretón de manos culminó la conversación.

Eso fue en abril de este año. La Gran Caracha anteriormente era conocida como Stefany Trujillo, la guitarrista de Mind the Gap, una de las bandas que concursó en el Circuito Valencia del Festival Nuevas Bandas 2013. Después de tocar con esta agrupación autodenominada Indie rock, ella decidió iniciar una carrera como solista desde el 2015.

A partir de entonces, se presentó en pequeños conciertos de la ciudad. La escena musical de Valencia es tambaleante, y la falta de pocos espacios es la culpable. Esto no ocasionó que La Gran Caracha comenzara un viaje por Sudamérica, pero sí las ganas de conocer el mundo.

Quise entrevistarla para saber más de esta novel cantante y cómo le ha ido:

¿Cuál es la razón de la música?

“Aunque naturalmente no tiendo a racionalizar la música y por el contrario la siento un fenómeno universal, podría describirla como la transmisión de elementos armónicos a través de la causa y el efecto, la acción de percutir un tambor o acariciar las cuerdas de una guitarra con la intención de trasladar una emoción al entorno, y por sobre todas las cosas, la música, si es que tiene una razón: es compartir”.

¿Cuándo decidiste tocar un instrumento y por qué? ¿Cuántos tocas?

“Me considero músico y eso en lo personal engloba el hecho de que toco la guitarra, el cuatro, el bajo y que canto, principalmente mi talento radica en el tocar y cantar al mismo tiempo, he desarrollado una buena independencia, a los ocho años decidí darle uso al cuatro que permanecía colgado y polvoriento en la cocina de la casa de mi abuela. Honestamente me considero muy musical, y veces encuentro armonía, ritmo y melodía en el chirriar de mis muelas y hasta los pasos mientras subo las escaleras, la música está en todos lados”.

¿Compones canciones? ¿Algún material de descarga?

“Componer canciones es el motor de mi existir, nada como esa sensación de que estás dando con las palabras correctas, recitadas en el ritmo adecuado para que se paseen sobre las notas, es una acción de perfecta armonía. De momento no tengo material de descarga y estoy en proceso de preproducción del disco, pero pueden visitar mi canal de Youtube La Gran Caracha en el cual he colgado varios videos de mis temas”.

Te he visto en vivo dos veces, y noté pasión en tus interpretaciones. ¿Qué crees que te falte?

“En la tarima siempre va a faltar algo dependiendo de la perspectiva desde la cual se le mire, en lo personal y de una manera muy subjetiva siento en mi performance mucha honestidad, mucha transparencia emocional, no escatimo con mis expresiones ni palabras y me gusta darle prioridad a las canciones y que ellas solas hagan su trabajo, seguramente para llegar a la fama tendría que ponerme a bailar”.

Estudiaste Diseño Gráfico. ¿Por qué elegir esta carrera como profesión?

“Me gradué del colegio a los 16 años y aunque mi intuición me decía que estudiara música mi razón y las voces de mi familia envolviendo mi inmadura y loable voluntad adolescente, además de una inmensa pasión por el dibujo y la expresión visual, me llevaron a elegir la carrera de Artes mención Diseño Gráfico como profesión, la cual me complementa en muchos aspectos como artista y me es una herramienta infinita de comunicación y solución a diversos problemas”.

¿Qué es La Gran Caracha? ¿Por qué el llamativo pseudónimo?

“La Gran Caracha es pasión y fuerza, es energía contundente y violeta, es el cuatro venezolano a la vanguardia, el folclore independiente, la trova popular y pegajosa, La Gran Caracha es un homenaje a nuestro tío Simón Díaz, y en otros países de Latinoamérica es una gran comezón (Risas)”.

¿Qué tal es el movimiento musical en los países que has recorrido, comparándolos con el de Venezuela?

“El movimiento musical va variando dependiendo de la ciudad en el que se desenvuelve, además de que hay diversas plazas donde exponerlo. En Bogotá tuve la oportunidad de tocar contratada en varios bares y restaurantes, y también está la modalidad de músico callejero, se ven los transmilenios de la capital transitando con músicos. También hay festivales gratuitos de jazz, música pop, reggae y reggaetón, hay mucha contemporaneidad en el movimiento musical Colombiano”.

“En Ecuador se notan más las raíces y la formalidad no abunda, verás a los músicos caminando por el centro de Quito con sus instrumentos encima, esperando que se hagan las 12 para “hacer los restaurantes”, también turnándose en plazas y parques haciendo sonar la buena música andina hecha a través de flautas pan, guitarras y charangos. En Quito tocando en una plaza conocí a un chico que me invitó a tocar en la FLIA 2016 que es la feria del libro independiente y si se corre con suerte, así también se pueden conseguir eventos underground donde exponerse”.

“En Perú hay mucho movimiento musical, festivales gratuitos, toques en bares de jueves a sábado, músicos en el centro de Lima en las noches con brisa del jirón de la unión, también el famoso carreo, que es subirse al bus, cantar y pasar la gorra ligando que a los pasajeros les haya gustado, y de eso también he hecho”.

“Me ha tocado deconstruir el escenario, considerar un bus o una acera un buen lugar para tocar y eso fomenta mucho la humildad, te pone los pies sobre la tierra”.

Has cantado mucho por aquellos lados ¿Cómo te están tratando?

“Cantando me han tratado de maravilla, me he ganado mucho cariño, muchos cafés, jugos, dulces, aplausos y halagos, no puedo quejarme, me siento bendecida por el universo”.

¿Cuáles son tus objetivos? ¿Qué quieres despertarles a los melómanos?

“Mis objetivos son traslúcidos, quiero llegar a ser reconocida solo porque siento que mis canciones llevan en ellas mucha reflexión y quisiera ser sobre todo una razón de inspiración, un motivo para el que escuche mis temas se meta dentro de su espíritu y encuentre en él, lo mismo que encuentro yo en mi creatividad. Generar conexión”.

Si te encontraras con artistas del mundo y te invitaran a cantar con ellos o ellas, ¿Aceptarías?

“Por supuesto que sí, con gusto aceptaría una invitación a hacer música siempre y cuando lo que se dé sea una obra de transmisión emocional, estoy abierta a las colaboraciones musicales, en las cuales, por haber fusión de talentos suele obtenerse un resultado rico en influencias y estilos”.

¿En qué cree La Gran Caracha?

“Creo en mí y como creo en mí creo en todo y en todos, creo que somos una unidad universal, estamos fundidos al pasar del tiempo y la causa y el efecto. Creo en la entropía universal, en la transformación de las cosas, creo que como dice Drexler, un beso puede hacerse calor y luego movimiento, luego gota de sudor, vapor y luego viento…”

¿En Venezuela se puede?

“Se puede en donde se quiera, pero es real que en Venezuela el camino es más empinado, hay mucha anomía (obstáculos para lograr de forma eficaz cualquier objetivo) entonces, digamos que el nivel de dificultad es un poco más elevado que en el resto de los países que he visitado últimamente, sin embargo, Venezuela es cuna de grandes músicos, de hermosas voces y ágiles dedos y manos de palma ancha para percutir el cuero de un tambor. Lo malo es que cada vez hay menos cuerdas que tocar y menos vacas para hacer cuero…invito a todos los músicos Venezolanos a ampliar sus horizontes, llevar su talento a otros países y llenarse de la cultura musical que hay en ellos, enriquecer sus proyectos y respirar aires nuevos, ¡afortunadamente la música es un lenguaje universal y no hay barreras ni fronteras que nos limiten!”