¿De qué va un poema estético? Un poeta comparte su visión al respecto

No es un manual, eso también es poesía.
Avatar:
Author:
Publish date:
Social count:
0
No es un manual, eso también es poesía.

Tradicionalmente, se cree que la poesía es sólo juntar palabras que evoquen un significado estético, incluso a algunos les parece aburrida porque no entienden en lo absoluto la intención de lo escrito, y también ignoran todo lo que conlleva crear un poema, más allá de lo formal.

La estética poética puede hallarse en una narrativa “no poética”, en otras palabras: darle vida a algo bello sin que lo sea a ciencia cierta. Los versos cargados de textos rimbombantes y grandilocuentes son un ejemplo. Esto no significa que escribir con estas características no lo sea, pero hay otras formas de encontrar la belleza.

Robert Rincón (1985) forma parte del equipo editorial de la revista Poesía del Departamento de Literatura de la Universidad de Carabobo, y aceptó responder a una serie preguntas relacionadas al tema. No soy poeta, tampoco quiero serlo, al tratarse de labores lo mejor es entrevistar a uno que nos explique mejor de qué va todo esto.

¿Qué se necesita para escribir un poema? ¿Más sentimiento o tecnicismo?

El sentimiento, como lo entendemos actualmente, deviene del mundo de los conceptos instrumentales manejados por los medios masivos con énfasis en el consumo. El corazón de chocolate, el peluche y, por otra parte, la sobredimensión visual de los grupos «amigos de los perros, amigos de los gatos, amigo de vecinos sin dinero, entre otros». Que por lo general los que no comulgan con estas posiciones, les dicen: «tú no tienes sentimientos, insensible ante la comunidad protectora de polillas», por ejemplo. Si el poema se escribiera bajo ese argot sentimental que nos impone la industria cultural, el juego del mercado o las redes de cuido que, como muchos, no entiendo su función, de verdad no necesito ese sentimiento para escribir.

Como lo entiendo, es un producto de un esfuerzo por estar atento a lo que me rodea. Por tanta pereza, ese sentimiento no brota de la nada, si no estoy atento escuchándome o escuchando el exterior. Sencillamente viene de una actitud ante la vida que aplazo constantemente y esto sí puede ser motivo para escribir.

Las técnicas son los procedimientos que aplicas con la herramienta llamada lenguaje, consideras el apropiado o los apropiados para potenciar dimensiones sensoriales que esperas obtener de la escritura. A cualquier parte del cuerpo golpea un poema: la vista, el oído, el estómago; las técnicas direccionan mejor el golpe. De los clásicos estudiamos sus técnicas y sus temas. Lastimosamente, no golpeamos de manera integral como lo hacen ellos.

¿Qué temas son tocados generalmente en la poesía venezolana?

La tematología, como disciplina de investigación que se nutre de la literatura comparada, se encarga de estudiar y reconstruir la historia y el funcionamiento de los mitos literarios u otros asuntos recurrentes en cualquier práctica cultural. Especialmente me he inclinado a revisar, más por aficionado que por investigador, la figura del padre en la poesía Venezolana. Monte Ávila Editores publicó en 1992 un libro del poeta fallecido José Barroeta: El padre, imagen y retorno (La imagen del padre en la poesía venezolana contemporánea). En este libro precisamente, el poeta hace un recorrido interesante sobre el tema del padre, en el cual incluye: Enriqueta Arvelo Larriva en Poemas de una pena (1942) y Voz aislada (1939); Vicente Gerbasi con Mi padre el inmigrante (1945); Caupolicán Ovalles con En uso de la razón (1963) Argimiro, Elegía en rojo a la muerte de Guatimocín, mi padre, alias el globo (1963); Ramón Palomares con El reino (1958) y Adiós escuque (1968-1974); entre otros, que con el paso del tiempo pudiera añadirse y contribuir a su obra, poemas de Reynaldo Peréz Só de su libro Px (1996); poemas de El día perdurable y otros poemas (1997) de Teófilo Tortolero; Los Poemas del viejo (2002) de Adhely Rivero; Mecánica (2005) de Víctor Manuel Pinto; y otros más recientes como Los pliegues del agua (2014) de Jairo Rojas Rojas; por mencionar a algunos, donde la coincidencia puede ser la figura paterna, vista de distintos ángulos con otras posibilidades dadas por los recursos del lenguaje que manejaron con sus libros.

Hay otros trabajos que pudieran nutrirse de acuerdo a la intencionalidad con el que nacieron, por ejemplo, los aportes de la poeta Yolanda Pantin: Entrar en lo bárbaro. Una lectura de la poesía venezolana escrita por mujeres (2004), que fácilmente puede complementarse y actualizarse con el número 160 de la revista Poesía editada y publicada por la Universidad de Carabobo dedicada a las poesía de este género. Actualmente reviso un libro de la profesora Carmen Virginia Carrillo: De la belleza y el furor. Propuestas poéticas renovadoras de la década de los sesenta en Venezuela (2007), donde el tema no es el asunto primordial sino las poéticas de rupturas de los sesenta en Venezuela y su relación con los movimientos poéticos latinoamericanos. Considero que el tema no es un asunto prioritario en la valoración de un poema, sino cómo el poeta emplea sus recursos expresivos para plantear ese otro mundo configurado en el poema, en su conjunto visual y sonoro, el tema para mí es algo muy posterior.

¿Crees que las imágenes expuestas en un poema correspondan a un hilo intencional del autor o simplemente la interpretación de la lectura podrá darle forma?

El hilo intencional del poeta, que particularmente considero en mi praxis, es lograr o rozar con un trabajo arduo un equilibrio en todo el conjunto del escrito: elementos visuales, sonoros y emotivos. Al desprenderme del poema, supongo que debido a la polisemia que trato de forjar en el escrito cada lector tendrá su juicio.

¿Crees en los discursos estéticos para temas estéticos?

El discurso estético es la comunicación de cierto contenido que plantea el uso de las formas que convencionalmente confluye en otros tipos de discursos, todo depende de la apreciación del lector en relación con ese contenido. Muchas noticias de prensa, por ejemplo, han servido para trasladarlo al cine, poesía o narrativa. La violencia impacta donde se ubique, todo está en cómo el autor lo propone en su discurso, y qué elementos dispone para plantearlo de otra forma.

¿La poesía venezolana aporta a la poesía del mundo no solo por su contenido sino por su forma?

Eso del aporte al mundo suena a ser héroe, y esto se ha entendido, lastimosamente, en el reconocimiento por parte de una universidad norte-europea equis, gracias a un artículo de un profesor que se dignó a nombrar a un ser en su paper de ascenso, o por una maquinaria editorial extranjera que canoniza por factor lucro a otros seres equis porque escriben “tan bien que todo el mundo los entiende”.

Nuestra poesía es muy rica y singular por la variedad de acentos, climas, regiones y posiciones sociales. Me gusta la idea, más que aporte al mundo, de que nuestras poéticas deban ser tratadas desde el reconocimiento y la comparación. Creo que así se puede tener un panorama nacional y macro-regional de lo qué se escribe y cómo, y, así, observar lo que realmente las poéticas aportan desde su singularidad, alimentándose desde sus visiones al resto. También depende de la divulgación y la red que establezcamos tanto dentro del país, como para el resto de la región en presentar lo que se escribe y fortalecer, principalmente, la crítica, y no la realizada para vender libros únicamente o la que se hace en universidades, que luego se engaveta. Emplear los recursos informáticos con los que se cuenta y trabajar en torno a la crítica que necesitamos para comprender lo que se hace y dejar registros para los jóvenes en formación.

¿Recomiendas alguna estructura para un texto?

Responderé con algo que me ha servido mucho, una poética de un amigo, Carlos Osorio Granado: «cánsate de escribir como quieras; escribe, como debas». Las estructuras vienen de la adaptación de cómo hablas y haces el traslado a la escritura. Eso sí, nunca está demás leer lo clásico con lo contemporáneo, detallando que el decir y su estructura responde a una época, sin descuidar lo que va al centro del cuerpo.

¿Qué se necesita más, blogs o premios?

En la actualidad hay un auge interesante de blogs, se ha establecido una fauna en relación a la poesía que puede clasificarse por edades, gustos, tendencias, temáticas, traducciones, a la par, los premios parecen que comparten el mismo espectro de clasificación. El premio y el blog funcionan como dispositivo de legitimación del discurso poético en distintas escalas y su objetivo es filtrar lo considerado «poético» y «no-poético». Sin embargo, observo blogs que se concentran más en publicar que en el respeto del lector; cuando menciono respeto por el lector no me refiero tanto por el contenido sino el cómo se presenta. Privilegian nombres o antologías y descuidan el vehículo semiótico que agrupa toda la página y cada detalle de la misma. El lector debe sentirse agradecido, no tanto porque sea un poeta emergente o uno canonizado que se publique, sino su satisfacción al toparse con una buena vitrina. Sí, es cierto que existe un aparato (premio, crítica, talleres, divulgación) que sostiene el quehacer poético: no se debe descuidar al lector como un mero consumidor, sino alguien que recíprocamente aporta al blog posibilidades de mejorar.

Se necesita más de estos criterios, sabemos que sólo quedan con el tiempo los clásicos, lo demás lo devora el mundo.

¿Crees en el talento innato para escribir un poema?

Nuestro talento innato radica en la posibilidad de relacionarnos con nuestro entorno, bien sea desde nuestro mundo emocional o verbal, desde esa zona hay un poema en potencia. Ese talento lo tiene todo ser humano, esa capacidad de captar y traducir su manera de observar las cosas; el poeta al igual que el artesano, el maestro, el doctor o el albañil, por mencionar algún oficio, poseen ese talento, la diferencia es que algunos toman la escritura, otros los números, otro el arte de curar; donde se afirme o se niegue, donde se cuestione o se busque la perfección por algún medio, hay un poema que se escribe, que se canta, se toca, se imagina. Al final la poesía no le pertenece a nadie, está o no está.

¿Tres palabras que nos compartas para definir la poesía?

Atención, lenguaje, creación.