21 días hacia Silicon Valley: el reto de las 5 AM

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“Somos lo que hacemos repetidamente. La excelencia, entonces, no es un acto; es un hábito” (Aristóteles).

Como dice el filósofo griego, la excelencia proviene de la repetición de hábitos, pero no cualquier hábito, sino aquellos que te hacen mejorar y dan una ventaja sobre el resto. Es por esta razón, que los editores de la Revista Komienza me han llamado esta semana para implementar un nuevo hábito a mi rutina diaria durante 21 días que tendría éxito asegurado; el llamado  El reto de las 5am”. Éste consistiría en despertarme a las 5:00 am durante 21 días sin parar, haciendo un registro sobre mis experiencias, aprendizajes, opiniones y críticas. Los practicantes proponen que a estas horas de la mañana se puede obtener mucho más provecho y eficiencia de las horas del día que en cualquier otro momento. ¿Por qué? Pues expresan que a estas horas, el nivel de concentración y eficiencia es óptimo. Además, no hay distracciones de trabajo ni familiares que puedan dispersarte del provechoso tiempo personal. El CEO de Apple –Tim Cook– y el CEO de Disney –Robert Iger– han expresado a los medios despertarse a las 4:30 am habitualmente.  El guru de la motivación –Robin Sharma– dice que nuestras más valiosas horas están entre las 5am y las 8am. Ser capaz de despertarse a las 5am hará que lo demás sea mucho más fácil, porque cuando alguien logra superar una de los mayores retos que separa el hombre del éxito –el levantarse de la cama-, ya ha alcanzado una gran parte del trabajo diario…

Es por esta razón, que hace una semana comencé con el reto durante 21 días y me dediqué a hacer una evaluación personal con un reportaje semanal en donde explicaré las consecuencias, opiniones, pros y cons de todo lo que experimente. Por eso, hoy etiqueto a este día 3/18/2016 como mi séptimodía despertándome a las 5am desde que comencé. Una semana de reto en donde he registrado cada resultado para cada día. Aquí va mi opinión de la primera semana:

Según la parte teórica, levantarme en este momento del día me permitiría tener varias horas de concentración total, libre de distracción alguna, y aprovechamiento de lo que más nos interesa en esta vida: ¡TIEMPO! Además, tendría ventaja sobre el resto, ya que en vez de recibir el día con apuro y fatiga, cansado de apagar la alarma por quinta vez, me anticiparía a ella. Es decir, pasaría de un comportamiento reactivo –el habitual–, a un comportamiento proactivo. Es cierto que despertarse puede suponer una gran ventaja y un excelente hábito para muchas personas, no obstante, yo he reflexionado opiniones y conclusiones muy diferentes durante estos siete días de reto.

El primer día fue muy ineficaz. Me desperté, me duché y estuve desde las 5:15 am hasta las 7:30 am (hora en que empieza el desayuno de mi residencia universitaria) sin saber qué hacer. Evidentemente, opté por no perder el tiempo y ponerme a estudiar, pero no logré eficiencia alguna ese día. Durante mis siguientes tres días cometí un gravísimo error: dormirse tarde y despertarse temprano.  Esto tuvo consecuencias inmediatas sobre mi ritmo biológico, casi obligándome a tomar una siesta diaria. Tuve que empezar a cambiar de rutina. La decisión entre estudiar por las mañanas sin compañía, siesta por la tarde, y dormirse temprano o levantarse tarde, nada de siestas y estudiar en grupo por la tarde y noche. También, me empecé a preguntar si valía más la pena quedarse largas horas por la noche para terminar con mis deberes universitarios, o si era preferible dormirme temprano y terminarlos por la mañana. Entonces, decidí ponerlo a prueba y comparar los estudios por la noche (12am) con los estudios por la mañana (5am). Ambas funcionaron por igual. La única diferencia era que por la noche, solo pensaba en terminar para dormir, con la seguridad de que no dormiría hasta terminar. En cambio, por las mañanas me levantaba rápidamente y lo hacía con mucha rapidez sin saber si me daría tiempo suficiente para finalizar. Todavía me faltan más pruebas para concluir y optar por una.

Hoy, concluyendo mi séptimo día de reto dejo un mensaje de mi parte. El reto trae consigo más de lo que parece. Es una forma de vivir aprovechando el tiempo libre de concentración que no se consigue generalmente en el día a día. Puede ser muy útil si se sabe aprovechar. Es recomendable tener una determinada tarea para esas horas –ejercicio físico, trabajos, tareas– para luego no procrastinar. Es un sacrificio que puede tener muchas consecuencias positivas si se saben aprovechar, pero hay que estar dispuestos a cambiar. Sí es verdad que trae consigo concentración total, pero al principio es muy difícil acostumbrarse al cambio de ritmo. Por ahora, seguiré recaudando más información y estaré reportando con ustedes mi experiencia de la semana siguiente.

Un saludo.