El secreto de Sam Altman: deja de aprender

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Le pregunté a Sam Altman cómo aprendía. Su respuesta me sorprendió.

Muchos no le prestaran  atención a estas palabras. Yo si. Sam maneja Y-Combinator, una plataforma que invierte en más de cien startups al año. Trabaja con los mejores learners del mundo. Y su respuesta sugiere que no sabe bien los principios detrás de su desarrollo intelectual.

Primero, pensé que era ignorancia. Pero después de reflexionar un rato descubrí que era algo más profundo: quizás el arte de aprender es una paradoja. A penas diseñas una actividad para estudiar, dejas de aprender. El aprendizaje es un subproducto. Es el resultado de una actividad que ni consideraste estudiar a primer instante.

Cuando pienso en buenos learners, lo que me viene a la mente son niños menores de seis años, emprendedores, padres nuevos y artistas de clase mundial. Estas son las personas que no están aprendiendo a través del modelo de la escuela básica. En lugar de ello, llamamos estudiantes a los adolescentes en el colegio que se mueren de aburrimiento, cuando en realidad, son los que menos están aprendiendo.

Es el querer. Esa es la razón por la cual te conviertes en un learner. Es el querer lo que de absorbe, te hace perder la noción del tiempo, derrotar el miedo y crecer. El aprendizaje ocurre cuando no estás consciente de ello. Es el querer lo que te hace un padre, un inventor, un amigo y un learner.

“Cuando mires atrás y te veas a ti mismo en seis meses, si no te sientes apenado por tu ignorancia hay un problema grave. Eso significa que no estás aprendiendo, ni creciendo.”

Ryan Hoover

“Operando desde un lugar donde no se necesita nada. La falta de necesitar algo atrae todo.” Me encanta esta frase. Nuestros padres, las compañías y los colegios nos enseñan lo que necesitamos hasta cierto punto. Nos muestran que tenemos que ser creativos, pensadores críticos y listos para el trabajo. Nos hacen dependientes a sus servicios, ideas y maneras de pensar.

Pero no necesitas nada de eso.

Cuando le preguntas a los learners cómo aprender algo, todos te responden lo mismo: Just do it (solo hazlo). Lo repetitivo de este consejo nos ha hartado.

Pero es verdad. Solo haz lo opuesto a estudiar. Aprender es útil para buscar una respuesta correcta, pero no para lograr tus metas a largo plazo. No existe un manual step-by-step de cómo tener éxito. Estudiar te obliga a seguir la agenda de alguien más, y no la tuya.

Tu vida no tiene que ser determinada por los oficiales de admisión. Puede ser determinada por tu propia curiosidad. Lo es para todos los adultos ambiciosos. Y no tienes que esperar para empezar. De hecho, no tienes que esperar para ser un adulto. No hay un interruptor en tu interior que se encienda mágicamente cuando cumples una cierta edad o te gradúas de alguna institución. Empiezas a ser un adulto cuando decides asumir responsabilidad de tu vida. Puedes hacer esto a cualquier edad.

Paul Graham, cofundador de Y-Combinator

(Fragmento de su discurso de graduación, prohibido por los profesores)

La curiosidad usualmente es malentendida. No se trata de leer un libro random o de consumir contenido clickbait. La curiosidad es cuando destruyes las cosas para construirlas a tu manera.

La curiosidad y el impulso te hacen evitar el aprendizaje. Debes hacer que las computadoras trabajen por ti, elige lo que necesitas y no repitas trabajo. Es el impulso lo que genera tu pensamiento crítico y creatividad. Con el creciente avance de la tecnología y la competencia no tienes el lujo de aprender. El aprendizaje step-by-step cada vez se necesita menos.

Muchos de nosotros podemos acordar que estas son las cosas fundamentales que debemos aprender. Son destrezas importantes que nos guían y nos ayudan a obtener conocimientos que le agregan valor a nuestro trabajo y vida. Pero estas destrezas no son formadas con restricciones artificiales. Las formamos cuando no tenemos limitaciones, cuando nos cuestionamos todo y cuando lo ponemos en una balanza. Eso es lo que significa ser crítico y creativo.

Aprender te puede ayudar para encontrar respuestas. Pero nutres tu creatividad, pensamiento y empatía en el reino justo después del estudio.

Deja de aprender—Stop learning

Emil  Wallner

Encuentra el artículo original en inglés aquí