El habano. Un hábito común entre los viejos y exitosos. Un símbolo de sofisticación y poder, que causa un efecto muy distinto al de un simple cigarro. Muchas veces ni son asociados el uno con el otro, porque a diferencia del cigarrillo común, se utiliza en eventos selectos, en donde un buen whisky o un brandy es su mejor acompañante.

Para el espectador común, la elección y el cuidado de un habano parece un especie de arte, que solo puede ser aprendido con años de experiencia. Pero para aquellos que no pretenden ser fumadores profesionales, y lo que buscan es saber cómo disfrutar un tabaco esporádico, te traemos unos datos para que metas la pinta:

  1. La anatomía:

Asumiendo que por lo menos sabes diferenciar la boquilla de la perilla (dato: la boquilla no es la que se fuma, se enciende), el habano está conformado por varios tipos de hojas,  y cada uno de ellos cumple una función diferente:  

  • Tres para el sabor: El volado, el seco y el ligero conforman la tripa, que es la fuente de los sabores y aromas del tabaco. En muy pocos casos se mezcla una cuarta hoja llamada Medio Tiempo, esta brinda un sabor hasta más fuerte que los demás, y no se suele conseguir en tu habano común.
  • Una para la estructura: El capote es la hoja que envuelve a la tripa. Esta hoja define la forma del habano, pero también le da un toque de calidad.
  • Otra para la vista: La última hoja utilizada es la capa. Esta es una hoja fina y elástica que se utiliza para formar la superficie exterior del habano. Esta también le añade sabor al producto final.
  1. El cuerpo:

Necesitas considerar el tipo de sabor de habano que vas a fumar. Existen distintos cuerpos, desde ligeros, hasta muy fuertes. Te aconsejamos empezar con uno de menor fortaleza. Y para aquellos que ya están familiarizados, recuerda que el mejor cuerpo lo encontrarás mientras más tiempo tengas. Porque un Habano de tripa larga está creado para intensificarse a medida de que se fuma.

  1. El tamaño:

Debes considerar el tamaño. Más que por preferencia, el tamaño del habano debe ser proporcional al tiempo que tienes para fumarlo.

  1.  Datos importantes que recordar:
  • Nunca, y digo nunca, debes confundir a un puro con un habano. Los habanos son únicamente los tabacos puros elaborados 100% en Cuba.
  • No olvides detallar la capa del habano. Es importante que la superficie del tabaco sea de un color uniforme y que esté perfectamente colocado sin ranuras. Recuerda que la capa cumple un papel en el sabor del habano, y no debe estar descuidado.
  • Utiliza tus sentidos. Palpa, huele y observa bien el tabaco que vayas a comprar. Existen infinitos sabores de puros y treinta y dos tipos de habanos. Si te gusta el aroma, es más probable de que te guste el sabor.
  • No olvides cuidar tu salud. Los habanos contienen nicotina, si fumas más de la cuenta, estarás expuesto a ser adicto.

Con estos datos ya deberías estar listo para disfrutar de tu habano en la próxima fiesta, pero si quieres seguir informando de todo lo que hace un emprendedor fuera de la oficina suscríbete a Komienza.