Cómo liderar un equipo cuando no te gusta la gente - Komienza | Vive tu vida al máximo

Cómo liderar un equipo cuando no te gusta la gente

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Y cuando el deber lo pide.

OK. Estos son los hechos: tienes que pensarte una idea, hacer una presentación, montar un proyecto. Ya sabes lo que quieres hacer, lo tienes pensado y visualizado. Tienes buen feeling… Hasta que te dicen que tienes que trabajar con otras personas que no necesariamente conoces. Ves cómo tus ideas se derrumban al incorporar las de los demás que no son tan buenas como las tuyas pero sabes que las tienes que incluir. Pataleas internamente, crees fielmente en que si quieres las cosas bien hechas, las debes hacer tú solo. No puedes huir del trabajo en equipo.

Calma y cordura. Lee estos tips para la próxima vez que tengas que montarte en un horrible barco en el cual no quieres estar.

1. ¿Esa mala actitud? Chao.

Antes de poder empezar a trabajar con otros seres humanos debes quitarle la connotación negativa que tienes hacia el trabajo en equipo. Claro, sabes que lo más probable es que tú hagas la mayor parte de las cosas pero quizá termine siendo mejor de lo que pensabas. Optimismo for the win.

2. Conócete como líder del grupo.

Sabes cómo trabajas, pero ¿sabes qué piensan los demás sobre eso? Haz un pequeño experimento de unas horas para ver cómo responde tu equipo a cierta actitud, recomendación o acción. Una vez que sientas que sabes la mejor manera de aproximarte a ellos, dale play y quédate con esa manera de ser.

3. Conoce al resto del equipo.

Ahorita todo esto parece como un gran esfuerzo para alguien que prefiere trabajar solo, pero créenos, valdrá la pena. Tómate el tiempo para conocer las fortalezas y debilidades de cada uno, eso no solo los hará tenerte más cariño y sentir la responsabilidad de rendirte cuentas pero también te servirá al momento de delegar tareas. Al saber sus pros y contras ya sabrás a quién recomendarle que trabaje con quién cuando tengan que surgir sub-grupos.

4. Define roles y responsabilidades.

Va de la mano con el punto 3. En vez de excluir a alguien que parece ser peso muerto, dale un rol específico en el que se destaque. Todos te van a agradecer el orden que has puesto (si están felices) porque eso lleva a la eficiencia. Debes tener en mente que 2+2=5.

5. Sé proactivo con la retroalimentación.

Escucha a los miembros de tu equipo aunque no quieras, comenta sobre sus ideas y cuestiónalos, no de manera ofensiva sino genuinamente interesado. Cuando hables, pídeles sus observaciones. No todo tiene que ser súper formal y estricto, de hecho eso impide un poco el flow del trabajo en equipo. Es clave tener un ambiente de amistad, aunque no pienses nunca ser amigo de ellos.

6. Reconoce y premia.

Todos pedimos algo de reconocimiento, es algo que anhelamos y que nos hace sentir bien, pero hay algo que nos hace sentir mejor; apreciación y respeto. Aunque no lo quieras admitir, tu equipo trabajó bien. Ahora debes tomarte el tiempo de acercarte a cada uno y decirle lo importante que fue para el trabajo. Esto no debe sentirse como una obligación, de verdad tienes que bajar tu ego y apreciar cada detalle que hizo cada miembro.

7. Celebra.

Se acabó lo que se daba, entregaron todo a tiempo y extrañamente, todo salió bien. De hecho, salió perfecto. No seas orgulloso; celebra con tu equipo. No significa salir semanalmente a tomarse un café en aquel local donde se les ocurrió una idea. Un simple gesto de apreciación basta, desde chocarles las cinco a brindarles un trago. Si tu equipo alguna vez dudó sobre tu genuino interés en ellos y en el bien del trabajo, esto les quitará esa inquietud y quedarás como el líder de grupo más genial.

Hay que admitirlo, trabajar solo no siempre es lo mejor. Nosotros no queremos que estés solo en la vida, así que suscríbete y comparte con tus amigos en Facebook, a ellos tampoco les gusta la soledad.