Uber está jugando Risk

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Entre otros juegos de mesa.

Para aquellos que vivimos en algún país donde Uber no existe, no hay razón por la cual no deberíamos saber qué es. Lo que comenzó como un startup hace 7 años en San Francisco, California por Travis Kalanick y Garret Camp es ahora una compañía multinacional valorada en 62 mil millones de dólares a finales del 2015 que conecta a personas con la necesidad de llegar a algún lado con conductores dispuestos a buscarte y transportarte en su propio vehículo. No es como un servicio de taxi.

Últimamente hemos visto el nombre de esta compañía por doquier; “Uber compra esto”, “Uber se asocia con esta empresa”, “aquellos compran parte de Uber”. Y la verdad es que con tal cantidad de noticias surgiendo constantemente, ha sido difícil mantenerse al tanto y terminar de entender qué es lo que están haciendo y por qué salen con tanta frecuencia en redes sociales y portales de noticias. Pero te lo pongo en breve: hay una guerra contra Uber.

De iPhones a carros

No solo me refiero a que están naciendo y generando más atención otras empresas en el mismo mercado, como lo es, por ejemplo, Lyft, quienes tienen sus sedes en San Francisco, California. Sino que ahora hay compañías que no tienen nada que ver con el servicio de transporte que están buscando la manera de adentrarse en el campo de batalla. ¿A quién me estoy refiriendo pasiva-agresivamente? Apple. Esta famosa tech company que no tiene nada que buscar en el mundo de compartir vehículos esta oliéndole la cola a Uber y yendo directamente a donde más le duele: China, su objetivo principal siendo uno de los mercados más grandes del mundo. Claro, tiene sentido ya que Apple tiene la mayor parte de sus compradores ahí, pero esto no tiene nada que ver con eso.

El legado de Steve Jobs adquirió cuatro compañías privadas en lo que va de año lo cual no es extraño para quien ha notado que las compras de Apple son estrictamente tecnológicas y engineer-oriented. Lo que sí llamó la atención fue su inversión en Didi, la empresa equivalente a Uber en China, que curiosamente opera en 80 veces la cantidad de ciudades que la compañía estadounidense según Bloomberg, aunque quizá esto se debe a el gran tamaño del país asiático. Pero ahora veamos esta red de inversión: Apple invierte en Didi, quienes invierten en otras aplicaciones de pedir autos como Lyft, Grab (basado en Malasia) y Olacabs (basado en Mumbai, India). Al haber puesto dinero en el servicio de transporte chino, Apple también puso el oro en la competencia directa de Uber en India y Estados Unidos. Y no es “un dinerito” que puede pasar desapercibido, es una inversión de mil millones de verdes.

Por el amor de Alá

Esto no significa la muerte de Uber en el continente asiático, no, no, no. Según Vox Media, el fondo estatal de Arabia Saudí invirtió 3.5 mil millones de los dólares en ellos; la mayor inversión en capital de riesgo que ha hecho cualquier país, que además aumenta la recaudación de fondos de Uber a un total de 11 mil millones. Esta transferencia vino en el momento adecuado para ayudar a que Uber recupere liderazgo en el mercado chino. Pero la inversión no vino por pura voluntad benigna. A cambio de la sólida transferencia de moneda vino un nuevo puesto en la junta directiva de Uber y un 5 por ciento de la empresa. Sin embargo, no todo es color de rosa para ellos en el reinado árabe. ¿Acaso es posible que hacer negocios con esta nación es el peor PR stunt hoy en día?

Hay que ver que las políticas nacionales Arabia Saudí no son las favoritas de aquellas personas que se consideran defensoras de la igualdad de género, privacidad del cliente o derechos humanos. El país es el único en el mundo que prohíbe que las mujeres manejen, así que cuando fue anunciada la inversión en Uber, no era de sorprenderse que muchas mujeres protestaran contra las acciones de la compañía privada, llamándolos una “maquina amoral que maximiza su ingreso”. ¿Qué dice Uber al respecto? Pues, que quieren incrementar la participación de la mujer en el mercado laboral, lo que no parece plausible, viendo que las mujeres en este país no pueden salir de sus casas sin un acompañante masculino.

Aunque esta asociación podría parecer la respuesta al grito de ayuda de aquellas que viven en la nación del medio oriente, hay muchas mujeres que han decidido no usar el servicio de Uber, pues estarían contribuyendo con un gobierno que las prohíbe manejar…lo que en verdad, tiene todo el sentido del mundo.

El juego de Monopolio

El hecho es que Uber está recaudando y al poco tiempo gastando millones para tratar de alcanzar a Didi para tener mayor y mejor alcance en China, pero esto es solo un pequeño paso del plan maestro para salir victorioso de la guerra de las transferencias bancarias. En Estados Unidos, Toyota anunció una asociación con Uber por la cual los compradores de estos carros pueden arrendar sus vehículos a través de Toyota Financial Services y conducir para Uber para cubrir los pagos. Suena tierno, hace parecer que esta compañía solo quiere lo mejor para la nación norteamericana pero hay un proyecto escondido tras todo esto.

Business Insider

Tener un servicio que tiene constantemente una gran demanda no es muy caro. Claro, se necesita dinero para la creación de la app y para los servidores y todas esas cosas buenas. Pero el atributo indispensable de Uber no son los carros en sí, sino quienes están detrás del volante, pues estos son individuos que trabajan como contratistas independientes. En otras palabras: Uber es una compañía sin carros que se encarga de transportar a las personas. Y esto nos hace pensar, ¿Por qué, entonces, necesitan una inversión como la de Arabia Saudí por 3.5 mil millones si no están comprando vehículos para ellos mismos?

Y aquí es cuando todo se pone más interesante. Uber está embarcando hacia su propia batalla contra la eminente subida de precio que presta el servicio mundialmente. Están preparados para generar una cantidad absurda de pérdidas para así durar más tiempo que todas sus competencias y por fin ser el líder reconocido a nivel internacional. En vez de ser una inversión monetaria, es una inversión de poder. Y ocurre que Uber tiene otra carta bajo la manga; hace poco abrieron un espacio en Pittsburg dedicado al desarrollo de tecnología para carros con auto-piloto, lo que significa que no será mucho para que esta tech startup sustituya a su atributo una vez considerado indispensable.

Cuando Uber salió por primera vez al mercado, su actitud de hacer lo necesario para tener éxito en Sillicon Valley era admirable. Pero cuando pasas de querer ser exitoso en California a querer eliminar a tu competencia internacional…esto deja de ser fascinante, empieza a ser alarmante.