Somos adictos a los TED Talks y este es el porqué

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Mi nombre es María Teresa y soy adicta a los TED Talks. 

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Lo sé. El primer paso para la recuperación es la aceptación. Y lo admito, soy adicta. Pero es importante destacar que no soy la única. El mundo entero está obsesionado. En todas partes que vayas lees, “5 TED Talks que te cambiarán la vida”, o “Encuentra la solución de tus problemas viendo el Ted de….”.

Es impresionante el impacto que han causado, y antes de renunciar mi amor por los famosos videos, al menos por unos meses, quiero compartir este último TED que me iluminó la cabeza de por qué soy tan adicta.

La razón es muy simple. Hay algo de la manera en que nos hablan los exponentes de TED que simplemente hipnotiza. Que hace que un tema de poco interés propio, como por ejemplo How humans could evolve to survive in space (Cómo los humanos pueden evolucionarse para sobrevivir en el espacio), pueda hacerme a mi —la persona más apática a la ciencia— interesarse por semejante teoría.

Hace unos meses, encontré la respuesta.

Chris Anderson, el curador de TED hizo un video en donde explica qué es lo que pasa en nuestros cerebros cuando vemos una charla. Dice que no hay una fórmula especial de cómo hacer un buen discurso, pero si hay una cosa en común en todos los exponentes de TED: una idea.

Hay una idea y una intención. Esto es lo más importante para dar un buen TED. Todo lo demás, la explicación, el contexto, los ejemplos y demás ornamentos que le agregan a los discursos van conectadas a esa idea. Y si logramos hacer las suficientes conexiones, y nuestra idea es lo suficientemente importante para el público ¡boom! TED Talk material.

Nuestro personal world view (manera de ver el mundo) es cómo navegamos todo lo que nos rodea y vivimos, y está compuesta por millones y millones de ideas individuales. Todo el mundo tiene un sistema operativo distinto que los hace reaccionar a situaciones e imágenes de una forma. Por ejemplo: si ves a una mujer con un hiyab, dependiendo del sistema operativo que tengas en tu cerebro, vas a ver algo distinto. Unos la verán y automáticamente piensan en opresión, otros en religión, o algunos terrorista. Y la razón por la cual todos piensan distinto es porque en sus cerebros hay una serie de ideas que hacen que relacione un concepto con el otro.

Es por eso que las ideas son tan importantes, tienen la capacidad de cambiar la manera de cómo una persona ve el mundo. Y si es transmitida de una manera convincente, tiene la capacidad de sembrar esa misma en la mente de los demás, cambiando su manera de percibir el mundo.

Y por eso el mundo es adicto a los TEDs. Todos tenemos la necesidad de llenar esos vacíos de información con ideas convincentes, pensamientos que forman la manera en la que actuamos.

Te lo dejo hasta aquí. No quiero arruinarte el resto del secreto de hablar como un exponente de TED.

Si quieres aprender la mejor manera de sembrarle tu idea a una audiencia —créeme, si quieres saber— mira a Chris Anderson explicándolo en unos pasos simples: