Lo que hubiese querido saber antes de comenzar mi empresa

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“A mucha gente le gusta molestar y decir que no eres inteligente si no fuiste a la universidad, pero el sentido común manda sobre cualquier cosa. Eso es lo que aprendí de vender crack”- Snoop Dog

Mi nombre es Stephanie St. Claire, y soy una emprendedora sin fondos. He estado en el mundo de los negocios durante 7 años, después de pasar por mi tenue renacimiento personal (ehm…divorcio) y redescubrir mi propósito divino. En otras palabras, me puse los pantalones, lancé un negocio y traté de hacer suficiente dinero para mantener un techo sobre mi cabeza.

Literalmente un resplandor salía de mis ojos cuando renuncié a mi trabajo en una firma de Relaciones Públicas y empecé mi negocio. Llena de optimismo, viviendo en la ciudad de Nueva York y rodeada de amigos que también estaban lanzando empresas, arte y eventos. Sentí que era el momento perfecto para tener la audacia de iniciarme en el emprendimiento. Oficialmente, estaba viviendo mi sueño y trabajando para mí misma lo que significaba que estaba a cargo de mi destino financiero y era capitán de mi futuro prometedor.

Era una rápida y ansiosa aprendiz, pero a pesar de las horas viendo seminarios y enseñarme a mí misma todo lo que pude sobre HTML, había algunas cosas que simplemente no entendía. Tuve que caerme varias veces para obtener el título de maestría en supervivencia para la vida que todo emprendedor tiene que aprender durante su “viaje”.

Aquí están las 11 cosas que hubiese deseado saber cuando empecé mi negocio. Espero que les ahorre algo de tiempo, pero por lo menos, algo de angustia porque –la experiencia es una buena maestra- el sodio de las lágrimas actúa como un agente corrosivo derritiendo todas las marcas de helado Premium, pero también es una magnífica solución salina para tu Dirty Martini.

NÚMERO 1

Dirigir tu negocio es tu prioridad #1.
Tu éxito y estabilidad financiera vendrá de manejar con experticia tu negocio –no recreando la marca de tu cliente, ni haciendo podcasts, ni enseñando yoga o haciendo bisutería. En otras palabras, pasarás el 15% del tiempo haciendo lo que amas (en mi caso escribiendo y siendo coach) y 85% del tiempo comercializando, administrando, vendiendo, creando estrategias de negocios y respondiendo un millón de correos electrónicos.

NÚMERO 2

¿Listo para conocer a tu alma gemela? Eres tú.
El emprendimiento es la relación que más cambia la vida de una persona (como la paternidad o el matrimonio). Te confrontarás una y otra y otra vez con tus miedos, tus inseguridades, sus excusas baratas, tus limitaciones, tus justificaciones, tu integridad y tu ineficiente manejo del tiempo. El estándar en el que te mantenías en el mundo de trabajo-un-día era suficiente en ese entonces, pero no será lo suficientemente bueno para dirigir tu propio negocio. Y pasando por esto, aprenderás a aceptarte a ti mismo, porque para levantarte todos los días y generar ganancias, tienes que. De alguna forma, durante ese proceso de aceptación, mientras estás enfrentándote al mundo, sin importar tus defectos, tus debilidades te transformarán y te enamorarás de ti.

NÚMERO 3

Tu trayectoria hacia el éxito va a tardar tanto como la de los demás, aunque seas brillante y especial.
Cuando empecé mi negocio escuché la “regla de los 2 años” pero estaba segura de que todo lo podría lograr en 6 meses. Yo creía, con todo mi resplandor y mi corazón que mi ética de trabajo (15 horas diarias, 7 días a la semana) junto con mi talento, habilidades y magia personal, que podía crear un camino hacia el éxito acelerado porque también, esto era un salto de fe.

NÚMERO 4

Quedarse sin dinero es una parte común del camino.
No te lo esperarás, porque te preparaste para el largo recorrido. Aseguraste un préstamo para negocios o conseguiste algunos inversionistas o vendiste tu casa (ehm…) o tienes los ahorros de un año. Pero de repente, las nubes acolchadas y el cielo azul desaparecen. Tu avión del emprendimiento colapsa, y solo te queda la opción de aterrizar en la pista abandonada llamada Estado de Cuenta. Balance: 14$. Y este será el último lugar a donde pensaste que llegarías. La buena noticia es que este es el rito de paso que te impulsará a la Liga de los Cracks en Negocios y una vez fuera de ese hueco llamado dinero, serás imparable. Has estado en la peor prisión que existe, viste tu peor miedo y te mantuviste firme. No renunciaste. Te levantaste al día siguiente y escribiste tu próxima publicación o respondiste un correo, sin dinero en tu cuenta bancaria.

NÚMERO 5

Construye una fuente de ingresos compuesta.
Toma un segundo empleo si eso te dará paz mental. Por favor no seas un idiota y pienses que eso significa que estás fracasando en tu negocio. Estuve en contra de “dividir mi atención” o tomar cualquier acción que considerara que estaba quebrantando mi compromiso con ser una escritora y coach exitosa. Siempre pensé que por hacer un Plan B le estaba diciendo al mundo que no estaba 100% segura de mi éxito. Finalmente llegué a entender que estaba siendo muy ingenua con respecto a cómo el dinero, la paz, la supervivencia y el tiempo funcionan en conjunto y conseguí un segundo empleo.

NÚMERO 6

Lee “Do the Work” de Steven Pressfield.
El mayor reto con el que tendrás que lidiar dirigiendo tu negocio es tu propia resistencia. Punto, fin de la historia. Antes de que estudies cualquier cosa sobre mercadeo, redes sociales, dinero o manejo del tiempo, lee este libro. Encontrarás gemas como esta:
“Nuestro enemigo no es la falta de preparación; no es la dificultad del proyecto; el estado del mercado o lo vacío de tu cuesta bancaria. El enemigo es la resistencia. El enemigo es nuestro cerebro ansioso, que si le damos aunque sea un nanosegundo, empezará a producir excusas, coartadas, justificaciones y un millón de razones por las cuales no quiere/puede/debería hacer lo que sabe que es necesario”

NÚMERO 7

Pasa menos tiempo investigando y más tiempo haciendo.
Investigando/estudiando/leyendo los blogs de otras personas es una forma de resistencia. Para poder tener claridad, debes actuar. La claridad no viene de aprender más, sino de seguir tus instintos y dejar tu zona de confort, aunque sientas que no sabes lo que estás haciendo. Bloquea todas las distracciones (apaga el celular, redes sociales y notificaciones de correos) y toma acciones inspiradas en lo tangible y medible. Pon un cronómetro de 25 minutos para cumplir cada tarea. No desvíes la vista. No vayas al baño. No vayas a la nevera a buscar palitos de queso. Termina algo y eso marcará la diferencia.

NÚMERO 8

Solo di que sí a los clientes y proyectos de colaboración.

Evalúa cuidadosamente cualquier proyecto en conjunto y califica a la persona con quien lo estás haciendo (aunque sea tu amigo que tiene más likes en su página). Ten todo por escrito antes de que empieces con el proyecto, con una división específica del trabajo y las fechas de entrega. Lo más probable es que se dividan las ganancias, entonces tendrás dos números en mente: la cantidad de dinero que NECESITAS hacer para pagar por tu tiempo y la cantidad de dinero que QUIERES hacer.

Establece la primera fecha límite financiera temprano para que logres hacer el dinero que necesitas, así ambos podrán salirse del proyecto si se dan cuenta de que no generará ganancias. Ten una estrategia de transición en mente en caso de que solo uno de los dos quiera continuar con el proyecto. Hay una manera de pasar la batuta con gracia.

En resumen: COMUNÍQUENSE DE TODO, aunque sean amigos, se quieran, se tengan mucha confianza y hayan trabajado juntos, porque los proyectos tienen una forma de ir por donde no queremos que vayan y hacer que todos sean exagerados.

NÚMERO 9

Debes invertir tiempo en convertirte en un comercializador excelente.
DEBES. Si no usas tu tiempo en comercializar, no harás dinero. Esa era mi mayor debilidad cuando comencé porque pensé que comercializar era igual a cartas babosas con flechas y opciones ¡y no podía con eso! Puse mi cabeza en arena mágica de la tierra de las hadas, insistiendo tercamente en que mis clientes serían la base de mi florecimiento profesional.

Y después comí comida enlatada y pasto por mucho, mucho tiempo. Aprende de qué manera te gusta comercializar y apégate a eso, hazlo consistentemente y con frecuencia. Aunque contrates a un profesional, tú mismo estarás haciéndolo. Mantener tu página web fresca y actualizada es esencial, así que aprende a trabajar en WordPress y algo del código HTML.

NÚMERO 10

El correo electrónico será su mejor amienemigo.

Tu bandeja de entrada explotará. Te preocupas por todo el mundo, pero no puedes ayudar a todo el mundo. Tu bandeja de entrada será un revoltijo de gente que te quiere agradecer, gente que quieres cosas gratis y gente que quiere tus servicios. Tu trabajo es identificar rápidamente quien es quien y responder de la forma más apropiada posible.

NÚMERO 11

Este número es una mezcla.
No trabajes en tu negocio 7 días a la semana. Cúbrete legalmente las espaldas desde el día 1. A veces, olvídate de la “forma correcta” de dirigir un negocio y llévalo como un stand de venta de limonada. No le pongas precio a lo que ofreces con base en lo que tú mismo podrías pagar – no eres tu cliente ideal. Trabaja en resolver los problemas de tu negocio, eso podría resolver otros problemas en tu vida. Conéctate con otros emprendedores y programen una sesión de Skype para hacer una lluvia de ideas (con vino). Si quieres ser más inteligente en negocios, lee todo lo que Regina Anaejionu y Ash Ambirge escriben.

Recuerda que puedes leer el artículo original en inglés en www.stephaniestclaire.com