De Olimpia a Rio: así fueron y son los Juegos Olímpicos - Komienza | Vive tu vida al máximo
Encendimos la antorcha y empezamos a correr

Así emprendimos un viaje milenario que inició en la cuna de la civilización occidental y que hoy ha llegado a las costas australes del Nuevo Mundo. Desde su encendido en la antigua Grecia, el fuego olímpico ha realizado un recorrido titánico: subiendo a la cima del Everest, sumergiéndose en la Gran Barrera de Coral; bajo el agua siberiana del lago más profundo del mundo, sobre el hielo del círculo polar ártico; a camello, a caballo; en canoa india y en góndola; del cielo a la tierra en paracaídas, saliendo al espacio exterior y surfeándo las olas brasileñas. La llama olímpica ha transitado un largo camino para llegar a Rio 2016. Por supuesto, en el trayecto hemos cambiado algo más que el calzado de los competidores. A continuación te presentamos las transformaciones que han vivido los juegos olímpicos en su travesía de 2.792 años.

Nacer y renacer

Se estima que los antiguos Juegos Olímpicos nacieron en el año 776 a.C, en las llanuras griegas de Olimpia, hogar del Zeus de Fidias: una monumental estatua de marfil y oro, una de las siete maravillas del mundo antiguo. Según la mitología griega, el origen de los Juegos Olímpicos se haya en el mito de Heracles y los Dáctilos Ideos. En cuanto a los registro históricos, se cree que los juegos fueron re-fundados cuando el Oráculo de Delfos dijo a Iphitos, rey de Elis, que debía restablecer los juegos sagrados para calmar la ira de los dioses que azotaba a la región con plagas y cruentas guerras. De tal forma, se realizaron cuatro grandes campeonatos: los Juegos Olímpicos, dedicados a Zeus; los Juegos Délficos, dedicados a Apolo; los Juegos Ístmicos, dedicados a Poseidón; y los Juegos Nemeos. Los cuatro eventos eran realizados en un ciclo de cuatro años, periodo de tiempo al que llamaron Olimpiada. Los Juegos Olímpicos de la antigüedad se celebraron durante doce siglos hasta que, en el año 393 d.C., el emperador Theodosius les prohibiera por considerarles un “culto pagano.”

Luego de 2.289 años, los Juegos Olímpicos renacieron. En 1894, el Barón Pierre de Coubertin, un aristócrata y pedagogo francés, reavivó el fuego con la creación del Comité Olímpico Internacional (COI). Dos años más tarde, en 1896, Atenas sería la anfitriona de los primeros Juegos Olímpicos de la era moderna.

Inspirado en los antiguos juegos, el Barón de Coubertin impulsó el Olimpismo y el Movimiento Olímpico Internacional:

El Olimpismo es una filosofía de vida que exalta y combina armónicamente las cualidades del cuerpo, la voluntad y la mente. Mezclando el deporte con la cultura y la educación, el Olimpismo se propone crear un estilo de vida basado en la alegría del esfuerzo, el valor educativo del buen ejemplo y el respeto por los principios éticos fundamentales y universales.

El objetivo del Movimiento Olímpico es contribuir a la construcción de un mundo mejor y más pacífico, educando a la juventud a través del deporte practicado sin discriminación de ningún tipo y dentro del espíritu olímpico, que exige comprensión mutua, espíritu de amistad, solidaridad y juego limpio.

Olimpismo en acción incluye seis actividades globales:

Deporte para todos, Paz a través del Deporte, el Desarrollo a través del Deporte, Mujer y el Deporte, Educación a través del Deporte, así como Deporte y Medio Ambiente. (Comité Olímpico Internacional)

Desde los días del Barón de Coubertin se han realizado 28 Juegos Olímpicos de Verano, 22 Juegos Olímpicos de Invierno y 4 Juegos Olímpicos de La Juventud. Además, para la fecha se tienen programados los Juegos Olímpicos de Tokyo 2020 (Juegos de Verano), los Juegos Olímpicos de Pyeonchang 2018 y Beijing 2022 (Juegos de Invierno), y los Juegos Olímpicos de Buenos Aires 2018 y Lussane 2020 (Juegos de La Juventud).

El Barón de Coubertin solía decir: “Los Juegos Olímpicos son una peregrinación al pasado y un acto de fe en el futuro.”

Una labor titánica

Producir los Juegos Olímpicos siempre ha implicado una labor titánica. Con cada olimpiada los juegos suelen ser más grandes y más complejos. Así fue en la antigüedad y así lo es en la actualidad.

                                         Atenas 1869    Roma 1960    Rio 2016

Atletas                                  241                 5.338             11.000

Países participantes              14                   83                205

Eventos                                 43                   150                306

Modalidades                         10                    23                  42

En sus primeros años, los antiguos Juegos Olímpicos duraban solo un día, hasta que la celebración se extendió a tres días en el año 684 a.C. Finalmente, en el sigo V a.C, los juegos se ampliaron para durar cinco días. Cerca de 50.000 personas entraban en el estadio. Espectadores de toda Grecia llegaban a Olimpia para ver los juegos; los atletas y grandes personalidades se alojaban en posadas, mientras que los menos favorecidos debían conformarse con un espacio de suelo donde montar sus tiendas o dormir a la intemperie.

Al principio, los Juegos Olímpicos de la antigüedad solo consistían en una carrera a pie que se realizaba de un extremo del estadio al otro (200 aprox.). Con el pasar de los años, el evento fue creciendo y se fueron añadiendo nuevas disciplinas: boxeo, pancracio (un primitivo arte marcial donde todo era permitido), la equitación, el pentatlón (correr, disco, jabalina, salto de longitud, lucha) y diversas modalidades de carrera: los diaulos (carrera a pie de 400m), los hippios (carrera a pie de 800m), los dolichos (carrera a pie de 2.000m aprox.), carreras con armas (de 400m y 800m) y carrera con antorcha (carrera a pie de 2.500m con relevo).

Por su parte, los Juegos Olímpicos de la era moderna no paran de crecer. En 112 años, desde su primera edición en Atenas 1896, los juego modernos han subido de peso. Rio 2016 tienen 4 veces más modalidades deportivas que Atenas 1896, 7 veces más eventos, 15 veces más países y 45 veces más atletas. Veámoslo en cifras:

Modalidades deportivas en los primeros Juegos Olímpicos Modernos, Atenas 1896 (10):

  • ATLETISMO
  • CICLISMO DE RUTA
  • CICLISMO DE PISTA
  • ESGRIMA
  • GIMNASIA ARTÍSTICA
  • DISPARO
  • NADO
  • TENIS
  • LEVANTAMIENTO DE PESAS
  • LUCHA GRECORROMANA

Modalidades deportivas en Roma 1960 (23):

  • ATLETISMO
  • BALONCESTO
  • BOXEO
  • PIRAGÜISMO EN AGUAS TRANQUILAS
  • CICLISMO DE RUTA
  • CICLISMO DE PISTA
  • BUCEO
  • DOMA CLÁSICA
  • ECUESTRE: CONCURSO COMPLETO
  • ECUESTRE DE SALTO
  • ESGRIMA
  • FÚTBOL
  • GIMNASIA ARTÍSTICA
  • HOCKEY
  • PENTATLÓN MODERNO
  • REMO
  • NAVEGACIÓN
  • DISPARO
  • NADO
  • WATERPOLO
  • LEVANTAMIENTO DE PESAS
  • LUCHA LIBRE
  • LUCHA GRECORROMANA

Modalidades deportivas en Rio 2016 (42):

  • TIRO AL ARCO
  • ATLETISMO
  • BÁDMINTON
  • BALONCESTO
  • VOLEIBOL DE PLAYA
  • BOXEO
  • CANOA SLALOM
  • PIRAGÜISMO EN AGUAS TRANQUILAS
  • CICLISMO BMX
  • EL CICLISMO DE MONTAÑA
  • CICLISMO DE RUTA
  • CICLISMO DE PISTA
  • BUCEO
  • DOMA CLÁSICA
  • ECUESTRE CONCURSO COMPLETO
  • ECUESTRE DE SALTO
  • ESGRIMA
  • FÚTBOL
  • GOLF
  • LA GIMNASIA ARTÍSTICA
  • GIMNASIA RÍTMICA
  • BALONMANO
  • HOCKEY
  • JUDO
  • PENTATLÓN MODERNO
  • REMO
  • RUGBY
  • NAVEGACIÓN
  • DISPARO
  • NADANDO
  • NATACIÓN SINCRONIZADA
  • MESA DE TENNIS
  • TAEKWONDO
  • TENIS
  • TRAMPOLÍN
  • TRIATLÓN
  • VOLEIBOL
  • WATERPOLO
  • LEVANTAMIENTO DE PESAS
  • LUCHA LIBRE
  • LUCHA GRECORROMANA

Además, para los Juegos Olímpicos de Tokyo 2022, la 129ª sesión del COI celebrada en Rio de Janeiro aprobó la entrada de cinco nuevos deportes olímpicos: karate, skate, escalada deportiva, surf y béisbol / softbol. Se estima que dichos deportes añadirán 18 eventos y 474 atletas en el programa olímpico de Tokio, cifras que se sumarían a los deportes existentes.

El atleta

En la antigüedad, cualquier ciudadano griego masculino que fuera libre podía participar en los Juegos Olímpicos, sin importar cual fuese su ocupación o su estatus social. Muestra de ello son los diversos participante que tuvieron los juegos: Orsippos era un general de Megara; Polymnistor fue un pastor; Diagoras, un miembro de la familia real de Rodas; Alejandro I, rey ​​de Macedonia; y Demócrito, un filósofo. Por su parte, las mujeres casadas debían quedarse fuera del estadio. Solo las mujeres solteras podían asistir y participar en los juegos.

En la actualidad, cualquier atleta del mundo puede participar en los Juegos Olímpicos. No hay un limite de edad establecido por el COI, dependerá de los requisitos establecidos por el Comité Olímpico Nacional (CON) del país del competidor y por la Federación Internacional (IF) que rige su deporte.

En los juegos modernos participan atletas tan variados como lo son sus deportes. Con 1,33 metros de altura, la gimnasta brasileña Flavia Saraiva es la deportista más baja de Rio 2016; con 2,18 metros de altura, el jugador de baloncesto chino Li Muhao es el atleta más alto. El promedio de estatura en los Juegos Olímpicos es de 1,77 metros. Por otro lado, Flavia Saraiva es también la atleta más liviana, pesando tan sólo 31 kilogramos, mientras que el yudoca rumano Daniel Natea es el deportista más pesado con sus 170 kg. El peso promedio en Rio 2016 es de 72 kg. En cuanto a la edad, la atleta más joven de Rio tiene 13 años de edad y es la nadadora nepalesa Gaurika Singh, mientras que el atleta de mayor edad tiene 62 años y es la jinete neozelandesa Julie Brougham. La edad promedio de los atletas en Río 2016 es de 26 años.

Han existido atletas legendarios en todos los tiempos.

En la antigua Grecia, Leonidas de Rodas fue uno de los atletas más distinguidos de su era. Fue un corredor reconocido por ganar un total de 12 coronas de victoria olímpica en cuatro juegos consecutivos. Leónidas fue el atleta más laureado en competencias individuales, hasta que el nadador estadounidense Michael Phelps rompió su récord en Rio 2016, acompañado de sus 28 medallas olímpicas (23 de oro, 3 de plata y 2 de bronce).

Del mismo modo, Cyniska, princesa de Esparta, fue la primera mujer reconocida en los antiguos Juegos Olímpicos. Ganó la carrera de carros de cuatro caballos en las olimpiadas del 396 a.C. y del 392 a.C. Milenios más tarde, la gimnasta rusa Larisa Latynina se convirtió en la mujer más laureada de los Juegos Olímpicos y el segundo atleta con más medallas en la historia del Olimpismo.

En el juego, la paz

Además de ser un campeonato deportivo y una celebración religiosa, los antiguos Juegos Olímpicos eran una esperada atracción turística y un evento político que traía la paz para todo el mundo griego. La celebración recibía a espectadores y atletas de todos los rincones de Grecia, los cuales debían viajar seguros desde su lugar de residencia hasta Olimpia. Por lo tanto, las ciudades-estados griegas que se hallaban en guerra acordaban la Tregua Sagrada: un cese a las armas que iniciaba días antes del comienzo de los Juegos Olímpicos y terminaba días después de culminado el campeonato. De esta manera, mensajeros viajaban de una polis a otra anunciando y demandando la paz que establecía la Tregua Sagrada.

Dicha tregua ha revivido junto a los Juegos Olímpicos de la era moderna. En 1992, el Comité Olímpico Internacional (COI) hizo un llamado a las naciones para que se observase la Tregua Olímpica. Posteriormente, el 2 de noviembre de 1993, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Resolución 48/11 a favor del cumplimiento de la Tregua Olímpica. En el texto del acuerdo internacional puede leerse que la Asamblea General de la ONU:

2. Insta a los Estados Miembros a que observen la tregua olímpica desde el séptimo día antes de la inauguración de cada Olimpiada hasta el séptimo día después de su clausura, de conformidad con el llamamiento formulado por el Comité Olímpico Internacional;

3. Habida cuenta de la idea de la tregua olímpica, de la manera en que se consagró en la antigua Grecia al espíritu de fraternidad y comprensión entre los pueblos, e insta a los Estados Miembros a que adopten la iniciativa de cumplir la tregua, individual y colectivamente, y de procurar el arreglo pacífico de todos los conflictos internacionales, de conformidad con los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas;

Con cada olimpiada la Tregua Olímpica adquiere mayor importancia. En año 2000, el COI estableció la International Olympic Truce Foundation (IOTF), la cual opera a través del Centro de la Tregua Olímpica Internacional (CAOI), encargado de ejecutar los proyectos relacionados con la promoción global de una cultura de paz a través del deporte y del Olimpismo. Del mismo modo, todos los años, desde 1992 se han realizado diversas iniciativas por la paz entre la ONU y el COI.

El 29 de julio del 2016, Ban Ki-Moon, Secretario General de la Organización de Naciones Unidas, recordó lo expuesto en la Res 48/11 realizando el siguiente llamado:

Pido un cese de las hostilidades en todo el mundo en observancia de la tregua olímpica durante los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Río de Janeiro de 2016.

Con esa misma determinación, pido un impulso para que los esfuerzos por ganar medallas en los campos de juego se vean equiparados por intentos de silenciar las armas en los campos de batalla.

() Presionemos a todas las partes beligerantes para que depongan las armas desde el séptimo día anterior al inicio de los XXXI Juegos Olímpicos de Verano hasta el séptimo día posterior a la finalización de los XV Juegos Paralímpicos de Verano.

Que la serenidad de la llama olímpica silencie el ruido de los disparos.

La celebración

Algunas constantes en la historia de los Juegos Olímpicos no son color de rozas: derroche de riquezas con hambruna, un escenario para la desigualdad social, actos de corrupción y vandalismo, desorden y tumulto, pan y circo, muerte y enfermedad. Eventualmente los Juegos Olímpicos han sido manchados por el escándalo.

La Tregua Olímpica ha sido pisoteada por las armas y la violencia en múltiples ocasiones. Quizás, la anécdota más recordada de los Juegos Olímpicos es una historia de terror: Los juegos de Münich 1972, cuando el grupo insurgente Septiembre Negro secuestro y asesinó a once atletas miembros del equipo israelí y a un policía, diciendo actuar en nombre del pueblo palestino. Así como los juegos de Münich sufrieron el flagelo de la guerra, así lo padecieron los antiguos juegos del 420 a.C., cuando los espartanos violaron la tregua y atacaron Olimpia durante la celebración.

La corrupción siempre se cuela en toda fiesta. Para muestra un botón: Según Pausanias, historiador de la Grecia antigua, en el año 388 a.C., Eupolos de Tesalia sobornó a todos sus rivales para conseguir la corona de la victoria olímpica. Al descubrirle se le obligó a pagar seis estatuas de Zeus hechas en oro. Milenios más tarde, siguen abundando los ejemplos de corrupción y triquiñuelas: Recientemente, la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) ha descubierto que al menos 15 medallistas olímpicos de Rusia participaron en un programa de dopaje sistemático dirigido, supuestamente, por el gobierno ruso. A pesar de las imputaciones realizadas por parte de AMA hacia el equipo olímpico ruso, el Comité Olímpico Internacional (COI) permitió que 271 deportistas rusos de los 389 inscritos compitan en los juegos de Rio 2016.

Asimismo, desde siempre las carencias sociales, la mala administración pública y el lado oscuro de la política dicen presente en los juegos. Durante los antiguos Juegos Olímpicos, Olimpia se convertía en un llanura hacinada de gente y repleta de letrinas pestilentes, carente de servicios y abundante en malhechores. Guardando las distancias, el escenario de Rio 2016 puede parecerse a la antigua ciudad griega:

Según el Coeficiente de Gini, un indice de desigualdad social, Brasil es el octavo país más desigual del mundo y el tercero más desigual de la región. En 2006, el 5% de la población acaparaba el 40% de las riquezas y para el 2012 el mismo 5% acaparaba un 4% más (44%). Por otro lado, Brasil aún no escapa de la delincuencia. El Informe Mundial 2015: Brasil de Human Rights Watch establece que “Las violentas pandillas delictivas y las prácticas policiales abusivas constituyen problemas graves en numerosas ciudades de Brasil.”

Tomando en cuenta lo anterior y sabiendo que solo el cierre y la inauguración de los Juegos Olímpicos de Rio 2016 costaron al rededor de US$85 millones a las arcas públicas, es posible comprender por qué una encuesta de Datafolha indicó que el 63% de los brasileños considera que estas olimpiadas traerán más perjuicios que beneficios.

Los resultados del descontento popular se han traducido en una serie de manifestaciones no tan pacificas; de ellas han resultado el apedreo de autobuses repletos de atletas y el boicoteo del mismísimo recorrido de la antorcha olímpica. Actos que recuerdan cuando Peregrinus Proteus, un filosofo griego, se inmoló sobre una pira funeraria en la clausura de los Juegos Olímpicos del 165 d.C., en protesta de la corrupción y de los abusos.

Una historia épica

La historia de los Juegos Olímpicos es una obra digna de Homero. Los juegos han crecido y se han desarrollado con cada olimpiada; sin embargo, sus protagonistas seguimos siendo los mismos. Aunque hemos reemplazado las sandalias por tenis, los pies que corren siguen siendo muy parecidos. Quizás, y solo quizás, si el Zeus de Fidias tomara un café con el Cristo Redentor, ambos dirían: “¡Mira cuánto han crecido y qué poco han cambiado!”