Pokémon GO no es un buen juego, pero sí un increíble fenómeno - Komienza | Vive tu vida al máximo
Ah, Pokémon

Pocas piezas de entretenimiento han significado tanto para mí a lo largo de mi vida. Con Red, Blue y Yellow, me dediqué desde pequeño a esclavizar monstruos y obligarlos a pelear entre ellos… Aunque en perspectiva, eso no suena muy bien. También me dediqué a tomarles fotos, eso no es tan malo.

Pero siguiendo, el punto es que Pokémon ha formado parte de mí prácticamente desde que tengo memoria. He pasado por cada una de las generaciones de videojuegos existentes, con sus altos e indiscutibles bajos también, y he formado un vínculo con la franquicia muy especial. En otras palabras, me considero un fanático, y como todo fanático, hay cosas que me tomo un poco más a pecho de lo que probablemente debería.

Cuando Nintendo anunció Pokémon Go, pensé que se veía como una buena y divertida idea; pero lo descarté simplemente como un spin-off móvil. Sería bastante entretenido, sin duda, pero no sería más que una distracción hasta esperar a la próxima generación de la serie principal, que ya conocemos como Sun y Moon.

Boy, was I wrong.

Creo que no hace falta que lo diga, pero el mundo se ha vuelto un poco loco desde que las personas empezaron a instalar Go en sus celulares. Insisto, solo un poco. No es como que han causado accidentes de tráfico ni nada por el estilo. Lo que sí puedo decir es que jamás, jamás, pero jamás imaginé que Pokémon Go tuviera el impacto que terminó por alcanzar. Como un fanático longevo, puedo decir que todavía sigo perplejo por lo que está ocurriendo.

En mi caso, ya he tenido la oportunidad de probar Pokémon Go, y por eso también soy parte de toda esta locura, así que pensé en compartir tres cosas que pienso sobre este juego. Spoiler: no me gusta mucho, pero hay cosas positivas.

1. Las mecánicas no tienen sentido

Vamos con lo que menos me gusta primero. Las mecánicas de Pokémon Go no tienen sentido, y toda persona que esté al menos ligeramente familiarizada con los juegos originales sabrá de lo que hablo. En ellos, subes de nivel a tus Pokémon entrenándolos (haciéndolos pelear, básicamente).

En Pokémon Go, para subir de nivel a tu Charmander debes… ¿atrapar más Charmanders? Claro, y luegos los desechas, porque así te dan caramelos, que es lo que necesitas para evolucionarlo y subirlo de nivel… Si es que no atrapas uno más fuerte, digo, porque entonces simplemente lo reemplazas, y así es como te conviertes en un peor entrenador que Ash, quien deja a sus Pokémon libres a donde sea que vaya.

El problema central de esto es que Niantic decidió reemplazar las peleas con Pokémon salvajes simplemente por “sesiones de captura”, por llamarlas de alguna forma. ¿Por qué no simplemente luchar con los mil Zubats que aparecen para subir de nivel a tu equipo?

El otro aspecto es un poco cursi, pero gran parte de la cultura de la franquicia se basa en los vínculos y amistad que construyes con tus pokémon (los juegos de hecho tienen mecánicas de afección). En este caso, sin embargo, los pokémon son tratados simplementes como cartas, desplazando y reemplazando a las más débiles constantemente.

De hecho, tu pokémon inicial, una de las dinámicas más emblemáticas de la franquicia, se vuelve inservible en apenas un par de horas de juego. Todo el mundo termina por deshacerse bastante rápido de su Bulbasaur, Charmander, Squirtle o Pikachu.

Es tonto pensar que lo ideal sería copiar exactamente las mecánicas más robustas de los juegos principales, la simplicidad va primero en un juego móvil como este. Pero los cambios me dejan perplejo.

2. Sí, es un juego móvil, después de todo

Otro aspecto que me decepcionó enormemente es cómo Go no puede librarse de caer en la categoría de “juego móvil”. Todo lo contrario, de hecho..

El aspecto visual es bastante genérico. Los pokémon se ven fantásticos, debo admitir; pero el problema son los personajes y la interfaz. La serie ha tenido un aspecto muy característico que se ha mantenido durante sus 20 años, y mucho de ese encanto se pierde. Si debo ser honesto, el profesor Willow y tu personaje parecen sacados del juego de Kim Kardashian, o algo así.

Si alguien me pidiera describir Pokémon Go en una palabra, escogería “incompleto”. No puedes cambiar Pokémon con tus amigos, no puedes batallar con tus amigos. El juego no toma en cuenta los pasos que das cuando el celular está apagado. Y ni hablar de lo inestable que es: se congela, tiene numerosos errores, es inestable y consume tu batería como Ash consume derrotas. Es un producto bastante crudo, y se siente como tal.

Y claro, ¿como no hablar de las microtransacciones? Pokémon Go es un juego free-to-play, lo que por supuesto significa que tiene transacciones internas de hasta 100 dólares. El hecho de que me quede constantemente sin pokébolas es misterioso, ahora que lo pienso... Casi como si alguien quisiera que pagara dinero por ellas.

3. ¡La PokéFiebre ha vuelto!

Por último quiero cerrar en algo positivo. Y es que puede que Pokémon Go no sea un buen juego de Pokémon (no lo es); pero de igual forma se ha convertido en un fenómeno increíble. Es increíble ver a una franquicia que, honestamente, se ha quedado muy estancada durante los últimos años, agarrar un poco de chispa y resurgir de esta manera.

La “fiebre amarilla”, o la PokéFiebre, como quieras llamarla, está de vuelta. Compartir este fenómeno con las demás personas es algo muy especial, y espero que la explosión se mantenga durante un poco más de tiempo. Pokémon Go falla en su tarea más básica: ser un juego. Pero este pequeño intento de Niantic le ha traído de vuelta a la franquicia algo que no tenía desde su explosión a inicios de los 90. Pokémon se ha apoderado del mundo una vez más, y no puedo evitar pensar que un poco más de Pokémon en el mundo no le hace daño a nadie (a pesar de lo que digan los adultos).

Ahora, si me disculpan, hay un Geodude a unas cuadras de mi casa. Tengo que irme.