Back to the Future hecho consejos


"Yo a tu edad me hubiese gustado saber que…" así comienzan muchas de las historias de nuestros abuelos o papás. A muchos de ellos les gustaría devolver el tiempo y cambiar cosas que hicieron, que después de años de experiencia, entendieron que pudieron haberlas hecho distinto. Lo triste es que (por ahora) es imposible volver al pasado. 

O al menos las noticias en internet no han dicho lo contrario. Sin embargo, a ti que todavía te queda una vida por recorrer, sí es posible escuchar las experiencias de otros. Por eso aquí hay 7 consejos de vida que puedes tomar en cuenta.

1. El tiempo lo cura (casi) todo

Pero también depende de ti. Vamos a estar claros, el factor tiempo ayuda bastante, pero no va a funcionar si no pones de tu parte. ¿Cómo es eso? Por ejemplo, si pones a dos personas en las mismas circunstancias, la misma cantidad de tiempo, la diferencia estará entre el que decide cruzarse de brazos y esperar a que se resuelva todo por arte de magia y el que decide tomar cartas en el asunto y actuar para superar la situación. 

En pocas palabras, no te sientes en el sofá de tu casa a esperar que el reloj lo haga todo, tú tienes la responsabilidad y la capacidad de cambiar tus circunstancias.

2. Aprende a aceptar el pasado

Tarea difícil. Conviene desprenderse del pasado, sino vivirás anclado para siempre... Y tal cual anclado, no podrás avanzar. Tu pasado siempre formará parte de tu historia, solo tienes que aprender a lidiar con él para que este no te detenga. ¿Cómo puedes hacerlo? Evita hablar sobre temas que te incomodan, pensar constantemente es eso, recrear o recordar seguidamente una situación que te frustra.

Busca aprender de ello, sácale algo bueno a lo que sucedió. Esa vez que perdiste una competencia, la traición de quien era tu mejor amigo… No vale la pena. Acepta el pasado, disfruta el presente.

3. No le pares a lo que digan los demás

Ok, quizá sí a lo que digan tus papás o amigos cercanos. Solo te debería importar la opinión de personas importantes en tu vida. No, no te estamos obligando a que seas un rebelde que anda por el mundo haciendo lo que le da la gana. A veces también hay que escuchar. Sin embargo, de resto no vale la pena estar sufriendo por lo que otros piensen de ti. 

Hagas lo que hagas, te van a criticar igual. ¡Entonces hazlo de todas formas! Muchas veces te desenvuelves en un entorno que está diseñado para juzgar a otros. Sé feliz contigo mismo. Y si no te gusta que te critiquen, no critiques tú tampoco.

4. No compares tu vida con la de otros

¿Cuántas veces a la semana te comparas con otra persona? Que si este tiene el nuevo iPhone y tú no, que eres pésimo en matemática, pero tú hermano sí es bueno… ¡No! Por muy cliché que suene, eres único en el mundo y por eso nadie puede tomar tu puesto en la vida. Puedes buscar alguna persona de cual inspirarte, hay muchas en el mundo de quiénes puedes aprender (O incluso puedes usar de modelo a seguir a alguien cercano a ti), pero nunca te desprecies a ti mismo. Vales más de lo que crees.

5. Deja de sobre pensar tanto

Don't overthink. La mente juega contigo. Muchas cosas de las que piensas seguro no tienen aspectos positivos. A veces es bueno no saber las respuestas de todo… Te da más que desear, más que conocer. Lo que no sabes vendrá a ti en el momento en que menos te lo esperes. Así que cuando estés a punto de dormir y se te vengan a la cabeza mil cosas, no las sobre pienses y vete soñar tranquilo.

6. Expresa lo que sientes

¿Por qué no decir lo que de verdad sientes? Tienes tanto miedo a expresarte que se te olvida que en el mundo no hay adivinos. Dilo sin pena. Si quieres darle las gracias a alguien, hazlo. Si quieres decirle a alguien que lo extrañas, también. Es una forma diferente de vivir y de abrirte hacia los demás. Y no necesariamente representa vulnerabilidad.

7. El dueño de tu vida eres tú

Al final, quién decide cómo vivir eres tú. Nadie está a cargo de ti. Así que párate de esa cama y haz algo. Toma decisiones por ti mismo. Disfruta de cada segundo. Vive a tu manera.

Internaliza estos 7 consejos. El último que te daremos es que te suscribas a nuestro newsletter. Tu “yo” de ahora (Y probablemente tu “yo” de más viejo) te lo agradecerá.