Según PEW, 225.000 venezolanos viven en Estados Unidos

Migrar de Venezuela se ha vuelto una práctica constante en los últimos años para sus ciudadanos. Dejar el país es una actividad alargada debido a los trámites y trabas que da Estados Unidos.

La situación país en Venezuela lleva a miles de venezolanos a vivir el día a día con un sueldo mínimo (22.576,60 BsF) que no alcanza para cubrir los costos básicos.

Según el centro de investigación PEW, en el último año fiscal de octubre 2015 a junio 2016, las solicitudes de asilo en Estados Unidos aumentaron un 168% con 10.221 venezolanos esperando a ser aceptados por el país norteamericano. Comparado con estadísticas pasadas era de 3.810 el número total de venezolanos que pedían asilo por año. Lo que muestra que el venezolano a pesar de los altos costos de los boletos de avión está dispuesto a pagar esos costo por salir del país y según las estadísticas, en los meses que se registró el aumento es cuando más auge tuvo la crisis en Venezuela.

Venezuela está por debajo de China y México en cuanto a los máximos solicitantes de asilo en Estados Unidos, incluso está por encima de Guatemala que es el país con la tasa de homicidios más alta del mundo.

Estadísticas apuntan que 225.000 venezolanos viven en Estados Unidos junto con los inmigrantes que piden asilo estos representan una porción total en el país norteamericano.

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¿Por qué el venezolano se va de Venezuela?

La situación económica y social se ha acrecentado tanto en Venezuela que hay una estampida de gente huyendo por mejores oportunidades. No solo buscan estabilidad económica, sino seguridad para sus familias y ellos mismos.

El venezolano se ve en la necesidad de abandonar el país porque no cuenta con los servicios necesarios para poder vivir bien, ya sea tener agua las 24 horas y que sea potable, contar con electricidad en las noches, poder conseguir los alimentos necesarios para tener una dieta balanceada o seguridad en todas ciudades de Venezuela.

Según el Centro Ciudadano para Seguridad Pública y Justicia Penal, la tasa promedio de homicidios violentos en Venezuela es de 74,65 por cada 100 mil habitantes. Es decir, 62,20 personas mueren en Venezuela por día.

La falta de alimentos e insumos para vivir es muchas veces la razón que sostiene el venezolano a la hora de migrar. Los productos básicos escasean en los supermercados y la única forma de conseguirlos, con precios accesibles, es haciendo colas interminables por bolsas de productos regulados que solo duran una semana o dos cuando mucho. Comprar alimentos a los llamados Bachaqueros representa un golpe a la cartera para el que se disponga a comprar alimentos para varias semanas.

El tema de las universidades también es recurrente en las razones. Las universidades privadas, debido a las constante devaluaciones, han aumentado sus matrículas y no son accesibles para muchos estudiantes. Muchos prefieren salir del país y trabajar para pagar sus estudios. Las universidades públicas, por la falta de presupuesto aportado por el gobierno venezolano, se mantienen en constantes paros, más que todos por los profesores ya que no están cómodos con sus sueldos.

Aplicar para el asilo no es solo meter los papeles y esperar a ser llamado

Para poder aplicar al asilo, la persona tiene que pasar por un proceso para comprobar que hay un verdadero peligro en el país de origen, tiene que haber evidencia que el miedo es legítimo y el peligro una realidad, esto en la mayoría de los casos no se cumple porque el solicitante no tiene las pruebas para hacerlo ¿Por qué esto? Las personas que suelen lanzarse a esa aventura sin saber el proceso legal conlleva además de los gastos que tienen que afrontar. La mayoría afirma que lo hacen intentando llegar a un lugar mejor donde puedan vivir tranquilamente.

Los procesos suelen durar meses y la mayoría de los presos (no admitidos) no tienen los recursos para pagar un abogado, siendo deportados a Venezuela cuando se le es negado el asilo.

En los aeropuertos de Miami, Orlando y Florence se está implementando, según lo estipula el derecho internacional, que si el oficial de aduanas escucha la frase “Tengo miedo de regresar a mi país” se le abra un proceso de asilo para averiguar si el miedo es creíble. Mientras el proceso de asilo está en marcha, los no admitidos al país son trasladados al Centro de Transición Broward en Pompano Beach, Florida que sirve como cárcel para inmigrantes.

Más de la mitad de los venezolanos que residen en Estados Unidos están en el Doral suburbio de Miami, en el estado de Florida.

Solo el tiempo podrá determinar si estos venezolanos que parten de Venezuela puedan volver a pisar el país; al momento de ser aceptado el asilo la persona no puede volver a pisar el país hasta que cambie la situación de la cual está huyendo.