Una nueva consola con mejores gráficos debería ser emocionante, pero ¿por qué la gente está escéptica?

Sony tuvo su propia conferencia de prensa justo después de la revelación del iPhone 7, y la presentación no fue un simple anuncio rutinario. La compañía se tomó una hora para anunciar dos nuevos modelos del PlayStation 4, algo que ya todos esperábamos gracias a los numerosos reportes que lo predijeron.

El primero en aparecer fue una revisión menor del PlayStation 4 que ya todos conocemos. Esta nueva consola, llamada comúnmente por la prensa y los consumidores “PlayStation 4 Slim”, no tiene mejoras notables con respecto a la original. Es básicamente el mismo PS4, más pequeño, más ligero, con menos emisión de ruido y un precio de 299 dólares. También viene con un nuevo DualShock 4, que tiene dos pequeñas pero notables adiciones: una barra iluminada frontal y transmisión de datos por USB para mayor precisión. Eso es todo.

Hubo varios problemas con el anuncio de los nuevos PlayStation 

El segundo anuncio fue mucho más importante, y fue sin duda el enfoque de la tarde. Sony anunció el PlayStation 4 Pro, un nuevo sistema más potente dirigido a ofrecer contenido 4K, incluyendo juegos; todo por 399 dólares, el mismo precio con el que salió el modelo original. En teoría, estos anuncios debieron ser algo emocionantes para entusiastas de la industria. Después de todo, es el primer mid-cycle upgrade en la historia de estas consolas (sin contar el 3DS, que también lo hizo recientemente); no era nada irrelevante. Sin embargo, la reacción ha sido… mixta, podríamos decir.

Hubo varios problemas con el anuncio de los nuevos PlayStation. El primero fue el evento en sí. Básicamente sabíamos todo sobre ambos sistemas antes del lanzamiento, pero el caso del Slim fue especialmente vergonzoso para Sony. A diferencia del Pro, del que solo sabíamos detalles en papel, el Slim se filtró hasta más no poder; tanto así que la compañía arremetió con amenazas legales a sitios que publicaron imágenes y videos de la consola. Eso no detuvo a una reseña completa de ser publicada de todas formas.

El PlayStation 4 "Slim" se filtró hasta más no poder antes del evento

El PlayStation 4 "Slim" se filtró hasta más no poder antes del evento

Sony recibió críticas por su rígida e inflexible política de comunicación tras los obvios reportes del Slim: la compañía nunca admitió su obvia existencia. En otras palabras, Sony no fue hacia el evento con el mejor contexto, y por una razón o la otra, lo que asumo fue desmotivación por parte de la empresa… se notó. El evento fue, en una palabra, aburrido. Más aún en contraste con el lanzamiento del iPhone 7 justo momentos antes. No hubo mucho entusiasmo por parte de los presentadores, y todo el discurso fue excesivamente plano y metódico. Ese fue el primer strike.

El segundo es la consola en sí. El PlayStation 4 Pro parece ser una genuina mejora sobre el original, y su agresivo precio fue una agradable sorpresa que, personalmente, yo no esperaba. Pero una vez bajaron las cortinas, fue evidente que la recepción por parte del público fue menos que ideal. Hay gente que no está muy contenta con el anuncio del Pro, y hay varias razones.

El Pro es genuinamente un mejor sistema. El problema es que también confundirá a muchas personas

La primera y más fácil de explicar es la ausencia de soporte para blu-rays Ultra HD, algo que dejó perplejos a muchos. La decepción fue justificada: para una consola que se vende principalmente bajo la promesa de contenido 4K, es un poco absurdo no incluir el formato. La otra cara de la moneda es que el Pro realmente tiene un atractivo precio, y no es difícil imaginar que la función no estaba en la lista de prioridades: se deshechó para dar paso a un menor costo. De hecho, Sony se defendió más tarde diciendo que su visión para el futuro de vídeo en 4K era por medio de streaming y no formatos físicos. La compañía tiene razón: los blu-rays son básicamente un nicho para este punto, y tal vez la decisión hable más de la irrelevancia del formato que de cualquier otra cosa.

Aunque de nuevo, aquellos decepcionados tienen una razón justa para estarlo. Me incluyo en ese grupo.

Pero fuera de los blu-rays, el Pro es genuinamente un mejor sistema. El problema es que también confundirá a muchas personas. La promesa del Pro son básicamente dos cosas: contenido 4K y HDR, tanto en video como en juegos (para los que no saben qué es HDR, la versión para dummies es que es una forma de reproducir imágenes con mucho mejor contraste). Sin embargo, hay demasiados “peros” contra esa simple promesa. Lo más obvio es que sin un televisor con capacidades 4K y HDR, no obtendrás mayor diferencia. Y basta echar un vistazo a los televisores con esas especificaciones para saber que no son nada ecnómicos.

El PlayStation 4 Pro promete contenido 4K y con HDR

El PlayStation 4 Pro promete contenido 4K y con HDR

Pero aunque no tengas un televisor 4K con HDR, igual verás mejor tus juegos con más detalles y en teoría mayores fotogramas por segundo, o como mínimo un límite de 30 fps más estable. De hecho, Sony anunció que los PlayStation 4 originales (al igual que el Slim, por supuesto) obtendrán soporte para HDR mediante una actualización de softwares.Sin embargo, eso lleva a otro “pero”: todo esto depende de los desarrolladores realmente. Queda a su juicio qué tipo de mejoras quieren aplicar a sus juegos: ¿más resolución o más fps? ¿Soportará HDR? También existe la posibilidad de que, aunque el PS4 original corra todos los juegos, estos se conviertan gradualmente en una experiencia peor al tiempo que los desarrolladores se enfocan más en el Pro. Sin ser demasiado pesimista, todo parece indicar que la industria acogerá el Pro con entusiasmo, pero lo cierto es que Sony acaba de volver su plataforma mucho más complicada y confusa, y de repente migrar a una PC no parece tan complicado como antes (aunque sigue siendo bastante complicado).

Suma a todo esto lo difícil de mercadear la tecnología. Según reportes de periodistas en el lugar, las imágenes mostradas por Sony sí se veían realmente mejor, pero para el resto de nosotros, que veíamos desde casa a través de un stream, probablemente con un terrible internet, la diferencia era inexistente. De hecho, según varios reportes, la inclusión de HDR afecta mucho más la imagen que el 4K en sí, pero HDR ya es difícil de entender de por sí, y es por eso que Sony se ha enfocado en la promesa de 4K, algo más fácil de vender.

La promesa de juegos en 4K no es, técnicamente, un engaño; pero sí es definitivamente engañosa

Y esa es la mayor falla del PlayStation 4 Pro: su engañosa premisa. Sony promete “juegos en 4K”, y ciertamente existirán títulos que correrán en esa resolución nativamente (The Elder Scrolls Online es el ejemplo más prominente), pero la realidad es que la mayoría no correrá realmente en 4K, sino que ampliarán su resolución artificialmente mediante software. La promesa de juegos en 4K no es, técnicamente, un engaño; pero sí es definitivamente engañosa. Hay un orden de prioridades reprochable que tomó Sony: la mejor ruta sin duda hubiese sido la promesa de 60 fps estables en toda su librería, por ejemplo, y tal vez incluso un par de juegos en 1440p. Pero la compañía optó en vez por algo más fácil de mercadear, algo mucho más explosivo y grande que, sinceramente, no puede ofrecer. No en su máxima potencia, al menos.

La última pieza es la competencia. Sony tiene la ventaja del tiempo sin duda, pero desde ahora ya sabemos que Scorpio, la próxima versión del Xbox One que planea Microsoft, será mucho más potente que el Pro (por supuesto, Microsoft no ha perdido el tiempo en recordárselo a todos). Y si bien todavía falta un año para Scorpio, Microsoft ya tiene un mejor sistema en el rango bajo ahora mismo. El Xbox One S tiene soporte para video 4K, incluyendo blu-rays. Por el mismo precio, el PlayStation 4 (Slim) no tiene ninguna de estas cosas. E incluso el Pro no tiene una de ellas (aunque, de nuevo, la ausencia de blu-rays 4K podría ser más ruido que tener un imapcto real).

Adicionalmente, es inevitable pensar cómo cambiarán los niveles de gráficos en consolas. Antes teníamos uno (aunque al Xbox One le ha costado un poco más desde el principio). Ahora tenemos dos: el primero es el del PS4 Slim y Xbox One S, el segundo es el PlayStation 4 Pro. ¿Qué pasará el próximo año? La lógica nos dice que habrá un tercer, mejor nivel para Scorpio, y de alguna forma el sistema no parece sustentable. Si yo fuera un estudio de videojuegos en este momento con planes para lanzar en ambas familias sistemas, estaría ciertamente molesto en este momento con el exceso de nuevas complicaciones.

El PlayStation 4 Pro es definitivamente un mejor sistema. De hecho, si no tienes uno, recomendaría obtenerlo sobre el PS4 Slim, incluso si tampoco tienes un televisor 4K con HDR. Tendrás un mejor desempeño de todas formas. Sin embargo, es innegable que el Pro llegó para hacer las cosas muchas confusas, y aunque probablemente deberíamos culpar a ambos Microsoft y Sony por ello, el peso por ahora recae en la segunda compañía.