La lucha entre ser un gordito por dentro y querer ser fit

Los pasos. El calor. El peso del morral. Escalar aquí, escalar allá. Estar pendiente de los demás. Ubicarme para no perderme. Tierra, y más tierra. Subir una montaña es sin duda todo un reto.

Cuando decidimos salir de nuestra rutina para disfrutar de la naturaleza y pasar un rato diferente, buscamos una actividad que nos haga feliz y que al mismo tiempo sea un reto. Si estás leyendo esto es porque probablemente el montañismo te interesa o te llama la atención. Sin embargo, a pesar de ser una experiencia única, más no es tan fácil como parece. Si eres aventurero y te gusta explorar este tipo de ambientes, juntamos cuatro reglas básicas que debes tener en cuenta siempre que vayas a subir una montaña.

No te quejes

Cuando uno sube una montaña, siempre existirán unas partes más difíciles que otras. Sobre todo si hace mucho sol, sientes calor, te cuesta respirar o incluso tu morral se te hace bastante pesado. A pesar de esto, la regla número uno es no quejarse. ¿Por qué? Porque no hay nada más fastidioso que una persona que lo único que hace es lamentarse de estar ahí. Un buen truco es escribirte en la mano "no te quejes" para acordarte de vez en cuando. Otra buena idea es pensar en otra cosa cada vez que se te venga a la mente una queja. O incluso prueba pensar en la meta y todo lo que vas a hacer allá arriba cuando llegues.

No dejar atrás a nadie

Lo normal en este tipo de aventuras es ir en grupo. Está al que se le hace muy fácil subir la montaña y al que le cuesta mucho tomar el ritmo. Seguramente, cuando hablamos por encima sobre ambos personajes, se te pasaron varias personas por la mente. Eres uno de los dos. Indiferentemente de quién es cada quién, lo importante al subir una montaña es nunca dejar a nadie atrás. Cuando se trata de este tipo de actividades, es importante que se conviertan en un equipo, manteniéndose unidos en cada momento. Al que parece tener piernas de acero y puede hasta trotar, que le baje dos. Y el que va demasiado lento, que se apure un poquito.

Motivar

En un grupo, siempre es importante la motivación. Así es como alcanzarán el objetivo. Algunos van a necesitar más motivación que otros. Cuando veas que alguien ya no tiene esperanzas de continuar, sé tú el buen líder que motiva, y confía fielmente en que la otra persona lo va a poder lograr. Si la buena vibra existe en el grupo, el ambiente será más ameno y divertido. El camino será mucho más fácil y ligero.

No inventes

Esto es clave. Si no conoces el camino, no inventes. En especial si el lugar al que van no es tan seguro. Es importante que conozcas bien el sitio antes de aventurarte en la montaña. Tampoco debes jugar a lanzarte por barrancos, o encaramarte en la piedra que está arriba de un precipicio solo para tomar la mejor foto. Siempre sé cuidadoso. ¡Que la curiosidad no le gane a tu vida!

Cuando vayas de montañero, aclara primero con tu grupo estas cuatro reglas. De seguro el camino será más agradable, y todos pasarán un rato divertido.