Un solo juego fue suficiente para destruir las baterías de todos los teléfonos del mundo

2016 es un buen año para comprar un teléfono. De igual forma, 2017 lo será, y así. Y es que ya hemos llegado a un punto en donde los celulares se han vuelto tan buenos que hasta muchos acusan al sector de haberse vuelto “aburrido” y dejar de lado la “innovación”, lo que sea que eso signifique. Es cierto que actualmente vemos solo mejoras incrementales más que todo, pero la realidad es que el escenario actual puede verse de una forma mucho más optimista. Citando al popular analista de gadgets, Marques Brownlee: los buenos teléfonos se están volviendo baratos, y los teléfonos baratos se están volviendo buenos.

2016 es el año del Moto G4, un teléfono de 200 dólares que tiene una pantalla Full HD (lo más espectacular que podían ofrecer las compañías en 2013). El Moto E es un equipo de 100 dólares con una pantalla 720p de alta definición, por otro lado. No todo es Motorola, sin embargo: modelos como el Axon 7 de ZTE, el OnePlus 3, el Alcatel Idol 4S y el iPhone SE han definido un nuevo estándar para equipos asequibles y que a su vez son de un alto rango.

Y a pesar de todas las cosas maravillosas que los consumidores podemos aprovechar este año, y sin duda los siguientes también, hay un aspecto de estos teléfonos que no ha mejorado con el tiempo. Todo lo contrario, de hecho. Cada vez está más fuera de control.

Hablo, por supuesto, de la batería.

Las baterías de los celulares son impredecibles: el nuevo teléfono de HTC podría tener una excelente batería este año, pero una mediocre el próximo. Al comprar un nuevo teléfono, sin duda se comportará decentemente, pero al año es probable que las cosas hayan cambiado para peor. Y ten por seguro que esa nueva actualización de iOS o Android destruirá lo poco que te quedaba. ¿La peor parte? No puedes cambiarla, al menos no por ti mismo. Samsung era la única creyente en el modelo de baterías removibles hasta hace poco, pero incluso la compañía terminó por convertirse a la religión de la batería sellada.

... hemos llegado un punto en donde ya es la norma que todos los teléfonos tengan una autonomía mediocre  

Vivimos en un mundo donde tenemos celulares con pantallas táctiles 4K, cámaras espectaculares, sensores de huellas y procesadores que se están acercando peligrosamente al poder de una computadora de escritorio. Y con todas estas cosas, llegar al final del día todavía con batería es una tragedia. En algún punto de la historia, las compañías decidieron que la batería de un teléfono debía durar solo un día, y esto era lógico si querían implementar todo lo que han logrado ofrecer en estos increíbles dispositivos. Pero entre tantas funciones innovadoras, la batería quedó olvidada, y es la única cosa de los teléfonos inteligentes que no ha visto una clara mejora en prácticamente una década.

No vale la pena indagar en las razones del por qué las baterías siguen siendo tan mediocres, ese es otro tema. La versión corta para dummies es la tecnología de las baterías es básicamente la misma de hace años, y crear nuevas unidades más eficientes no es exactamente fácil. Por ahora, lo único que pueden hacer Google y Apple en el caso de Android y iOS, respectivamente, es hacer optimizaciones de software para que los dispositivos consuman menos energía. Pero en realidad la solución más simple es el tamaño: una batería más grande es igual a mayor autonomía.

Sin embargo, en vez de reconocer que un poco más de batería es probablemente lo mejor, las compañías insisten en lanzar teléfonos cada vez más y más delgados y ligeros. Y como resultado, las baterías sufren. El nuevo iPhone carece de un puerto de auriculares, supuestamente en el nombre de un menor grosor, por ejemplo. Y como ese, hay muchos más ejemplos al respecto.

La realidad es que hemos llegado a un punto en donde ya es la norma que todos los teléfonos, incluso los más nuevos y brillantes, tengan una autonomía mediocre. ¿De qué otra forma explicaríamos la popularidad de protectores con baterías, por ejemplo? Muchos burlaron el inesperado éxito de Mophie, pero los consumidores claramente pensaron otra cosa, hasta que la misma Apple lanzó su propio protector con batería.

Además de los protectores con baterías integradas, también están las baterías externas que cargan los celulares con cables. La popularidad de estos cargadores es probablemente mayor. El punto es que vivimos en un mundo en donde estamos condicionados a pensar que la batería incluida en nuestro teléfono no es suficiente. Vivimos con una paranoia constante (y justificada), y debemos acudir a opciones externas para saciar nuestras necesidades. Muchos podrían pensar que todo este pequeño rant es una opinión un poco dramática, pero hace unos días navegaba por Amazon buscando precisamente uno de estos cargadores, y entre las imágenes promocionales aparecía esto:

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Así es. Pokémon Go. Un juego lanzado hace apenas dos meses en Estados Unidos. Y aún así estos fabricantes de baterías lo utilizan como punto de apoyo para mercadear sus productos. Si algo ha demostrado Pokémon Go (con la ayuda de su explosiva popularidad, por supuesto), es que vivimos una crisis de baterías en nuestros teléfonos.

Nuestros celulares deberían poder lidiar con esto sin demasiados problemas. No lo hacen.  

Los problemas con el consumo de energía de la aplicación son bien conocidos, y de hecho puedo corroborarlo con mi experiencia personal. Pokémon Go básicamente redujo la autonomía de todos nuestros teléfonos a un chiste, y no puedo evitar pensar que es un poco absurdo que un juego con localización sea capaz de destruir de esa forma las baterías de todos los teléfonos del mundo. Las ventas de los cargadores externos se duplicaron gracias al juego, y díganme por favor si eso no es una de las cosas más tristes que han leído este año.

Pokémon Go podrá ser una aplicación cruda y poco optimizada (de hecho, lo es), pero la magnitud con la que el juego ha afectado nuestros teléfonos no es normal. Nuestros celulares deberían poder lidiar con esto sin demasiados problemas. No lo hacen.

Pequeño y ligero es atractivo y todo eso, pero en realidad prefiero un poco más de batería. Entiendo que mejorarlas no es nada fácil, pero al menos por ahora, estoy seguro de que esos centímetros y gramos extras no dañarán a nadie. De hecho, probablemente todo lo contrario. Estoy seguro de que muchos lo agradecerán. Sé que yo lo haré.


OK, está bien. Es por Pokémon Go. Por eso buscaba ese cargador en Amazon.