La comida de avión sabe mal, ¿mito o realidad? - Komienza | Vive tu vida al máximo
Solo te decimos una cosa: no es tu imaginación...

Si alguna vez has viajado en avión, de seguro también has probado la comida. Y seguramente eres de los que piensa que no tiene buen sabor. Cuando le decías a tu mamá que no te la ibas a comer porque sabía raro y ella simplemente te respondía que era invento tuyo… La próxima vez que vuelvas a viajar ya puedes decirle que no es tu imaginación. La comida de avión sí sabe diferente y tiende a saber mal, pero no es culpa de las aerolíneas…

¿Cuál es el problema con la comida de avión? Cuando los vuelos no son cortos y las aerolíneas tienen menú, la comida suele verse demasiado apetitosa. Sin embargo, al probarla no es lo que esperabas. Si le preguntas a todos tus amigos, seguramente te responderán que a ellos también les ha pasado igual. Si tantas personas piensan de esa forma, ¿por qué todavía eso no ha cambiado?

Tampoco creas que las aerolíneas no han hecho nada al respecto… La aerolínea alemana Lufthansa le incomodaba el hecho de que sus pasajeros siempre se quejaran de la comida, por lo que en 2010 realizaron un estudio para encontrarle una explicación a la situación. Idearon una especie de habitación que tuviese las mismas condiciones que un avión: la presión, la humedad, el aire… Y hasta hicieron que los asientos vibraran y se escuchara el ruido del motor dentro de la simulación.

Los resultados fueron los esperados… Sin duda la comida sabe diferente a metros y metros de altura. Y con la investigación pudieron demostrar el porqué.

Con la baja humedad no sientes lo dulce ni lo salado

Técnicamente sí los puedes saborear, pero muy poco. Lo otros sabores como picante, amargo, ácido y de más quedan intactos por lo que los sientes en mayor escala. Muchas aerolíneas han intentado solucionar este problema cocinando sus comidas con mayor cantidad de salado y dulce, pero tampoco es que han tenido los mejores resultados.

El aire seco no te permite oler bien

Cuando tienes gripe no importa lo que comas, todo te sabe igual… Es un hecho que al perder el sentido del olfato no puedes saborear bien la comida. Ambos se complementan. En los aviones sucede lo mismo ya que el aire seco, que es más seco incluso que los desiertos, no te permite respirar bien. Además, el mismo produce que tu boca se reseque, produciendo menos saliva y que no puedas saborear.

El ruido afecta al momento de comer

¿El ruido? ¿De verdad? Esa tontería puede afectarte más de lo que piensas. Las turbinas, el aire acondicionado, el motor… Todos estos sonidos pueden llegar a aturdir demasiado por lo que cuando te toca comer estás tan atormentado que no disfrutas la comida de la misma manera. Haters gonna hate.

Guardada y recalentada

La comida de los aviones las preparan obviamente en la tierra, así que pasan un gran tiempo almacenadas. Por el otro lado, no somos fan de la comida recalentada, pero cuando toca… Toca. Si combinas ambas cosas tendrás eso que tanto odias: comida de avión sin buen sabor.

Entendemos perfectamente esta situación. Al final la culpa no es de nadie. Lo que pasa es que somos unos foodies con muchas ganas de comer… Y de comer bien. Safe flight!