Las políticas de Nintendo sobre propiedad intelectual: ¿exceso o simple cautela? - Komienza | Vive tu vida al máximo
El comportamiento hostil es también lógico… pero eso no significa que deja de ser hostil

Aunque Nintendo hace todo lo posible por proyectar una imagen amigable y accesible, la compañía también tiene un lado bastante corporativo y orientado a los negocios; un comportamiento al que recurre en exceso, argumentarían algunos. Por cada juego adorable de Mario o Kirby, también hay una historia extraña en donde la compañía ha arremetido fuertemente contra lo que considera son amenazas a su forma de operar.

Nintendo ha demostrado a lo largo de su historia un comportamiento defensivo constante, metódico y sin descanso  

El tema sobre el que hablo específicamente es el de la propiedad intelectual, y lo celosa que puede ser la compañía a la hora de defender una de sus propiedades, ya sea Mario o Zelda. “Puede ser” es un poco suelto, honestamente: Nintendo ha demostrado a lo largo de su historia un comportamiento defensivo constante, metódico y sin descanso sobre cualquier infracción de derechos de autor sobre sus personajes o franquicias, por muy pequeña que parezca.

La discusión se avivó recientemente gracias a una pequeña ola de juegos hechos por fanáticos. Dos, específicamente: Pokémon Uranium, una entrega original de Pokémon que llegó a obtener más de un millón y medio de descargas; y AM2R, un remake de Super Metroid inspirado en Metroid: Zero Mission (a su vez yb remake del Metroid original) que recibió excelentes comentarios por parte de la prensa y entusiastas. En el caso de estos proyectos, su popularidad y éxito fue lo que las condenó: luego de tanta atención, Nintendo inevitablemente pidió a los creadores que retiraran los juegos de sus servidores, algo a lo que tuvieron que acceder para evitar repercusiones legales.

Pero la historia no acabó ahí. Probablemente inspirado por esos dos juegos que gozaron de cierta prominencia, “La Gran N” también arremetió contra Game Jolts, una página que hasta hace poco alojaba numerosos juegos hechos por fanáticos que parodian y/o hacen homenaje a varias series de Nintendo. Es importante entender que estos juegos no eran proyectos tan ambiciosos como Uranium y AM2R, sin embargo, sino juegos mucho más simples basados en la plataforma web. Algunos nombres como Pokémon Snap Remake y Six Nights at Zelda’s completan una lista de 526 títulos que Nintendo ordenó a retirar por completo.

Más reciente aún fue el caso de No Mario’s Sky, un pequeño tributo que mezcla el gameplay clásico de Mario con el reciente No Man’s Sky. Nintendo tampoco se guardó a sus abogados: No Mario’s Sky duró solo una semana en línea.

El problema no es tan blanco y negro  

A estos casos recientes se le suman muchos otros. Uno de los más notorios es el controversial programa que tiene Nintendo con YouTube. La compañía básicamente arremete contra todos los videos que muestren contenido de sus juegos privandolos de la posibilidad de monetizar o retirándose por completo. En vez de permitir que influenciadores de la plataforma hagan publicidad gratis a sus juegos y promuevan la cultura de la compañía, Nintendo optó por introducir un programa en el que los youtubers pueden participar, pero que fue muy criticado por la comunidad. Muchas figuras prominentes decidieron no montar más vídeos de la compañía como respuesta.

Pero probablemente la historia más triste de todas es la de un hombre que recibió una demanda por realizar una fiesta temática de Pokémon, y se vio obligado a reunir más de 5.000 dólares para cubrir la deuda.

Aunque en todas estas historias Nintendo parece una corporación malvada como si fuese sacada de Mr. Robot, el problema no es tan blanco y negro en realidad. Lo cierto es que la compañía está en todo su derecho de ejercer estas acciones legales, en primer lugar. Pero el punto más importante es la forma en la que funcionan las leyes de derechos de autor en Estados Unidos.

En términos simples, si Nintendo no actúa para defender su propiedad exclusiva sobre Mario, por ejemplo, la compañía comienza a crear un precedente legal en donde se muestra que no ha defendido su puesto como dueña de la marca. Si entonces en el futuro alguien decide lanzar un artículo de Mario sin su permiso (digamos, una taza oficial de Mario, no sé, no soy bueno para estas cosas), entonces ese precedente podría jugar en contra de Nintendo, y esa persona podría salir con ejército de tazas de Mario y venderlas legalmente sin la aprobación de la compañía. Es un sistema absurdo y sin sentido, honestamente.

Estamos hablando de una compañía con una colección de propiedades a la altura de titanes como Disney  

El punto es que tal vez, y solo tal vez, el verdadero sentimiento de la compañía al ordenar retirar estos proyectos que muy claramente están hechos puramente de simple amor es uno de lástima. Tal vez en un mundo idea preferirían no detener estos proyectos, pero la ley simplemente los obliga. Y realmente es lógico: lo más valioso que tiene Nintendo son sus personajes. Estamos hablando de una compañía con una colección de propiedades a la altura de titanes como Disney, y eso no es nada simple. Nintendo sabe que su mayor tesoro no es su hardware, ni siquiera los juegos en sí. Sus tesoros son Mario, Link, Pikachu y el resto de la banda.

… Y aún así, es imposible no mirar las acciones de la compañía con un poco de molestia. En un mundo donde Bethesda apoya abiertamente la comunidad de mods no oficiales, o en donde Valve apoya e incluso vende en su propia plataforma un remake de uno de sus juegos hecho por fanáticos… es imposible pensar que Nintendo tal vez sí está yendo demasiado lejos.

Lo cierto es que mataría por saber qué piensan internamente al respecto.