"Pixel" podría significar cosas nuevas y diferentes para un hardware más "mainstream" de la compañía

“Tendremos una opinión más fuerte sobre los teléfonos”. Esas fueron las palabras este año del CEO de Google, Sundar Pichai, al referirse sobre el futuro de la línea Nexus de dispositivos móviles. Tradicionalmente, la línea Nexus ha representado dos cosas: la experiencia “pura” e inalterada de Android con la visión original de Google y la colaboración entre la compañía y los fabricantes que incluyen el sistema operativo en sus productos. Cada nueva generación de dispositivos Nexus, ya sean tablets o teléfonos, es fabricada por una compañía distinta (aunque algunas lo han hecho más de una vez) con input de Google en el proceso y, por supuesto, Android de fábrica. Pichai asomó en ese momento que a partir de ahora, Google probablemente tendrá un mayor control sobre futuros equipos de la línea.

Y eso parece ser exactamente lo que está ocurriendo. Android Central reportó primero que Google abandonaría la marca Nexus a partir de este año para los nuevos teléfonos, esta vez fabricados por HTC y cuyas especificaciones se han filtrado prácticamente por completo. Según el medio, Google planea mercadear los equipos como “los primeros teléfonos hechos por Google”, algo que va completamente en línea con imágenes previamente filtradas, que claramente mostraban la sustitución de la marca “Nexus” en la espalda del teléfono por la recientemente rediseñada “G” de Google.

ahora los teléfonos no tendrán simplemente stock Android, sino también funciones de software únicas y exclusivas  

Poco después, Android Police confirmaría el reporte añadiendo además que los dos nuevos teléfonos, con los nombres no oficiales de Sailfish (de 5 pulgadas) y Marlin (de 5,5 pulgadas), se llamarán en realidad Pixel y Pixel XL, respectivamente. En esencia, todo se trata de un simple rebranding. Pero un buen rebranding no es solo cambio de nombre, sino también un cambio de dirección sobre el producto que se está volviendo a lanzar, y el primer reporte también habló sobre una nueva propuesta: ahora los teléfonos no tendrán simplemente stock Android, sino también funciones de software únicas y exclusivas de la línea, algo que no ha ocurrido antes. Es claro que Google tiene planes para cosas diferentes en el futuro, y este es el inicio de esos planes.

La Pixel C, la tableta insignia de Google, es la única portadora de la marca actualmente y compite directamente en precio con el iPad Air 2

La Pixel C, la tableta insignia de Google, es la única portadora de la marca actualmente y compite directamente en precio con el iPad Air 2

Además de lo expuesto por estos reportes, otras cosas pueden inferirse según el contexto actual, aunque definitivamente en una vena más especulativa. Primero está el tema del precio. Históricamente, con una excepción, la línea Nexus ha sido una llena de dispositivos relativamente económicos, los mejores ejemplos siendo ambos Nexus 7 y el muy querido Nexus 5 de 2013. En contraste, solo han existido dos productos bajo la marca Pixel hasta ahora, y ambos se inclinan al espectro de gama alta.

El primero fue la Chromebook Pixel (sus dos versiones), que costaba 1.000 dólares, así que no necesito decir más. El segundo fue la Pixel C, la actual tableta insignia de Google y única portadora del nombre Pixel en este momento (la Chromebook Pixel fue descontinuada recientemente). A pesar de que las tabletas con Android han gozado de una mayor influencia y presencia en la gama baja, la Pixel C compite directamente en precio con el iPad, algo que ninguna de las tres tablets Nexus hizo.

probablemente veamos un cambio similar a lo que ocurrió del Nexus 9 a la Pixel C en estos nuevos teléfonos

Lo que quiero decir es que probablemente veamos un cambio similar a lo que ocurrió del Nexus 9 (la última tablet Nexus) a la Pixel C. Google nunca ha salido a decirlo oficialmente, pero por lo menos hasta ahora, la impresión que deja la marca Pixel es definitivamente “gama alta”. Es probable que Google no termine de igualar en precio al iPhone y similares con sus teléfonos, pero lo lógico sería asumir que al menos se acercará un poco más. Si no lo hace y se queda con el esquema de precios del Nexus 5 X y 6P, será una agradable sorpresa. Al menos para mí, que no necesito gastar más dinero.

Por último, queda la incógnita: ¿cuál es el punto de este rebranding? El cambio de dirección es obvio, pero el deshecho completo de la marca Nexus parece innecesario. El reciente comportamiento de Google (o, mejor dicho, su compañía madre, Alphabet) como la cancelación del proyecto Ara y reestructuración de Google Fiber (ahora Access) hace ver a una compañía más interesada en proyectos más comerciables que ideológicos. Los nuevos teléfonos Pixel podrían ser un intento de Google de finalmente mercadear sus teléfonos para un consumo mayor al de simplemente los entusiastas de Android, algo que nunca se atrevió a hacer con ningún Nexus.

“Los primeros teléfonos hechos por Google” suena como algo fácil y atractivo de vender  

Esta idea siempre será un poco alocada: una acción de ese tipo podría molestar a los fabricantes, que verían la nueva competencia como una amenaza. Por fabricantes quiero decir “Samsung”, realmente, el único de importancia real. El miedo de perder a Samsung (que ha cocinado su propio sistema operativo desde hace años como resguardo) es probablemente lo que ha hecho a Google mantenerse en la raya hasta ahora, y de hecho la compañía ha parecido más que cómoda en esa posición. Pero los reportes sobre nuevas funciones de software exclusivas en estos nuevos teléfonos van completamente contra ese comportamiento. No veo otra opción bajo la que Google haría semejante inclusión, más que añadir un nuevo aspecto mercadeable para sus equipos. “Los primeros teléfonos hechos por Google” también suena como algo fácil y atractivo de vender, después de todo. Lo cierto es que lo sabremos en octubre.

Y en cuanto al nombre Nexus en sí, no queda claro qué pasará. Cabe destacar que la marca no tiene que desaparecer necesariamente, aunque su futuro ciertamente no se ve prometedor. La tablet actual de Google ya lleva el nombre Pixel, por ejemplo, y de hecho ningún otro dispositivo lleva el nombre además de los actuales 5X y 6P a sustituir pronto (aunque ambos siguen siendo fantásticos dispositivos). Rumores de una nueva tablet de 7 pulgadas han surgido, y muchos apuntan a un nuevo “Nexus 7”, aunque la tablet podría ser una nueva Pixel también.

Personalmente, no me molestaría ver que Google acomodara una línea Pixel más “premium” y costosa junto a una línea Nexus más modesta y asequible. Sin embargo, lo más probable es que eso no suceda, y simplemente estamos viendo una sustitución tanto de nombre como de ideales. Si ese es el caso, adiós, Nexus. Fue bonito mientras duró.