Los teléfonos grandes ganaron, y de sobra - Komienza | Vive tu vida al máximo
Cinco pulgadas ya es poco

El titular de esta nota debería ser evidente para muchos. De hecho, yo mismo argumentaría que para los teléfonos grandes, la verdadera victoria llegó hace tiempo. El momento fue específicamente en 2014, cuando Apple presentó no solo el iPhone 6 con un tamaño mucho más grande que el de su predecesor, sino también un nuevo modelo Plus con dimensiones al nivel de las llamadas “phablets”.

Aun así, hablar sobre el tamaño de los teléfonos es algo que todavía no ha perdido vigencia. Lo hará en algún punto, sin duda; pero el momento todavía no está aquí. Desde la llegada del iPhone 6 Plus, los teléfonos de tamaño grande no han hecho nada más que consolidar su espacio en las manos de los consumidores. Los que pensaron en algún momento que la tendencia empujada por el Galaxy Note se trataba de un nicho del mercado o una moda pasajera pueden ver el panorama de este momento.

Hasta hace poco, los teléfonos insignia se quedaban cómodamente en el territorio de 5 pulgadas

Android fue la plataforma que nos hizo entender que las cuatro pulgadas del iPhone no eran el límite, pero incluso luego de la llegada del Plus todavía quedaban muchos dispositivos con dimensiones relativamente reservadas. Prácticamente todas las compañías ya hacían teléfonos grandes antes de Apple, pero incluso en el caso de Samsung, estos equipos eran tratados como un producto adicional al plato principal. Los teléfonos insignia (los Galaxy S, los HTC One, los Moto X, el mismo iPhone) se quedaban cómodamente en el territorio de 5 pulgadas, algunos aventurándose más allá pero nunca tan lejos como para pisar el estándar de 5,5; lo que muchos consideran como el tamaño inicial de las phablets.

La tendencia se mantuvo más o menos durante ese 2014. Ese mismo año también vimos a Google finalmente determinar el límite con el Nexus 6, una bestia de teléfono que nos ayudó a darnos cuenta qué tan lejos podíamos llevar las dimensiones de nuestros dispositivos. Y luego llegó 2015, donde el reino de las 5 pulgadas quedó prácticamente y exclusivamente dominado por dispositivos económicos como el Moto G. Ese año, por ejemplo, el Moto X Pure Edition llegó a 5,7 pulgadas, el mismo tamaño del Nexus 6P (que, para ser justos, dio un paso atrás).

Pero es 2016 el año que demuestra que esto ya no es un experimento para las compañías, como tal vez pudo serlo el Nexus 6. Apple se mantiene con tamaños más reservados, como lo ha hecho históricamente, pero ya la compañía se ha quedado atrás en ese aspecto tan solo dos años después de la llegada del iPhone 6. Las 5,5 pulgadas de un modelo Plus de iPhone (sea 6, 6S o 7, es el mismo) ahora es el tamaño estándar de prácticamente todos los fabricantes de teléfonos Android para sus equipos insignia.

Más sorprendete aún es el cambio de direción para algunos equipos económicos

Hacer una lista de nombres es fácil: Galaxy S7 Edge de Samsung, ZTE Axon 7, Alcatel Idol 4s, OnePlus 3 y uno de los nuevos teléfonos Pixel de Google. Incluso podríamos argumentar que el iPhone 7 Plus es el modelo insignia de Apple: las ventajas sobre su hermano menor son considerables este año… aunque también sabemos que el 7 regular será el más vendido. The writing is on the wall, como dicen. Lo que era antes enorme ahora es lo normal, y los que no quieren una pantalla grande en sus manos probablemente deberían preocuparse un poco.

Más sorprendente aún es el cambio de dirección para algunos equipos económicos. El nuevo Moto G, probablemente el teléfono más popular de su categoría, también se pasó al estándar de 5,5. El Honor 5X, otro popular en ese rango tiene el mismo tamaño. Decir que ya no hay opciones más pequeñas sería un a mentira; pero cada vez son menos, y ya ni los teléfonos económicos pueden servir como resguardo para los menos fanáticos del reciente estándar.

Decir que los teléfonos grandes “ganaron” podría ser un discurso de hace un par de años, pero admitir que han aplastado las expectativas de la mayoría de la industria es un argumento digno de recordar todavía.