¡Pero el bueno!

Muchos no estarán de acuerdo conmigo tal vez. Por supuesto que las Grandes Ligas tienen a los mejores peloteros del mundo, los mejores managers y los mejores analistas (mención honorífica a Billy Beane) pero, ¿Qué tal si les cuento mis razones?

Hace una semanas, me encontraba visitando a mi hermano en el exterior. Y como parte de la visita, decidimos asistir a un juego entre los Medias Blancas de Chicago y los Reales de Kansas City. Lo que más puedo rescatar de aquella noche, y lo que me llevo guardado en la memoria, es la estatua dedicada a Luis Aparicio, el único venezolano en el Salón de la Fama de Cooperstown, quien vistió la casaca 11 de los Medias Blancas entre 1956 y 1962 y posteriormente entre 1968 y 1970.

Foto: Alfonso Moya

Foto: Alfonso Moya

Luego del tour al estadio y de vuelta a las sillas es que comienza a sentirse la diferencia entre el béisbol que veía, y el béisbol que me encanta. Es cierto que para los Medias Blancas el Wild Card se encontraba un poco lejos para entonces, ¡pero restaban aun tres semanas de campeonato! Había una diferencia importante, pero no como para tirar la toalla. Lo cierto es que hay pocas cosas más tristes que ir a un estadio donde más de la mitad de las sillas están vacías, y los colores del equipo visitante son más abundantes que los del home club.

El juego incluso estuvo emocionante. Los Reales comenzaron arriba desde el mismo primer episodio con dos carreras, pero los Medias Blancas le dieron la vuelta en el 5to inning. Kansas City retomaría la ventaja en el séptimo inning luego de que dos cuadrangulares consecutivos completaran un rally de 3 anotaciones. En el 9no inning con el juego 6-4 se evidencia una vez más, que el estadio era más un centro comercial que otra cosa. El equipo local perdía por solo dos rayitas, y sus aficionados se retiraban del estadio. Incluso luego de que los Medias Blancas subieran su quinta carrera al marcador y se quedaran con la carrera del empate en tercera para un 6-5 definitivo.

6 de octubre llega ya.

Ahora a lo que nos (me) importa. La Liga confirmó hace unos días el inicio de la temporada 2016 – 2017 para el 6 de octubre y para alivio de todos, el sistema de la temporada regular volverá al formato anterior, dejando a un lado el usado durante la campaña 2015 – 2016, el cual consistía en dos rondas donde eran asignados puntos según la posición del equipo al final de cada ronda, y que recibió duras críticas por parte de aficionados, directivos y analistas.

Lo que si se mantendrá es el formato de la postemporada. Los 6 mejores clasificados luego de los 63 juegos de la temporada regular, se enfrentarán directamente en unas series de playoff que llevaran a escoger el próximo representante de nuestro país para la Serie del Caribe a celebrarse en México, en 2017.

No será una campaña cualquiera, pues se espera que la presencia de grandesligas venezolanos aumente con miras al próximo Clásico Mundial de Béisbol a realizarse el próximo año, del cual, el manager venezolano Omar Vizquel ya ha anunciado su lista preliminar de 50 peloteros.

Les confieso que de solo pensarlo, se me eriza la piel, así como la emoción que corre por mis venas cada octubre cuando por primera vez sintonizo 750 AM y escucho a Carlitos Feo dando la bienvenida a una nueva temporada. Subamos el telón, y cervezas al aire.

Haciendo honor a alguien que se nos fue, me despido. Nos seguimos viendo “Por aquí, por aquí, por aquí..”

Esta columna no necesariamente refleja la opinión de Komienza ni la de sus propietarios.