Te voy a extrañar, pero not really

Hola, Wii U. Soy yo. Tengo un par de cosas que decirte. Sé que tu era está a punto de terminar, y me parecía adecuado darte una pequeña despedida. Te mereces eso, como mínimo. ¿Cómo sé que el fin se acerca? Pues si tu aplastante fracaso no me dio una pista temprana, tal vez lo hizo la revelación del Switch, una nueva consola más joven y atractiva que tú, y que pronto te desplazará por completo, como ya probablemente lo sabes. Si tenía algún tipo de esperanza de que Nintendo te siguiera apoyando de alguna forma, ya no la tengo. La compañía confirmó que finalizará tu producción “pronto”, al menos en tu país natal de Japón. Estoy seguro de que el resto del mundo pronto seguirá también.

Ahora mismo hay una abundancia de personas discutiendo en qué punto de tu vida las cosas salieron mal. Yo argumentaría que sucedió incluso antes de que vieras la luz oficialmente. Nintendo nunca pudo hacerle justicia a tu potencial, en parte por situaciones fuera de su alcance y en parte por factores completamente dentro de su alcance, como la elección de un terrible nombre y una campaña de mercadeo confusa, con falta de personalidad e inefectiva en todos los sentidos. Pero yo no estoy muy interesado en hacer demasiados análisis, sino más bien en recordar un poco mi experiencia contigo. 

  no fui un gran fanático de tu formato, particularmente tu estúpido control  

Primero, quiero sacar las cosas negativas de por medio. Seré franco: no fui un gran fanático de tu formato, particularmente tu estúpido control. No me malentiendas, no estoy diciendo que fue una “decepción”, porque en realidad sí funciona como lo prometieron. Simplemente estoy diciendo que el concepto estaba quebrado desde el principio. Tengo que admitir que es cómodo, y que de vez en cuando me encuentro a mí mismo acostado, usando su pantalla en vez del televisor. Pero la batería es horrible, y la peor transgresión de todas es que no puedo usar la consola sin él.

Una vez invité a unos amigos a jugar Super Smash Bros., todos usando controles de GameCube, y cuando el GamePad se quedó sin batería tuve que cargarlo y prenderlo obligatoriamente para seguir jugando. Absurdo, si lo piensas un poco. Genuinamente creo que te hubiese ido mejor sin el GamePad. Una nueva generación de Wii Remotes hubiese sido mejor, por ejemplo. Sin mencionar que los costos de fabricación del GamePad pudieron haberse destinado a otras cosas (sí, como gráficos).

Tus fallas en materia online no fueron muy trágicas para mí, en vista de que no soy muy fanático de juegos multiplayer. Pero quedé muy molesto contigo en cuanto a juegos digitales, particularmente la Virtual Console. Para empezar, reconociste algunas de las compras que había hecho en mi Wii (no todas, porque no todos los juegos en la VC del Wii están disponibles en la tuya, por alguna razón que escapa de mi comprensión), pero me obligaste a pagar de nuevo por ellos si quería mantenerlos. Claro, me diste unos descuentos significativos, pero igual me hiciste pagar de nuevo, y me sentí estafado.

  quedé muy molesto contigo en cuanto a juegos digitales, particularmente la Virtual Console  

Luego simplemente en materia de repertorio fuiste una completa decepción. Ahora, al final de tu vida, ¿sabes cuántos títulos de N64 tienes disponibles? Solo 11. Once. ¿Te parece eso razonable? Demonios, Microsoft se burló de ti en 2015 porque apenas tenías unos patéticos 6 juegos en ese momento. Pudiste ser el sistema definitivo para experimentar la inmensa y excelente librería histórica de Nintendo. En cambio, fuiste una burla. Y volviste a pedir dinero por ello.

Y aun así, con todas tus fallas, le diste una sonrisa a mi rostro. Porque eres así y ya. Esto podría ser débil, pero nunca jamás pasaré de alto el hecho de que fuiste la primera consola de alta definición de Nintendo. Eso es algo huge, y tú fuiste el encargado de llevar ese papel. Siempre lamentaré que no obtuvieras un par de remasterizaciones de alta definición como Mario Galaxy 1&2, Skyward Sword, Metroid Prime Trilogy y Xenoblade Chronicles. Pero aun así me diste el primer Zelda en HD con Wind Waker, y luego Twilight Princess, la forma definitiva de jugar dos juegos clásicos en la historia de mi vida.

Además de eso nos has dado numerosos títulos creativos y diferentes al resto de la industria. Ya hablé de Super Smash Bros., por ejemplo. Y créeme cuando te digo que valió la pena comprarte solo por ese juego. También nos diste el mejor Mario Kart en mucho tiempo, otro título indispensable en tu librería. Por último, hay muchos otros títulos que no he tenido la oportunidad de jugar, pero según entiendo son fantásticos, como Bayonetta 2, The Wonderful 101, Splatoon (el único multiplayer en el que he estado interesado en toda mi vida), Mario Maker (el sueño de todo niño de los 80 hecho realidad), Pikmin 3 y Super Mario 3D Land. Además de otros experimentos como Hyrule Warriors y Pokkén Tournament. Oh, y cómo olvidar Xenoblade Chronicles X, ahora mismo tirando en mi escritorio, esperando para ser usado.

  fuiste una máquina de diversión  

Otra cosa que aprecio mucho de ti es tu compatibilidad con juegos de Wii. La forma en la que lo haces no es exactamente la más intuitiva, pero supongo que eso es muy propio de tus creadores. Lo importante es que tienes retro-compatibilidad, algo que el PlayStation 4 no ofrece y el Xbox One solo de forma limitada. Contigo, al menos sé que mi repertorio de Wii está seguro, y en vista de que le he dejado mi Wii a mis hermanas, probablemente serás el único que pueda darme esa oportunidad en el futuro.

El punto es que para aquellos que te tuvieron, particularmente los primeros suertudos, fuiste una máquina de diversión. Nadie puede refutar ese hecho. Sí, tu trayectoria fue complicada, tu potencial nunca explotado al máximo, y tu desempeño a nivel financiero fue un desastre. Pero se me erizaste la piel la primera vez que me mostraste The Wind Waker HD en mi televisor, o la primera vez que jugué Super Smash Bros. de ocho personas. Tu tiempo con nosotros ha llegado a su fin, pero los que te tuvimos te recordaremos cariñosamente.

Incluso a pesar de tu estúpido control.