Lo mejor y lo peor de Apple en un solo producto

Las nuevas MacBook Pro de Apple son las computadoras más sofisticadas que la compañía ha fabricado en su historia; un simple vistazo a algunas imágenes y videos es más que suficiente para llegar a esa conclusión. Son más delgadas que nunca e incluyen juguetes exclusivos, como un inmenso trackpad con tecnología Force Touch (que viene de la generación anterior) y una barra táctil que sustituye los botones de comandos del teclado (secretamente una pantalla OLED Retina que funciona muy parecido a un Apple Watch). Como si fuera poco, las pantallas son mejores que nunca en calidad de imagen, y en cuanto a brillo también, un estándar nada fácil de superar.

Y aún así, estas nuevas máquinas de la compañía de tecnología más poderosa del mundo se enfrentan a una situación con pocos precedentes en el historial de Apple. Las nuevas Pro podrán ser fantásticas, y de hecho tengo todas las razones para creer que, de hecho, lo son; pero también hacen más evidente que nunca una realidad que resulta incómoda para un sector particular de usuarios: que Apple tiene una idea muy distinta de cómo debería ser una laptop “premium”, o Pro. Esto no debería caer de sorpresa para prácticamente nadie, pues una filosofía a la que la compañía se ha adherido prácticamente desde sus inicios. Pero lo que supongo es una mezcla de muchos factores ha llevado a una reacción poco usual.

 ... esto es algo que jamás ha sucedido  

La historia corta es que people are not happy. Las nuevas MacBook Pro ciertamente tienen sus problemas (más sobre eso adelante), pero todos los productos de Apple los han tenido de una forma u otra. No hay que irnos demasiado lejos: el drama del puerto de auriculares en el iPhone 7 es un perfecto ejemplo. Sin embargo, está ocasión es especial porque sucedió algo que, al menos que yo recuerde, nunca antes había visto en la era moderna de Apple: una especie de “control de crisis”, podemos decir. Para calmar un poco las emociones volátiles, la compañía recortó los precios de los adaptadores de las nuevas computadoras. Esto, repito, es algo que jamás ha sucedido. Apple siempre ha mantenido una postura orgullosa y testaruda en esta situaciones: Steve Jobs dijo famosamente “Lo están sujetando mal” ante la crítica de la antena del iPhone 4. ¿Y ahora la compañía está recortando precios de forma reaccionaria? Esta es otra dimensión.

Pero ¿quiénes son los que están molestos con las nuevas MacBook Pro, y por qué lo están en primer lugar? La razón es más o menos lo usual: specs, dude. Y el “quién” es predecible: básicamente los power users, que incluye todo tipo de nerds como programadores y diseñadores; además de los consumidores entusiastas en general. Muchos no solo están decepcionados con respecto a las especificaciones de las nuevas computadoras, sino genuinamente molestos también. Y después de todo, no es difícil ver por qué: las nuevas Pro están limitadas a 16 GB de memoria RAM como máximo, por ejemplo, una especificación que la comunidad reconoce apenas como el mínimo requerimiento para muchos. Por otro lado, las portátiles usan los chips de la pasada generación de Intel en vez de la actual, Kaby Lake. Incluso en el modelo de 15 pulgadas con gráficos dedicados, el más costoso de todos, el desempeño gráfico es débil en contraste con las recientes tarjetas de Nvidia con su nueva arquitectura, Pascal.

Por si fuera poco, las computadoras son básicamente irreparables en caso de daño, y te puedes olvidar de tratar de cambiar tu disco duro por uno más grande o mejor.

  ... se trata de un choque de ideales completo entre Apple y un sector importante, si bien pequeño, de sus consumidores  

Sin embargo, ante todo, probablemente lo más problemático es el violento cambio de puertos a USB-C exclusivamente. Las nuevas MacBook Pro solo cuentan con cuatro puertos de este tipo, cualquiera de los cuales también funcionar para cargar la máquina. Este último punto es especialmente sensible porque, además de que elimina la disponibilidad de un puerto a la hora de cargar, muchos lamentan la ausencia de MagSafe, el puerto magnético de carga que se ha vuelto un símbolo de la línea. Yo nunca he tenido una MacBook, pero las he usado lo suficiente como para envidiar por completo el estándar. A diferencia de las especificaciones, el tema de los nuevos puertos y adaptadores es definitivamente uno más universal, y esa es definitivamente la razón por la que Apple ha escogido el camino de recortar los precios para “aliviar” la furia de sus consumidores.

El problema con esta situación es que se trata de un choque de ideales completo entre Apple y un sector importante, si bien pequeño, de sus consumidores. La compañía nunca ha tenido una gran obsesión con números y especificaciones, como sí el resto de la industria; pero sí con el diseño, formato y presentación de sus productos. Esa es la razón por las que estas nuevas MacBooks no son necesariamente mucho más potentes que las anteriores, pero sí más atractivas, llamativas y también costosas. El precio es el detalle final del conflicto, probablemente la “gota que derramó el vaso”. Para los power users, el nombre “Pro” es un chiste cuando la compañía pide un precio de entrada de 1.800 dólares para especificaciones que puede encontrar por la mitad de precio, y en máquinas bastante convincentes, puedo agregar. El problema es que Apple claramente no está interesada en satisfacer las necesidades de ese grupo. El resto de las personas, casualmente la mayoría, de hecho, verá estas nuevas computadoras y además de pensar que, sí, probablemente son un poco costosas, las comprarán. Y les servirán perfectamente.

Pero aunque esos mac nerds son definitivamente un grupo pequeño, no puedo evitar pensar que la compañía ha cometido un terrible error al alienarlos; y sospecho que lo saben. Después de todo, estas son las personas que trabajan como desarrolladores para iOS, por ejemplo, o el mismo macOS, o en general forman parte de cualquier rincón del ecosistema de Apple gracias al trabajo que realizan con sus MacBooks. Trabajos que, vale la pena destacar, requieren de un grupo de requerimientos modestos. “Pro” es solo una palabra, pero claramente significa algo muy distinto para Apple.