Respuesta corta: no

La reciente noticia de que Apple está teniendo un par de “problemas” es completamente cierta, aunque no exactamente. La compañía hizo su usual reporte fiscal a finales de octubre, y con la información pudimos confirmar un par de cosas. Primero, que las ventas del iPhone se están encogiendo. Con respecto al año anterior y en cuanto a ventas de iPhone se refiere, la compañía vio un bajón de un 13% en unidades vendidas, en sus ingresos un recorte de 9,8% y de sus ganancias netas un 23%.

Esos números pueden parecer preocupantes, y de hecho muchos medios que han reportado sobre la noticia cubrieron con entusiasmo cómo hemos empezado a ver “la caída del iPhone”. Pero ese pensamiento es parte de una mentalidad con la que hemos aprendido a vivir en cuanto a productos de éxito masivo y compañías multimillonarias se refiere. El ambiente competitivo y money hungry de Silicon Valley nos da un contexto muy diferente al de la realidad.

Sí, Apple vendió menos iPhones con respecto a 2015 en ese trimestre, pero igual movió 45.500 millones de unidades (no volteen, el que está llorando desconsoladamente en la esquina es Samsung) ¿Y los ingresos? Igual representaron unos 46.900 millones de dólares. Apenas. ¿Qué hay de las ganancias netas para Apple? 9.000 millones de dólares. Pobres. Aunque cualquier otra compañía del sector probablemente daría el alma de todos sus empleados para tener un trimestre así de malo.

  Apple sigue siendo Apple y el iPhone sigue siendo el iPhone, al menos por ahora

Es cierto que luego de una década de ganancias récord, Apple ha experimentado su primer recorte en ingresos desde 2001. Esas claramente no son buenas noticias, pero es algo que inevitablemente pasaría luego de uno y dos y tres productos estrellas continuos. La compañía solo podía empujarse por ellos de forma tan exitosa durante un cierto tiempo. Y aunque es cierto que Apple todavía no ha presentado todavía “the next thing”, eso solo habla de cómo la compañía prácticamente ha perfeccionado el arte de darnos todo lo que queremos. Los smartphones podrán ser viejos ya, pero siguen siendo más importantes que nunca.

Apple sigue siendo Apple y el iPhone sigue siendo el iPhone, al menos por ahora. Exceptuando que la compañía se enfrenté ante una metida de pata monumental en el futuro cercano, todo seguirá más o menos igual. El iPhone sigue siendo un producto monstruoso y lo seguirá siendo por un tiempo, así como también el teléfono más influyente e importante del mundo. Lo importante de entender aquí es que Apple simplemente está atravesando por el ciclo normal de cualquier producto. El iPhone probablemente ha encontrado su pico, pero eso no tiene que ser algo malo necesariamente.

Eso incluso podría llevarnos a una nueva era. Las ventas de iPads, por ejemplo, también bajaron; pero Apple consiguió mantener las ganancias estables gracias a la introducción de los más costosos iPad Pro. La compañía podría muy fácilmente aplicar una estrategia similar consu teléfono. Hasta ahora sabemos que el próximo año veremos un iPhone bastante especial debido al décimo aniversario del dispositivo, así que podría no ser casualidad. De cualquier forma, esa es tan solo una de las ideas que la compañía podría aplicar.