Las demás generaciones nos critican por ello, ¡pero esto es su culpa!

Queridas generaciones pasadas,

Una vez más los millennials nos salimos con la nuestra.

No es un mito que somos criticados por destruir todo lo que tocamos. No somos bombas, pero aún así nos echan la culpa de muchas cosas. Les interesamos demasiado a la sociedad… Somos una especie de intriga, porque sin duda somos la generación más estudiada en los últimos años. And we get it, es difícil entendernos. Muchas veces ni nosotros mismos lo hacemos.

No creemos en trabajos convencionales, mucho menos en un mundo sin tecnología. Tenemos un don para pensar a futuro. Somos felices rompiendo paradigmas y eso de emprender lo llevamos en la sangre. No nos da miedo el cambio.

Queremos más de la vida, siempre buscamos hacer algo nuevo. Y por lo mismo, aprovecho y también lamento decirles que (Sí, otra vez…) volvimos a arruinar uno de sus hábitos favoritos… Cocinar.

Les guste o no, no acostumbramos a pasar mucho tiempo en la cocina. No, eso no quiere decir que no nos interesa la comida… Porque de hecho nos encanta. Me atrevería a decir que una gran parte de los millennials somos foodies pues nos gusta probar nuevos sabores, nos fascinan los startups de comida y creemos fielmente que la comida hay que disfrutarla como se debe. Sin embargo, no pasamos tantas horas allí como ustedes. Podríamos, pero no es nuestra prioridad.

Simplemente somos realistas… No tenemos tiempo para cocinar. Entre el estudio y el trabajo (Porque sí, hacemos ambos al mismo tiempo and we nailed it) no encontramos el momento para realmente aprender el arte de la gastronomía. Nos encantaría hacer experimentos en la cocina y crear los platos más exóticos del mundo, pero la verdad es que si toca cocinar, preferimos hacerlo acompañados o al menos prepararle algo a alguien (Y rápido). Así matamos dos pájaros de un solo tiro, el hambre y nuestra vida social.

Lo peor del caso es que lo poco que sabemos, lo hemos aprendido en internet. No nos gustan los libros viejos con recetas escritas en letra cursiva… La tecnología es mucho más sencilla. Entre videos y aplicaciones de cocina, al menos somos capaces de preparar una pasta, que aunque sabemos no tiene mucha ciencia, nosotros la disfrutamos. Lo admito, el microondas también nos ha salvado varias veces. Nos critican por ello, ¡pero esto es su culpa! Nadie se ha tomado la molestia de enseñarnos a cocinar…

Y vamos a hablar claro, preferimos comer en restaurantes y conocer la gastronomía de la ciudad. Si se puede, al menos una vez a la semana... Para cambiar el ambiente. Nos llama demasiado la atención esa vida de la cocina, pero no precisamente de la nuestra… Sino la de los chefs que nos gritan que visitemos sus negocios gastronómicos. Nosotros encantados.

Así que no, no estamos del todo avergonzados de nuestro poco conocimiento en la cocina. Tenemos nuestras razones y ahora las saben. No nos da vergüenza admitirlo.

Y disculpen si ya están cansados de nosotros y de todo lo que destruímos... La verdad es que tampoco nos da pena eso. Lo más probable es que sigamos haciéndolo.

Atentamente,

Un millennial.