Un shojo que es mucho más de lo que aparenta

Todos los niños de los 90 probablemente recordamos Sakura Cardcaptors, un anime que salió en el año 2000 (en Latinoamérica) en Cartoon Network, y finalizó con su episodio número 70 en 2003. Si el nombre no te hace ruido o solo lo recuerdas vagamente, es comprensible. Después de todo, Sakura Cardcaptors no es lo que llamaría un anime “para las masas”, al estilo de Pokémon, Dragon Ball Z, y todo el resto de ese combo de la época.

Con temor a convertir esto en una especie de “lección sobre anime”, explicaré la razón detrás de esto. Sakura Cardcaptors es lo que se conoce como un shōjo, un género de anime enfocado principalmente a un público femenino joven. Las series shōjo usualmente presentan características bastante reconocibles, como un fuerte enfoque en tramas de romance y emociones complejas en general. Los poderes mágicos y secuencias repetitivas de transformaciones son también un extra bastante icónico del género, cuya franquicia más reconocible probablemente sea Sailor Moon.

Sakura Cardcaptors es exactamente todas esas cosas (incluyendo poderes mágicos y secuencias repetitivas), y no voy a tratar de explicarte porqué debes verla si crees que esto no es lo tuyo en absoluto (tal vez porque puedes ser un hombre). A diferencia de una opinión reciente que di, no puedo argumentar que Sakura es un show con un amplio alcance de audiencia. Este es un anime extremadamente peculiar y específico en su enfoque, y si las cosas femeninas como flores, vestidos de ángel, canciones románticas, azúcar, flores, y muchos colores son suficientes para tu rechazo, tienes mi permiso para voltear la mirada.

Si en cambio esto levanta ligeramente tu atención, quédate conmigo un momento.

De pequeño, disfrutaba muchísimo Sakura. Probablemente más de lo que me hubiese gustado admitir para ese momento. Claro, Dragon Ball Z seguía siendo mi mayor obsesión en lo que anime respecta, pues estaba más que feliz de discutir con mis amigos sobre por qué Gohan era el mejor personaje de todos. Pero definitivamente, no me sentía tan cómodo hablando sobre lo que opinaba del más reciente episodio de Sakura Cardcaptors. Como varón, solo en mi disfrute de la serie, a pesar de que en casa era un gusto común que compartía con mi prima. Sakura nunca dejó de sentirse como un placer culposo.

Avanzamos más de 10 años en el futuro, y en 2015 y con 23 años de edad, estoy sentándome a ver Sakura Cardcaptors de nuevo. Mi novia, bless her, es la mayor fanática existente de la serie. Tiene un juego de muñecas en su cuarto, además de un peluche de Kero, las cartas Clow, y la colección completa del manga. También tiene un ligero crush hacia Syaoran. En fin, es una de sus pequeñas obsesiones. Cuando me propuso verla juntos de nuevo, acepté inmediatamente. Primero, porque yo la obligaba a ver demasiadas cosas (todavía lo hago), y segundo, porque supe que disfrutaría el rewatch también.

En cambio, lo que sucedió me sorprendió. Lo cierto es que, a pesar de haberla visto completa, no recordaba muchas cosas. Y como adulto, no esperaba encontrarme con algo más que un típico anime para niñas. En cambio, descubrí con otros ojos que Sakura Cardcaptors es mucho, pero mucho más que eso. Me encontré constantemente con una historia madura, temática y emocional. Además de ser progresista en formas que serían aplaudidas incluso hoy, 16 años después. Steven Universe es fantástica, pero en lo que a series animadas para niños respecta, Sakura Cardcaptors le lleva una ventaja de 15 años.

No es una comparación que hago a la ligera, por cierto. A pesar de que Steven Universe es un cartoon norteamericano y Sakura es lo más anime que puede ser un anime, ambas tocan muchos de los mismos temas. Para empezar, el empoderamiento femenino es algo prominente. Y más allá está un simple pero refrescante aire de positivismo a lo largo de toda la premisa. Sakura lidia con muchos problemas en su vida, de los cuales uno es particularmente desgarrador (la historia de su familia y la muerte de su madre. Tranquilo, no es un spoiler). Pero más allá las adversidades, Sakura es una niña de 10 años muy feliz, algo que queda claro a lo largo de 70 episodios y dos películas.

Incluso cuando en el primer episodio libera las cartas mágicas, que luego debe pasar el resto de la serie tratando de atrapar con sus poderes mágicos, Sakura no deja de mostrar entusiasmo y determinación ante su nueva tarea. Sigue siendo una niña de primaria en la escuela y, como todo buen anime colegial, muchos de los episodios se centran en su vida como estudiante. Como resultado, sus compañeros de clase (que son personajes recurrentes) se ven envueltos con regularidad en los problemas que las cartas suelen ocasionar. Más de un momento en la historia invitará un par de lágrimas. Pero al final del día, la serie no tiene nada que enseñar más que resoluciones felices.

De hecho, no te culparía si pensaras que la serie es demasiado feliz. Todo en el mundo de Sakura es bonito, y no hay otra forma de decirlo. Desde su casa y los suburbios de Tokyo en donde vive, hasta los uniformes que usa para el colegio y los trajes que su mejor amiga Tomoyo confecciona para ella. Incluso la comida se ve deliciosa (especialmente los pasteles. Sabrás de lo que hablo cuando lo veas). Todos los personajes son delgados y atractivos, y todos son súper educados con los demás. Muy educados. Sn serio, no puedo hacer suficiente énfasis en ello. Las niñas tienen diferentes y detallados estilos de cabello, y todos los estudiantes de secundaria miden 2 metros, al igual que los adultos. Este es claramente el mundo de una niña de 10 años, y también un anime dirigido a niñas de esa misma edad.

Si conoces Steven Universe, adivinaste de qué va la parte progresista de la que hablo. En efecto, las relaciones del mismo sexo es un concepto que la serie revisa varias veces. No es sino hasta que avanzas con unos cuantos episodios que te das cuenta de que es un tema central para algunos personajes recurrentes. No quiero spoilear demasiado: solo basta con decir que la forma en la que Sakura lidia con esto es genuinamente adorable, conmovedor y, sobre todo, adulto. Recordaba vagamente esa trama cuando la vi de niño, y al verla de adulto, me di cuenta de que no hay ningún tipo de reservaciones al respecto. La relación que el anime retrata no podría ser más explícita. De forma física es donde nunca vemos nada. A pesar de tener varios romances, Sakura Cardcaptors no tiene nada más allá de un abrazo. No resulta muy gráfico en ese aspecto.

Lo cierto es que de niño, el hecho de que me gustara esta serie era algo que me apenaba. Ahora no podría estar más feliz de haber visto Sakura a tan temprana edad. Siento que la serie me influenció en muchos aspectos de la vida positivamente, y es algo que aprecio muchísimo. Pocas cosas pueden dar este tipo de mensajes de forma tan adecuada (especialmente para niños). Este es un fantástico ejemplo a seguir para el medio oriental, Steven Universe por supuesto siendo un claro ejemplo occidental. De entre las muchas cosas que obligaré a hacer a mis hijos (mi futuro como buen padre es cuestionable), Sakura Cardcaptors será definitivamente una de las paradas más importantes. Especialmente si son varones.

Si después de haber leído todo esto decidiste que Sakura vale la pena, hazte un favor y ve el doblaje latinoamericano. Admitiré que nunca he visto la serie con el doblaje japonés original, y estoy seguro de que es excelente. Pero la versión latina de Sakura Cardcaptors (o Cardcaptor Sakura, si usamos la traducción original) es algo especial. Está a la par de trabajos memorables como el doblaje de Dragon Ball Z o Los Simpsons, por ejemplo. Es increíble ver cómo dejan todo intacto: no cambian las locaciones, se refieren explícitamente a Japón, y escenas sensibles son completamente explícitas. El respeto por el material original es más que palpable. Resulta un trabajo impecable, y no imagino a Sakura de otra forma.

Más sorprendente aún fue enterarme, mientras hacía el rewatch, que un nuevo capítulo del manga original comenzaría serialización este año. Parecía muy bueno para ser cierto. Aunque Sakura cuenta una historia satisfactoria, la película (que es la que cierra la trama de la serie) deja una sensación de... querer más. Cuando acaba, no sientes que estás listo, y muchos estarán de acuerdo con que las posibilidades de nuevas tramas para Sakura son posibles, sin tener que inventar demasiado. Aunque el manga y la adaptación tienen notables diferencias, ambas siguen más o menos la misma historia. La expectativa estaba en el aire: ¿habría un nuevo anime además del nuevo manga?

Hace poco obtuvimos la respuesta: en efecto, lo habrá. El nuevo anime adaptará el nuevo arco del manga, que actualmente ya lleva un par de capítulos adelantados. Se estrenará en enero de 2018, en Japón. Pero mejor aún es la noticia de que casi todo el equipo de producción regresará. La nueva serie también será producida por el estudio Madhouse, al igual que la original, además del regreso de todos los actores de voz principales. El mismo director Moria Asaka volverá a ejercer su viejo cargo también. Es la receta soñada, y no tengo más que expectativas altas para ella, Solo espero que, por algún milagro, obtengamos un doblaje latino con el mismo elenco, aunque para eso falte demasiado (si es que llega a pasar en primer lugar).

No se me ocurre un mejor momento que este para hacer un pequeño viaje al pasado y revisar Sakura Cardcaptors. Es un gran momento para la franquicia, y uno que merece ser celebrado por aquellos que disfrutamos de ella. Si nunca le has dado una oportunidad a este anime, es una de las recomendaciones más fuertes que puedo dar a cualquiera. Por algo es que hoy sigue siendo considerada un clásico de la época, el género, y el medio en general.