El cambio más significativo en la historia de la tableta

Ya hemos hablado de algunas de las cosas que esperamos para el próximo iPhone. Entre los muchos rumores, varios reportes han sugerido que Apple podría deshacerse del botón de inicio para su próximo teléfono, sustituyendo la función con un botón “integrado” en la misma pantalla. Sin embargo, todo parece indicar que no será el iPhone el primero en obtener esa característica.

Esta nueva característica podría estar implementado en el próximo iPad Pro, si podemos creer los recientes reportes. Según el medio japonés Makotakara, que 9to5Mac asegura que tiene un historial confiable, Apple planea un nuevo modelo del iPad Pro con una pantalla de 10,9 pulgadas; un incremento considerable del estándar que hemos conocido hasta ahora de 9,7 pulgadas. El truco está en que este nuevo modelo en realidad tendrá las mismas dimensiones de su antecesor. Esto será gracias a un diseño con bordes mucho más reducidos. Mientras que se mantendrá la cámara frontal como siempre, el botón de inicio será el principal sacrificio del nuevo formato. Para compensar la pérdida de espacio, el nuevo iPad tendrá un grosor ligeramente mayor, según lo especulado, para no perder autonomía.

Al igual que con el iPhone, han salido numerosos rumores sobre el próximo (o los próximos) iPad que con regularidad proveen distintas versiones. Previo a esto, por ejemplo, el tamaño esperado no era de 10,9 pulgadas, sino 10,5. También hemos escrito antes que Apple no presentaría un solo modelo, sino un trío completo de nuevos iPads. Sin embargo, la ausencia del botón de inicio y bordes pequeños parece una constante entre las fuentes.

De ser cierto, este sería el cambio más radical en la historia del producto. Además de dos tamaños adicionales que fueron presentados a lo largo de su historia (el iPad Mini y el iPad Pro de 12,9 pulgadas), el iPad ha sido más o menos el mismo producto. El único cambio notorio que atravesó la tableta ocurrió en 2013 con el quinto modelo, el iPad Air, que presentó un formato más angosto a los lados (en posición de retrato), pero que conservó el mismo diseño en términos generales.

Es posible que la retirada del botón de inicio sea un insulto para muchos, y es cierto que su presencia es uno de los puntos de diseño más distintivos y reconocibles de la marca. Pero a medida que avanza el tiempo, su existencia se vuelve más difícil de justificar. Es un componente que ocupa demasiado espacio, además de ser mucho más propenso a daños por tratarse de una pieza física. En contraste, muchos fabricantes de teléfonos Android han funcionado sin un botón similar con excelentes resultados, permitiéndoles aprovechar el espacio del teléfono de forma eficiente. Por último, el sensor de huellas puede ubicarse en la parte trasera del equipo (mi ubicación preferida, personalmente).

Lo cierto es que habrá un antes y un después si Apple decide desechar el botón de inicio. Si ese es el caso, esperemos que la transición sea cómoda para todos los usuarios.