Aférrate a tu 3DS

Desde hace más de un mes, hemos confirmado la aparición de la próxima consola de Nintendo, el Switch. Desde su revelación en octubre, más y más información sobre la consola ha circulado por internet, aunque la mayoría a través de reportes de la prensa; nada oficial por parte de la compañía. Sin embargo, hay una suposición que ha girado en el aire desde el lanzamiento de este primer (y hasta ahora único) video.

El Switch es la próxima consola casera de Nintendo. Ese es el término que la compañía ha escogido cuidadosamente para identificar su nuevo sistema. Pero como vimos, también está pensada para ser portátil, y eso ha llevado a una pregunta bastante obvia: ¿es esta la única consola de Nintendo para el futuro? La lógica nos dice que sí. De ahora en adelante, en lugar de enfocarse en una consola para el ámbito del hogar (Wii U) y otra para ser portátil (3DS), Nintendo se comprometerá a un solo sistema que cumpla con ambos perfiles simultáneamente.

Según la compañía, el Switch no reemplazará al 3DS, pero lamento tener que refutar ese argumento. Sí lo hará. Esa ha sido simplemente la forma adecuada para decirlo desde el punto de vista del PR. Por ahora, el 3DS es la base de usuarios más grande que tiene Nintendo, y abandonarla por completo solo porque hay una nueva consola sería un error monumental. A lo que la compañía se refiere es que, por ahora, seguirá dando soporte para la consola. Eventualmente, el 3DS será reemplazado por el Switch. Eso es todo.

Pero no quiero hablar de eso específicamente. Ya es algo que todos damos por hecho. Me interesan más la implicaciones de esta inevitable transición. No es muy difícil darse cuenta de que el formato del 3DS tiene una diferencia vital con el Switch: dos pantallas en vez de una. Pasando al Switch como la consola portátil de Nintendo (además de casera), presenciaremos el final de la línea DS de Nintendo, una familia de consolas que demostró ser exitosa. Particularmente, en su primera generación. El mayor legado que dejarán ambos Nintendo DS y 3DS serán juegos que no solo funcionan nativamente con dos pantallas, sino que además estaban diseñados y pensados para dicho formato en primer lugar.

El mismo argumento podría hacerse sobre el Wii U. Pero tristemente, esa idea cae bastante rápido. Más allá de algunas excepciones como Zombi U y tal vez Mario Maker, el Wii U claramente nunca llegó a ofrecer todo su potencial en lo que se refiere a la utilidad de doble pantalla. La mayoría de sus títulos incluso pueden ser jugados sin el GamePad. Más allá de esas raras excepciones y de las emulaciones de juegos de DS, el Wii U difícilmente puede considerarse como una consola de doble pantalla.

Business Insider

Pero la verdadera pérdida aquí se limita exclusivamente al DS y al 3DS. El final de esta icónica era de gaming portátil pronto llegará a su fin, y es un hecho que vale la pena mencionar, independientemente de qué se opine sobre estos sistemas. El editor en jefe de Kotaku, Stephen Totilo, publicó recientemente una excelente nota editorial al respecto. Es una buena lectura, si no te molesta el inglés. Sin embargo, Totilo tiene definitivamente una opinión más positiva sobre el formato. En mi caso, debo admitir que no soy el más grande fanático del Nintendo DS y sus dos pantallas. Tuvo sus experimentos que hicieron las cosas más interesantes y, junto a las capacidades táctiles (algo novedoso en esa época), Nintendo nos regaló un par de títulos muy interesantes.

Sin embargo, de la misma forma en que los juegos con controles convenciones han prevalecido ante la supuesta revolución con pantallas táctiles, el formato doble pantalla nunca demostró ser más que un gimmick. Y los juegos más recientes de la misma Nintendo han demostrado eso (A Link Between Worlds desechó el concepto de Spirit Tracks y Phantom Hourglass por controles mucho más convencionales, por ejemplo). Por supuesto, el formato flip es una indiscutible ventaja. Pero en general, siento que la insistencia de Nintendo le impidió a ambos DS y 3DS ser un hardware más sofisticado de lo que obtuvimos al final. En el caso del 3DS, peor aún: nadie quiso, nadie quiere. y nadie nunca querrá ese efecto 3D. Solo con más resolución, 3DS hubiese sido la mejor consola del mundo.

Y aún así, no puedo evitar sentir ansiedad ante el inevitable futuro, carente de sistemas de doble pantalla. Esta preocupación ya viene desde un ángulo completamente distinto y personal: la preservación de esos títulos. Creo que siempre le tendré algo de resentimiento a Nintendo. No solo por crear estorbos en medio de los que pudieron haber sido unas consolas bastante sorprendentes (el Vita sigue siendo mi portátil favorito a nivel de hardware), sino también porque presentaron un formato que será muy difícil de recrear en el futuro.

La preservación de videojuegos es un tema que apasiona profundamente, a pesar de que puede resultar aburrido, incluso para los gamers. Una sección de Nintendo DS probablemente no existirá en el Switch, debido a las limitaciones de hardware de la consola, y eso es algo que me parece triste y trágico. ¿Cómo regresas a esa librería? ¿Cómo vuelves a experimentar la cantidad de increíbles títulos de esa colección? ¿Se perderán por siempre? Al menos por ahora, lo único que queda para ese futuro es incertidumbre.

Un caso similar podría hacerse para los juegos con controles de moción, pero lo cierto es que nada impide al Switch de tener esa capacidad, y es algo posible de emular también (aunque con algo de esfuerzo). Supongo que lo que estoy tratando de decir es: aférrate a tu 3DS. Es una pequeña joya de sistema capaz de jugar los títulos de su predecesor también y, a menos que el Switch sea un fracaso extremo y el único escape de Nintendo sea una tercera consola “DS”, es muy probable que tu 3DS sea el único sistema capaz de jugar esos títulos durante mucho, mucho tiempo.