No es un mito después de todo: un olor podría ayudarte en el examen a recordar información

Ahora lo sabes: uno de tus cinco sentidos es capaz de afectar tu cerebro, especialmente la concentración, claridad y memoria. El olfato es realmente poderoso, no solo cuando te toca oler cosas desagradables como la basura o cuando hay alguien en una fiesta que tiene un perfume que huele demasiado bien… Tu nariz, según muchos estudios científicos, es capaz de afectar tu cerebro para bien.

Aquí está la ciencia detrás de esto...

Según la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, los olores pueden estar conectados a las emociones. Es decir, un buen olor puede ponerte de buen humor, como también uno malo puede arruinarte el día por completo. Incluso se ha intentado utilizar esto a favor para crear buenos olores que funcionen como un tratamiento natural para el estrés y la ansiedad.

Por otro lado, existen otros estudios que aseguran que lo mismo. En 1990 se descubrió que el olor a menta afecta en la concentración y en la memoria (¡Pero comerla no tiene el mismo efecto!), los británicos encontraron que el olor a lavanda te ayuda a resolver problemas de matemática (Nos hubiese gustado saber esto en el colegio…) y hay japoneses que aseguran que el olor a limón o naranja pueden tener efectos positivos en pacientes con Alzheimer (Lo cual es tremenda noticia).

Todo esto de los olores es un tema bastante abstracto. Por lo mismo, de nada nos sirve saber la teoría y no aplicarla en nuestro día a día. Aquí hay algunos tips para sacarle el máximo provecho a esto.

Escoge un olor que te guste

Por muy útil que sean ciertos olores, es muy desagradable que tener que oler constantemente algo que no te gusta. Escoger el olor adecuado para ti te traerá mejores resultados. Puedes elegir de aquellos que están científicamente comprobados que funcionan, como algunos que nombramos anteriormente, o simplemente uno que te encante, como una colonia.

El olor debe ser fuerte

Nadie recuerda olores que apenas su nariz puede reconocer. Existen ciertos olores que son más fuertes que otros, dependiendo de la persona la potencia puede variar. Los resultados serán más efectivos si el olor es de buena calidad. Si quieres saber cómo diferenciarlos, puedes leerlo aquí.

Aplícalo en tu piel

Lo mejor es aplicar el olor o esencia en un lugar de tu cuerpo que constantemente se encuentre cerca de tu nariz o en otros que son claves. Las manos, muñecas, cuello, el pecho, el sien… Asegúrate de relajarte y desestresarte, masajea con cuidado el aroma y luego verás los resultados de la conexión entre los olores y tu cerebro.

¿Quién diría que podríamos aumentar nuestra productividad mediante los olores? Quizá ahora las horas de estudio y los exámenes no sean tan horribles.