Según un estudio científico, los perros se parecen a sus dueños. ¿Sucederá lo mismo en el caso de los objetos? Los celulares, por ejemplo. Parto desde esta pregunta porque conozco a seis tipos de personas con características similares a las de un teléfono moderno, y no por apariencias. Sus personalidades se reflejan claramente en la función de sus equipos.

Lo hacen por medio de gustos musicales u otros gustos ligados a cualquier área de consumo. Sin embargo, pareciera que no hubiera explicación alguna de por qué un teléfono se parece a quien le pertenece.

La personificación de las cosas es un recurso usado en clásicas historias de películas y libros. Sería adecuado que alguien escribiera una que respondiera la interrogante. Pero no me conformaré con eso. Mejor le ofrezco estos seis “personajes” inspirados en personas reales:

El teléfono suicida

Puede morir el día menos esperado. Tú nunca sabrás por qué, pues no hay razones aparentes. Al menos, es más valiente que su dueño, que no se atreve a lanzarse desde ningún lado, sino que se la pasa escribiendo poemas acerca del suicidio. Debería hacer uno inspirado en su pobre teléfono.

El teléfono pegado

El que todo lo hace lento, hasta para observar la hora. Una vez le pedí el celular a ese amigo para ver algo, pero fue después de un minuto que tardó en reaccionar. Esto me hace recordar las innumerables ocasiones en las que, tras haber mencionado una misma palabra repetidas veces, él siempre terminaba preguntándome el significado después de horas de conversación.

El teléfono masoquista

A pesar de todos los golpes que recibe gracias a la torpeza o de tremendas batidas al suelo, siempre va a volver a encender. Su resistencia es inminente, así como la de un amigo que no es correspondido en el amor. Lleva más de siete años en lo mismo: tiempo que le duró su primer celular. Perdió la cuenta de las veces que ese pobre teléfono sufriera daños, al igual que las veces que lo dejaron plantado por el chamo de la moto.

El teléfono tuky

Cuando llaman, este teléfono reproduce canciones de reggaetón, champeta, o bachata. Almacena además unos cuantos vídeos de moto pirueta. Incluso el tono de ringtone es un “yayayajuuu”. Aparte, en el fondo de pantalla hay una frase que dice: “Si la sabes cantar, cántala y si no cállate la jeta”. Esta es una panita que vive cerca de mi casa. Es ella en 3D. Es ella montada en la pista.

El teléfono silencioso

Odia el ruido, y prefiere andar en modo silencioso. Nunca se escucha algún signo de existencia. A veces, hasta nadie sabe quién es, salvo un conocido que acostumbra presentar a gente callada. Solo él es el que los llama. De paso nunca atiende, porque vive activado en modo vibra call.

El teléfono remendado

Este se relaciona con el masoquista porque siempre anda golpeado, pero se diferencia gracias a que no le molesta andar así por la vida. Todo teléfono remendado se caracteriza de una notable y práctica manera de función. Por ejemplo, el de mi amigo, que es igualito a él en lo destruído. Para que cargue, debe mantener presionada la batería con una liga, ayudada esta de un fósforo para que el cable del cargador no deje de hacer su trabajo. Algo así pasa con los zapatos del dueño, que se dañaron hace 2 años. Unos lindos parches con una A de Anarquía los adornan.

El nombre de cada “personaje” es lo de menos. Al fin y al cabo, son solo objetos que se adaptan a necesidades. O tal vez forman parte de una conexión que transmite lo humano a un cuerpo inanimado. Eso quiere decir que todo se pega, como lo suicide-cool o el tukysmo en su máximo esplendor.

¿A quién conoces que se parezca a sus celulares?