El mayor problema para cualquier persona con un smartphone es ver el aviso de batería baja y no poder hacer nada al respecto. Ir viendo cómo poco a poco alcanza el 1% hasta que el celular se apaga completamente es un momento de suspenso para muchos, al punto que no te sientes igual después de que eso ocurre.

Pues sí, a veces es ridículo darnos cuenta que tan necesarios se han vuelto los smartphones en nuestra vida diaria. Muchos los utilizamos para estudiar y trabajar, así que andar por la vida con batería baja no es precisamente un lujo que todos se pueden dar.

¿Qué hacer entonces?

Para evitar esta situación, existen varias alternativas. Por ejemplo, para aquellos que tienen smartphones que permiten extraer la batería, adquirir una de repuesto que siempre esté cargada en caso de emergencias puede ser una solución adecuada. Para aquellos que no, existen estuches cargadores que, además de proteger tu celular, lo cargarán al mismo tiempo de manera inalámbrica. Desafortunadamente, son pocas las marcas que fabrican uno de estos para sus equipos de manera oficial. Entre ellas tenemos a Apple, que presentó su estuche-cargador oficial para iPhone. Sin embargo, aunque cumple con su objetivo, es absolutamente horrible.

Ahora, entre tantas soluciones, ¿te imaginas que sólo tengas que caminar unos minutos para cargar la batería de tu smartphone y evitar ese trágico final ? Pues parece que eso pronto será posible, ya que un grupo de científicos de la Universidad de Michigan lograron un sistema de recarga para móviles a partir del movimiento.

Una vida menos sedentaria

En realidad, aunque esta tecnología es completamente nueva en el campo de los smartphones, no lo es en el resto del mundo. Algunos relojes de muñeca usan un principio similar, cargándose con el movimiento. Esta tecnología hace uso de láminas flexibles que son capaces de recuperar energía al doblarse. La teoría es que los componentes implementados en los móviles sean capaces de generar la suficiente energía por sí mismos para que el smartphone funcione lo más autónomo posible. El mecanismo de generación está compuesto por láminas de silicona, entre las que se intercalan distintos compuestos metálicos capaces de almacenar electrones.

Cuando las capas se presionan o doblan, generan energía eléctrica que se puede usar al momento para los componentes del smartphone, o podría también almacenar en la batería. Según los investigadores, un celular podría funcionar con cada carga hasta una semana, siempre dependiendo del movimiento que haga el dueño. Así que, si eres de esos a los que les gusta estar siempre sentado o acostado viendo tu smartphone, el no quedarte sin batería podrá ser incentivo suficiente para que te levantes, des una vuelta, y seas más activo.