Una excusa más para alimentar el vicio

Para muchos es imposible comenzar un día de actividad sin una o dos buenas tazas de café. Es como la gasolina para un carro, tu cuerpo se ha acostumbrado tanto a ellas que si no las consumes al inicio del día, es como si tuvieras que cargar con el doble de peso de tu cuerpo. Le ha pasado a algunos, ¿cierto?

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La cafeína actúa como una droga psicoactiva, levemente disociativa y estimulante por su acción antagonista no selectiva de los receptores de adenosina. Esa es la parte científica de su acción, y generalmente su uso principal es para despertarte y mantenerte activo cuando tu cuerpo te suplica que te quedes y no te levantes de la cama, pero no puedes hacerlo.

No es sólo para permanecer activo

Además de su efecto psicoactivo, la cafeína ofrece una serie de efectos positivos en el organismo, entre ellos, uno que fue descubierto recientemente por un grupo de científicos de la Universidad de Stanford, los cuales afirman en su estudio que posee un efecto antiinflamatorio, perfecto para combatir la inflamación crónica producida en algunas personas de la tercera edad.

Un extenso análisis de muestras de sangre, datos de encuestas e historiales médicos y familiares obtenidos de más de 100 participantes humanos en un estudio de varios años ha revelado un mecanismo inflamatorio fundamental asociado con el envejecimiento humano y la enfermedad crónica.

"Más del 90 por ciento de todas las enfermedades no transmisibles del envejecimiento están asociadas con inflamación crónica", dijo el autor principal del estudio, David Furman.

En particular, se encontró que este mecanismo inflamatorio se activaba sólo en algunos, pero no en todos los participantes del estudio. Aquellos en los que estaba relativamente disminuido, tendían a beber más bebidas con cafeína. Los experimentos de laboratorio revelaron que el mecanismo fue contrarrestado directamente por la cafeína y los compuestos asociados.

¡A tomar más café!

Esto es una buena noticia para los amantes del café, entre los cuales no me encuentro, pero no porque lo odie, sino que no dependo de una taza para comenzar el día. Sin embargo, como todo el mundo, puedo disfrutar de una buena dosis de vez en cuando. ¿Cómo no hacerlo si existe tanta variedad y se adapta para todos los gustos? Así que si te sentías culpable por tu adicción, puede que al final ésta juegue a tu favor. Sin embargo, recordemos que todo en exceso es malo, no te excedas con la excusa de que lo haces para permanecer jóven.


Así que a tomar una buena taza de expresso, capuchino, americano, café con leche, mocachino. ¿Cuál es tu favorito?