Awkward AF

Es una verdad universal que toda persona en busca de una amistad sentirá la necesidad de entablar una primera conversación incómoda.

Muchas veces nos encontramos en situaciones o eventos en las que nuestras habilidades sociales se vuelven completamente nulas, pero es absolutamente normal y puede ocurrir en diversas ocasiones. Por ejemplo, una amiga te invita a una reunión de cumpleaños y, por supuesto, tú sólo conoces al 5% de las personas presentes (siendo el 5% la amiga que te invitó en primer lugar), así que te encuentras en la necesidad de hablar con dichos desconocidos para no pasar como el fantasma o el telefonito del grupo.

Puede sonar como algo desagradable para muchos, pero al mismo tiempo es un arte que es posible de dominar sin mucho esfuerzo. Hay personas que viven de estas situaciones y su vida consiste en mantener una amplia red de contactos que requieren de relaciones, y estas relaciones siempre comienzan con una small talk: una sesión de pesadilla en la que no se habla de nada concreto y no hay intención.

Giphy

Giphy

Pero no hay razón para entrar en pánico, no es tan malo como parece (sí lo es), así que he reunido varios trucos sencillos que puedes emplear para estas situaciones y no hacerlas tan incómodas. Con el paso del tiempo, ya podrás llevarlos a cabo con bastante naturalidad y serás el Master de las Small Talks.

Haz investigación previa

Si sabes que te vas a enfrentar a una reunión donde probablemente no conozcas a varios o hace tiempo que no los ves, tómate la molestia de prepararte un poco, no tiene que ser la gran cosa.

Por ejemplo, si vas a una reunión familiar, trata de indagar un poco en las redes sociales o hablar con tus papás para saber qué han estado haciendo tus primos o tus tías, y al momento de hablar con ellos podrás salir con cosas como “Vi que hiciste un curso de comida china hace poco, ¿es tan difícil como dicen?”. Así no te harán preguntas incómodas sobre tu inexistente pareja o mi favorita: “¿Cómo va la tesis?”

Las respuestas one-word pronto llevan a la no-word

Las preguntas siempre son un salvavidas, pues a las personas les encanta hablar de sí mismas, pero cuando te toque a ti contestar las preguntas, evita en lo posible las respuestas de una sola palabra, son algo chocantes y poco a poco quitan las ganas de seguir hablando con esa persona y, aunque las preguntas no son muy complicadas y llevan a una respuesta simple, trata de decorarla un poco sobre otro tema.

Si alguien te pregunta: “¿Eres amigo de la cumpleañera?”, no seas antipático y digas sólo “sí”, puedes agregar algo más como “Sí, estudiamos juntos en la universidad. Siempre me ayuda con las asignaciones de historia que son súper pesadas”, y voilá. Inevitablemente, la persona sentirá una invitación a continuar la conversación, aunque no sea necesariamente sobre historia, pero notará interés de tu parte.

Sacar provecho de la situación + mi truco mágico

Si no conoces a nadie en una reunión y todos están en grupo, aprovecha los momentos en los que se sirven los tragos o ponen la música y haz conversación con cualquiera porque realmente no conoces a nadie, amigo, ningún mal te puede hacer. Y para eso puedes utilizar un elemento cualquiera como tema de conversación.

Pero hay un truco especial (insertar redoble de tambores), y éste consiste en añadirle una anécdota a ese elemento. Eso es todo. Sin embargo, aquí debes tener algo de ingenio para que esa pequeña historia sea agradable o incluso cómica.

Por ejemplo, si ayudas a alguien a servir los tragos en una reunión en casa de un amigo, haz un comentario acerca de lo fuerte que estaba el que te habías servido antes y agrega algo como “la última vez que tomé mojitos así, terminé con mis panas en una fiesta de mi ex. No sé cómo pasó, sólo sé que ya tengo más cuidado con los mojitos”. Obviamente no soy lo máximo en esto aún, pero lo intento, y tú deberías también porque ha mejorado mucho este tipo de situaciones. Big time.

Este truco también funciona después de un silencio incómodo.

Giphy

Giphy

No fuerces las cosas

Si estás haciendo tu mayor esfuerzo por mantener una conversación, pero la otra persona no cede, no intentes lograr lo imposible, tampoco puedes conquistar a todo el mundo.

No necesita mayor explicación.

Salir con gracia

Ahora, si es el caso contrario y tú no puedes aguantar más una conversación, sea porque la persona no deja de hablar de sí misma o simplemente porque es Mr. o Ms. Boring AF, establece que necesitas algo: “Necesito ir al baño”, “necesito hablar con X porque hace X tiempo que no lo veo”. Puedes agregar un piropo o un comentario agradable antes de salir para no quedar mal. “Necesito hablar con Mateo, pero qué brutal que estés haciendo un curso de italiano”. No es lo mejor, pero la otra persona entiende que es un “no volveré en un rato, gracias”.

Si no vienes completamente solo, puedes usar a ese alguien como cómplice para que te salve cuando la situación lo amerite. Una palabra o frase clave graciosa siempre es oportuna; mi mejor amigo y yo usamos la frase “Toddy con jamón”, pero eso ya es otra historia.

Ya no tienes excusas para no ser sociable en este tipo de eventos, aplica estos trucos y tu noche nunca será un desastre. Debes tratar siempre de ser optimista porque casi todas las relaciones que tienes ahora empezaron con una inocente pero incómoda primera conversación.


Aunque, al fin y al cabo, tú y yo sabemos bien que la pasaríamos muchísimo mejor en casa, con una pijama y una buena película.

Giphy

Giphy