“Beauty is power”

En el 2011, se estrenó el documental que cuenta la vida del renombrado fotógrafo Bert Stern. Bert Stern: Original Madman, dirigido por Shannah Laumeister (amante de Stern), es una historia que revela los éxitos, los fracasos y las tragedias de alguien que cambió para siempre el mundo de la publicidad y la fotografía. Lo que pasa cuando naces en el lugar exacto, en la época correcta.

Para los que no conozcan el trabajo de Stern, se sorprenderán al enterarse que sí lo han visto antes, porque es un trabajo que yo misma conocía desde hace tiempo pero nunca había fijado mi mirada en el autor. Un genio fue revelado para mí.

(Sophia Loren)

(Sophia Loren)

En este artículo les haré un pequeño recorrido por lo más relevante de su carrera: pasando por los inicios, en el que desmontó la forma tradicional de hacer publicidad, hasta The Last Sitting, una serie fotográfica que le hizo a la reina Marilyn seis semanas antes de su muerte. Esto fue la cúspide de su fama y, como todo gran artista, tiene un momento de recesión, a lo que le sigue un come back brutal.

El fotógrafo retrató a personalidades muy importantes de la época, algunas fueron: Sophia Loren, Audrey Hepburn, Brigitte Bardot, Marcello Mastroianni, Liz Taylor, Marilyn Monroe, Marlon Brando y muchísimos más. Casi nada.

Los grandes siempre comienzan desde abajo

Es un dicho que se aplica en muchas ocasiones, incluyendo ésta. Nacido en Brooklyn en 1929, Bert explica que desde pequeño siempre había querido ser artista y, como casi todos, era un rebelde sin cura, así que su padre le insistía en que comenzara a trabajar desde pequeño. Comenzó como mesero en un local de helados, luego pasó a ser el chico del correo de la revista Look y después, tuvo su oportunidad como asistente del director de arte, Herschel Bramson. Puesto que ocuparía poco después.

Stern destacó por la campaña de SmirnoffDriest of Dry”, con la que la compañía dejaría atrás la ilustración e incursionaría en la fotografía. Fue todo un éxito por la ocurrencia de voltear una pirámide en la copa utilizando las ilusiones ópticas. La sesión de fotos se hizo en Egipto y luego el Vodka se convirtió en la bebida más consumida por los estadounidenses.

smirnoff_ad

A partir de entonces, sólo tendría éxitos.

Estaba en el mejor momento

En la década de los 60, la llamada “revolución sexual” estaba en su punto más alto, la moral tradicional estaba siendo cuestionada y los derechos civiles se defendían como nunca antes. La juventud se alió con los medios de comunicación insurgentes que le mostraban la realidad del mundo, una realidad que todos conspiraban para cambiar. Y uno de los revolucionarios fue Bert, promotor de la revolución creativa que se estaba llevando a cabo al mismo tiempo.

Imágenes que ahora nos parecen tan ordinarias como una mujer con la boca abierta (fotografía que fue portada de Vogue), en el momento eran causa de polémica y chismes. Pero a Bert no le importó. Creo que luego de ver el documental, me di cuenta de que parte de su éxito nació de que nunca le importó la opinión de los conservadores hipócritas, pues siempre hizo lo que le gustaba y los demás podían escoger entre admirarlo o no. Y la mayoría lo admiró.

Cuando digo que siempre hizo lo que le gustaba es porque se dedicaba a fotografiar lo que más amaba en el mundo: a las mujeres.

“Las mujeres son diosas”

Bert siempre tuvo en un pedestal a la figura femenina. Varios de sus allegados dijeron que era su herramienta secreta. “Creaba un diálogo entre los dos”, y la fotografía lo manifestaba.

Siempre trabajó con mujeres espectaculares y, aunque no se creía posible, las hacía ver incluso más espectaculares. Representaba a la mujer como una diosa, mientras hacía lucir a los hombres como sus esclavos. Es así cómo se veía a él mismo frente a ellas.

La famosa fotografía de Lolita con los lentes de corazón y la chupeta es trabajo de Bert. El estudio le había pedido que no involucrara nada que tuviese que ver con sexo, por solicitud de la Iglesia. Solicitud que Bert omitió por completo, y gracias Dios, porque tuvo como resultado los pósters clásicos que todos conocemos de Sue Lyon, la niña con mente de mujer.

Sue Lyon para Lolita

Sue Lyon para Lolita

The Last Sitting con Marilyn Monroe, su segundo amor

El fotógrafo sólo se había enamorado dos veces en la vida, de su ex esposa Allegra Kent (una famosísima bailarina de ballet) y de Marilyn. Algo un poco cliché, pero no podemos negar que había una razón por la que tenía el mundo a sus pies, era hermosa. Y como ésa era el elemento favorito de Bert, decidió hacer una sesión fotográfica con ella para Vogue. Casualmente, nunca había estado en la revista para 1962.

Tuvo varias sesiones: primero una sin ropa y con bufandas transparentes, luego con ropa, y de último, tuvo una sesión con la única compañía de las sábanas. Bert sólo quería besarla, pero ella no lo dejó. Así que se tuvo que conformar con el trabajo, que era la única forma en la que podría poseerla.

last_sitting

Fueron las fotografías más famosas de Marilyn, pero no por haber sido las más hermosas y mejor hechas, sino por ser las últimas. Realizadas seis semanas antes de su muerte, y publicadas el día siguiente, estas fotos fueron una dicha y a la vez una tortura para Bert y el resto del mundo. Pues ella murió el domingo 5 de agosto de 1962, y la revista se publicó el lunes 6.

Bert Stern fue muy popular tanto en su época como en las décadas posteriores, jamás dejó de trabajar y su estilo no pasó nunca de moda, pues la autenticidad pocas veces lo hace. Y como todo artista, tuvo sus conflictos y sus caídas (relacionadas con su matrimonio y las drogas), pero nada de esto lo dejó en el olvido, sino que se reconstruyó haciendo lo que sabía, con el amor y la experiencia que la fotografía le había dado.

Se puede concluir diciendo que la razón por la que Bert Stern triunfó tanto fue porque él no sólo tomaba fotografías, sino que captaba conceptos. Se dedicaba a crear imágenes cuyas protagonistas no eran las personas, sino las ideas, y esa se convirtió en su marca personal.

Les diría más sobre Bert, pero creo que les quitaría razones para ver su trabajo y el documental.

“Soy obsesivo por las cosas que veo, las quiero poseer. Por eso tomo fotografías”.

mm_vestido_negro