El momento más sensacional y divino del día que no puedes subestimar, la ducha - Komienza | Vive tu vida al máximo
Donde puedes cantar horriblemente, y aún así sentirte merecedor de un Grammy.

Cada vez que pensamos en la ducha, muchas cosas nos pasan por la cabeza. Algunos la ven como un refugio para los creativos, otros como un lugar exclusivo de relajación, y bueno, también están los que ven a la ducha como el perfecto escenario para un encuentro romántico, sea con alguien más o simplemente con su mano derecha (o izquierda, para gustos hay colores).

Sin embargo, para mí el momento de bañarse es un momento sagrado con un soundtrack brutal que nada ni nadie puede interrumpir. Y aunque suene demasiado poético, considero que es el lugar donde me dedico a encontrarle sentido a lo que sea que esté aconteciendo en mi vida. Reflexiono, y cuando por fin aterrizo de mi viaje transdimensional, siento que tengo todo más claro.

También me encanta usarla cada vez que tengo una crisis creativa, es increíble lo efectivo que puede ser esa combinación de agua caliente, aromas y ganas de desconectarte, porque de alguna forma hace que todo en tu mente se conecte sin que tú lo tengas que supervisar.

¿No sabes cómo comenzar tu ensayo de universidad? ¿Tu ex ya tiene pareja y no sabes cómo reaccionar? ¿Estás molesto con tu mejor amigo? ¿No sabes qué serie ver ahora en Netflix? Todas estas preguntas pueden ser contestadas en ese lugar divino que se llama “ducha”. Ya hasta la palabra suena como un premio para mí.

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Hay muchas cosas que puedes hacer en la ducha y muchas ideas que puedes producir, pero, ¿sabes por qué? Varios científicos y psicólogos aún pelean por aclarar este hecho, pero hasta ahora la explicación que más me convenció fue la de que nuestro cerebro es un vivo. Sí, un vivo, porque al parecer es más capaz de tener ideas cuando no se siente presionado que cuando de verdad necesitamos tener una solución. Como cuando encuentras ese bolígrafo que tanto llevas buscando justo cuando estás eligiendo tu ropa para el día o cuando buscas otra cosa. Bueno, así es nuestro cerebro.

Relaciona más efectivamente conceptos e ideas cuando no lo hacemos conscientemente. A este proceso de relajación mental un psicólogo llamado Kounios lo denomina Default Mode Network. Y se refiere a ese momento en el que tu cerebro no está haciendo mucho esfuerzo, pues hace una actividad mecánica (que también puede ser cepillarse los dientes o incluso arreglar todo para dormir) y de alguna forma se toma un break donde es capaz de relacionar todo.

Después de enterarme de todo esto, me volví fiel creyente de ese momento exorcizante de frustración y estanque creativo. Es por esto que considero que no deben ser sólo algo necesario para nuestra higiene, sino un momento al que debemos sacarle el mayor provecho del día.

Si tomas la ducha en la mañana…

Además de ayudar a despertarte y darte una buena lavada corporal con agua caliente, puedes aprovechar de repasar toda tu to-do list del día, ver qué actividad es más importante que otra y estar clara de tus prioridades. Puedes también mentalizarte antes de cualquier actividad o cualquier situación que tengas ese día como una entrevista, una visita, etc. Por ejemplo, algunos viernes, cuando considero la posibilidad de alguna invitación clandestina a unas cervezas y me digo “Don’t do stupid shit”, a veces lo logro y a veces no, pero lo intento.

Si las tomas en la tarde…

Llegando de la universidad, del colegio o del trabajo, es perfecto para comenzar a hacer cualquier actividad con la mente despejada y fresca de cualquier evento que hayamos tenido en la mañana. Puedes ver qué cosas has logrado y organizar las cosas que te faltan por hacer. Recargas las energías necesarias y sales como nuevo de esa breve sesión de spa. Que, btw, siempre es justa y necesaria.

Si la tomas en la noche…

Puedes aprovechar la ducha mucho mejor. No sé si soy el tipo de persona que prefiere bañarse de noche o porque simplemente los beneficios son mayores, pero al menos yo, que también funciono mejor a estas horas, siento que la sensación de relajación es mucho mayor. Puedo reflexionar sobre los logros y los fails del día, recordar lo que dejé pendiente para más tarde o para el día siguiente, y sencillamente olvidarme de todos. También puedes aprovechar de tener un encuentro romántico contigo mismo, porque te vas a relajar mucho más y, sin duda, vas a tener un sueño exquisito. There’s no shame in dat.

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Y aunque no lo había mencionado, también está la posibilidad de bañarse con agua fría. Ayuda a disminuir el estrés, la ansiedad y a mejorar el humor, pero honestamente me parece que es una mentira porque cuando no tengo agua caliente y me tengo que bañar con agua fría, lo que me provoca es matar a alguien. Aunque bueno, a algunos les gustará, lo que entiendo y respeto (no, I don’t).

Pero en fin, sin duda, las duchas representan un momento de reflexión y de brainstorming que definitivamente no puedes subestimar, te lo prohíbo. Así que además de deshacerte de ese pestilente olor, puedes conseguir esas soluciones a crisis existenciales que tanto buscas.

Ojo: No te pases, porque una ducha de 10 minutos es más que suficiente para llevar a cabo todos estos procesos. “El agua nos da vida, pero tomar conciencia nos da agua”, Acción Poética Quito.

Acá les dejaré las dos canciones que están protagonizando mis duchas de esta semana. Enjoy.


(Mis gustos en música no admiten críticas).