¡Qué follón!

Sin duda alguna, estas grandes series son una de las mejores exportaciones de España. Cada una es seguida por sus respectivos fans, de hecho a algunos no les gusta la primera y a los otros, viceversa. ¿A qué se debe esto? A pesar de haber sido escrita por los mismos guionistas, o el hecho de que participen los mismos directores y la mayoría de actores, cada historia, aunque sean similares, también se diferencian.

La realidad es que ANHQV fue cancelada en el 2006 a pesar de ser una de las series más vistas en el país europeo durante la década del 2000, tanto que todavía la emiten en Antena 3 las madrugadas (viernes y sábados, por cierto). Especulaciones hay muchas sobre el porqué: largas horas de grabación, sueldos que no cubrían el arduo trabajo, tipo normal en cualquier lugar del mundo.

En el 2007, los tristes fans tuvieron las esperanzas de ver nuevamente en pantalla a José Luis Gil y otros actores, pero esta vez interpretando nuevos personajes con la esencia de ANHQV gracias a que Telecinco acordara con la productora Miramón Mendi, el 15% de la adquisición de once millones de euros. ¿Cuál es esa esencia? Pues, la narrativa de diversos acontecimientos donde los giros se reproducen gracias a la decadencia de cada rol, los guionistas afirman que ambas series reflejan cómo es el español promedio.

Otra relación directa que aguarda la reciente producción es cuando algunos personajes de la predecesora, por ser interpretados por algunos actores que trabajaron en ella, se encuentran a lo largo de los capítulos. Por ejemplo, Fermín Trujillo (Emilio en ANHQV) se encuentra con Enrique Pastor (Juan Cuesta), ambos se quedan mirando y se dicen: “¡Parece que lo he visto en algún lugar!”.

Bien, lo primero es que el escenario donde se desarrollan las alocadas historias de Belén y Emilio, la familia Cuesta, Mauri y Fernando, las ancianas y sus tres miradores, entre otros personajes igual de entrañables, es un viejo edificio de 100 años, como suele decir con nostalgia el presidente Juan. Al contrario de Mirador de Montepinar, una urbanización de “alto standing” que aguarda las desventuras de Antonio Recio y Berta, Enrique Pastor y Araceli, Amador Rivas y Maite Figueroa, Javi Maroto y Lola Trujillo y, por supuesto, el friki Leo. La diferencia de ambos lugares radica en la clase social de sus personajes, lo curioso es que todos se comportan de la misma forma: peleas, amor, peleas.

El conflicto y la atracción sentimental son dos elementos incluidos en las dos series. Un suceso, representado por la infidelidad, chisme y el egoísmo, es el motor de cada historia. Eso sí, con humor negro. Para los amantes de este tipo de comedia, la mejor opción es LQSA, pues la manera en que abordan tales manifestaciones humanas se evidencia en mayores cantidades. ¿Acaso no olvidan cuando Maite engaña a Amador y cómo esto afecta a ambos personajes? Al menos Isabel dejó a Andrés Guerra por Juan Cuesta. En otras palabras, LQSA es más cruda y ANHQV es sutil en ese tipo de temas.

Y hablando de sutilezas, no podemos olvidar decir que LQSA critica abiertamente la burbuja inmobiliaria acentuada en España, por ejemplo, el jardinero-conserje-amante llamado Coque lo dice claro cuando el banco desahucia a Amador y Maite. La presión social de obtener una vivienda en España es tanta que muchos se han suicidado, algo que intentó hacer Amador, pero por su torpeza característica no pudo concretar el acto.

Esto no quiere decir que ANHQV sea para ñoños, debemos recordar que fue una de las primeras series españolas en recrear la vida diaria de un homosexual, y claro, ¡los homosexuales también se besan! Mauri y Fernando son una pareja que se recuerda con cariño porque encarnan el amor verdadero sin distinción de tendencias sexuales.

A pesar de que ambos personajes no cuentan con una coletilla, no significa que el resto tampoco, si lees estas frases memorables con las voces de sus intérpretes, quiere decir que hicieron su trabajo: “¡Qué follón!”, de Juan Cuesta; “¡Un poquito de por favor!”, de Emilio; “¡Y punto en boca!”, de Paloma; “¡Ignorante de la vida!”, de Mariano. Esto no se queda así, los de LQSA no se quedan atrás: “¡Mayorista no limpio pescado!”, de Antonio Recio; “¡Qué ataques más gratuito!”, de la inolvidable Estela Reynolds; “¿Quieres salami?”, de Amador. Todas quedaron grabadas en el inconsciente de las respectivas audiencias hasta tal punto que las recuerden en redes sociales o el llamado mundo offline.

Otra diferencia entre las series es que Antonio Recio logra despertar en el público una especie de amor-odio por su fuerte posición conservadora. La brillantez toma lugar al causar risa a cualquier comentario racista, xenófobo, homófobo, anticomunista, anti ambientalista y todo lo relacionado con “cosas de hippies”, como dice en algunos capítulos. Este personaje, que se mantiene desde la primera temporada, es uno de los más queridos a pesar de causar daño a cualquier forma de vida cuando su arma eléctrica está cargada. En ANHQV no se ve alguien como Recio, menos como Mauri y Fernando, eso sería repetir la misma fórmula, algo inteligente por parte de los guionistas.

LQSA ya va para la décima temporada, al contrario de su predecesora que sólo alcanzó 5 por problemas internos. Hasta ahora no ha pasado lo mismo en la serie de Telecinco, eso significa que las cosas se están haciendo bien. Nunca falta el amante de ANHQV que prefiera ver a José Luis Gil interpretando a un Juan Cuesta en vez a un viejo Enrique Pastor, a quien se le percibe esa esencia de líder comunitario pero le añaden un exceso de fracaso.

Fracaso, esa es otra palabra que resume perfectamente la vida de todos los personajes de ambas series. La felicidad es inherente, no habría sentido en la vida de ellos, incluso en un capítulo de LQSA hubo algo interesante: ellos se dan cuenta de que su mundo no existe y se encuentran con los productores y le preguntan por qué sus vidas son tan desgraciadas, obteniendo por respuesta: “si fuera lo contrario, no hubiera serie”. Obviamente fue un sueño, este tipo de genialidad narrativa no se vio en ANHQV.

Entonces, ¿cuál es mejor?

Para mí cada una cuenta con un sello propio, quien llega a saber de la LQSA es gracias al programa de Antena 3, ambas despiertan risas a su forma. Una es más fuerte que otra, tal vez influya el hecho de que han sido emitidas en épocas diferentes, el punto es que las dos son buenas. En mi caso, no hay ganadora.Así que el título fue solo para llamar tu atención.

¿Cuál te gusta más?