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Tres grandes discos del rock teatral - Komienza | Vive tu vida al máximo
No todo es romper cosas

Se puede decir que el rock, en esencia, es teatro si se habla de una presentación en vivo. Hubo bandas que supieron trasladar una tendencia artística a otra. Al final, la historia de la canción es lo que cuenta y, por supuesto, las sensaciones gracias al estímulo de la música .

La ópera rock, como también se le conoce, comenzó a ser desarrollada como género a mediados de los sesenta, cuando la psicodelia era dueña del panorama cultural de Estados Unidos y el resto del mundo. Algunas de las primeras agrupaciones en componer discos a modo de tramas contadas a través de las canciones fueron: The Pretty Things con S.F Sorrow (1968), The Who con Tommy (1969).

Las décadas posteriores fueron el tiempo necesario para llevar al rock a otro plano, la historia fue tomada en cuenta por músicos influyentes que dedicaron su inspiración para darle vida a discos que no sólo se caracterizan por ser grandes piezas musicales, sino también conceptuales.

Hablar de todos en un texto parece algo extenso, y como nos gusta lo corto, presentamos la primera lista de los grandes discos del rock teatral:

The Wall - Pink Floyd

Este disco de 1979 es sin duda uno de los más representativos del género porque retrata la historia de Pink. El personaje está inspirado en algunas vivencias del bajista y cantante Roger Waters: la muerte de un padre, la sobreprotección de una madre y la opresión de un sistema educativo son tan sólo algunos de los temas tocados de este doble álbum.

Los sonidos representan sentimientos encontrados en la historia, algunos despiertan ira, languidez e incluso nihilismo. Si eso lo estimula la música, imagina qué pasaría si se llevara al cine; de hecho, en los ochenta se hizo. Lo psicodélico y ecléctico desde lo visual son tan sólo uno de los componentes de la película, el concierto fue otro medio para representar esta obra. Por ejemplo, mientras los integrantes tocaban las canciones, la escenografía evocaba materialmente la caracterización de ciertos personajes.

En el 2004 se anunció la firma de una producción homónima a lo Broadway que incluiría nuevos arreglos y canciones del propio Waters. Según una nota del 2015, el músico aún trabaja en ello, pero hasta ahora no se ha publicado la fecha de estreno. Todavía queda Pînk Floyd para rato.

The Lamb Lies Down on Broadway - Génesis

Al rock progresivo le encanta lo idílico y épico, características que aún se perciben en el teatro. La banda inglesa Génesis lanza el doble álbum conceptual en 1974: trata la historia de Rael, un inmigrante puertorriqueño que vaga por Broadway, que es abducido a un mundo surreal y vive experiencias que lo consumen poco a poco.

Las letras que dan forma a esta existencial historia fueron todas escritas por el vocalista Peter Gabriel a excepción de una que fue compuesta por el resto de los integrantes. Esto, más los problemas para publicar el disco, fueron unas de las causas por las que Gabriel salió de la banda en 1975.

Las giras fueron desarrolladas al mismo tiempo del lanzamiento, por eso los seguidores no conocían todos los temas. Sin embargo, fue muy bien recibido, el espectáculo con efectos avanzados: luces, humo, ademàs de los disfraces más abstractos de Gabriel, donde figura Rael, The Lamia y The Slippermen

La teatralidad de este disco sobrepasa a los anteriores pues cada canciòn se conecta con la siguiente, y los espacios instrumentales permiten al vocalista cambiar de disfraces. El de The Lamia es tal vez el más sublime, se trataba de un manto de dos metros que giraba en todo momento mientras se escuchaba la canción del mismo nombre. Luego de una introducción aparecía, The Slippermen, el personaje más grotesco formado por una gran estructura de caucho y globos que deformaban el cuerpo de Gabriel. Èl contaba que era muy difícil cantar con ese traje porque el caucho no dejaba acercar sus labios al micrófono y el peso lo encorvaba.

Tommy - The Who

Ya habíamos mencionado este disco lanzado en 1969 por The Who, el guitarrista de esta banda, Pete Townshend, que había compuesto canciones como A quick one while he’s away (1966), quería abarcar el género de una forma más completa y logró, junto a la banda, dar con el blanco gracias a Tommy.

Las canciones del álbum resumen cada etapa que vive el personaje principal: todo comienza con la desaparición del padre del protagonista, quien es militar, y mientras esto ocurre la madre da a luz a Tommy. Con los años, el hombre regresa a casa pero se da cuenta que otro está con su esposa y por eso lo mata. Este suceso produce en Tommy un trastorno que lo vuelve sordo, mudo y ciego.

Tales discapacidades influyen para mal en su vida, por ejemplo, sufre las torturas de un primo sádico, y al pasar cada canción, se percibe cómo el personaje se adentra al mundo de las drogas. Sin duda es uno de los mejores álbumes del siglo XX. Gracias, The Who.