Una vida en silla de ruedas - Komienza | Vive tu vida al máximo
La ciencia se une porque la NASA quiere estar en todo

En las oportunidades que tuve de viajar al exterior y visitar lugares como Disney World, de pequeña siempre veía allí muchas personas en silla de ruedas, la mayoría de las veces mayores de edad, pero al fin y al cabo personas que, por alguna u otra razón, no podían caminar como las otras personas. Yo, siendo la niña que era, me preguntaba qué se sentía estar en una de esas sillas que tenían rueditas, a veces incluso los envidiaba porque no tenían que caminar tanto como yo, y pensaba que pobrecito el que tenía que empujar la silla por todo el parque… Eso era amor puro y verdadero.

Como dije, en ese entonces era solo una niña, pero ahora que ya tengo unos cuantos años más, entiendo lo que implica una vida en silla de ruedas.

Está científicamente comprobado que más del 70% de las personas que están en las tradicionales sillas de ruedas (es decir, que necesitan un empujón para moverse) viven con un constante dolor de hombros, lo cual genera problemas crónicos en la espalda y la cadera. El problema principal es que una persona que tiene que moverse a sí mismo a través de estas clásicas sillas lo hace mediante los músculos más débiles que tiene el cuerpo, es por eso que este tipo de personas sufre tanto de los hombros. ¿Cómo es que en tanto tiempo a nadie se le haya ocurrido hacer algo al respecto? Tal vez es por eso que la NASA, además de querer estar en todo, decidió entrar a este mercado y tomar cartas en el asunto. ¿Qué otra razón tendría la NASA para elaborar sillas de ruedas?

Aunque de esa manera suena un poco absurdo toda esta situación, no podemos quejarnos de que alguien finalmente quiso innovar en este aspecto. Igualmente, hay una explicación de todo esto. Da la casualidad que un hombre llamado Salim Nasser quedó cuadrapléjico después de que un autobusero borracho lo atropelló cuando tenía 20 años. Hoy en día, es un ingeniero en el Kennedy Space Center de la NASA e inició un proyecto dentro de la empresa para crear lo que ahora se conoce como Rowheels.

Salim Nasser, co-fundador de Rowheels // Foto: Rowheels

Salim Nasser, co-fundador de Rowheels // Foto: Rowheels

La Rowheels es una silla de rueda clásica, sólo que es menos incómoda y requiere menos del 25% de esfuerzo para utilizarla. Además, mejora la postura y fortalece los músculos. Para ser más específicos, utiliza un sistema de engranaje que puede mover el peso de alguien a través de las ruedas. En el 2014 salieron a la venta y, desde ese entonces, se ha visto una solución viable a los problemas principales que sufre este tipo de personas.

Foto: Rowheels

Foto: Rowheels

Diseñada para ser rápida, eficiente y con estilo, cuando vi la noticia de que esta silla de ruedas existía, pensé en todas aquellas personas cuya vida giraba alrededor de una ellas y la manera en que, tal vez y sólo tal vez, este nuevo invento cambiaría su vida por completo...

¿Por qué nos tomó tanto tiempo reinventarnos con los discapacitados?