Monólogo de un hater

En el mundo del cine he visto personajes que son un ejemplo a seguir por su inteligencia, simpatía, congruencia y belleza. Por suerte, hoy no hablaré de ellos porque no son serios. Pero los toscos, crueles, desagradables y asociales sí. Hay películas que me han enseñado acerca de la vida gracias a tipos que son como yo. Chévere para los que prefieren a un gafo de apartamento, pero eso no va conmigo. Me desagradan las reglas y todas esas cosas de nerds. Los antihéroes me enseñaron a ser un tipo serio. Un antihéroe también es el protagonista que despierta respeto. ¿Y por qué no? Se enfrenta a lo establecido, rechaza las normas, no cree en nadie pues.

No es tan negativo como lo hacen creer. ¡Siento lástima por quienes no logran comprender a las mentes desadaptadas! Un antihéroe construye su camino gracias a la oposición a algo o alguien. Los “malos” también obtienen una victoria, y su existencia se debe a que nada es perfecto. Por el contrario: los héroes tienen comodidades. Algunos son de personalidades oscuras, pero siguen siendo héroes gracias a su obediencia a lo considerado bueno.

La mayoría de los antihéroes viven tragedias que impactaron su tranquilidad mental. La venganza es la solución. Ojo por ojo y diente por diente. Así que jódete, Gandhi. ¡Anda a pegarle a tu mujer! Ah no, verdad que estás muerto. También tú, ONU, que estás de adorno con tus chácharas. Deberías de aprender a hacer otras cosas en vez de meterte falos políticos. Todos esos son los héroes. ¿De verdad te identificas con ellos? Si te gusta mamar penes, bien por ti. Ese no es el problema. El problema es que disfraces eso de heroísmo como a tus heroecitos que obedecen a la estupidez disfrazada de candidez.

Aunque no lo crean, no es fácil lidiar con toda esta basura mundial. Ser el malo de la película no es satisfactorio porque el rechazo es una gran desventaja, y los humanos somos muy sociables. Tampoco estoy hablando de los villanos que matan gente por superficialidades como “conquistar el mundo”. Me refiero a los que no son filántropos, a los que son tan selectivos que le perdonarían la vida a muy pocos. Vamos a estar claros: hay gente que carece de seriedad. No digo que maten a todos, pero tampoco todos merecen vivir.

Estos personajes lo explicarán mejor:

El Guasón

“¿Parezco un tipo con un plan? No, ¿sabes lo que soy? Soy un perro persiguiendo autos. No sabría qué hacer si atrapara uno”..

Esa es una de sus frases que más me gustan. Si has visto Batman, te aseguro que te has identificado alguna vez con él. Tan loquillo ese Guasón, esperando ver el mundo arder. Es la clase de tipo que te hará reír valiéndose de la violencia y de una tremenda habilidad para ejecutar planes dedicados a acabar con la seriedad. Eso es de serios.

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Don Vito  

“Un hombre que no pasa tiempo con su familia nunca puede ser un hombre de verdad”.

Sí, señores. Eso lo dijo el jefe de una de las familias sicilianas más bravas de Estados Unidos: Don Corleone. Él es uno de los protagonistas de El Padrino. Mataba cuando era necesario, pero se entregó a los suyos. En otras palabras, puedes ser un asesino que asiste a la boda de su hija como cualquier noble invitado.

1-2

Beatrix Kiddo

“Parecía que estaba muerta, ¿verdad? Pues, no lo estaba. Pero te aseguro que no fue por falta de intentos. De hecho, la última bala de Bill me puso en coma. Una coma que me dejó tendida durante cuatro años. Cuando desperté, comencé a tener lo que en las películas llaman: 'Un acto loco y rugiente de venganza'. Rugí y actué como loca, y obtuve satisfacción sangrienta. He matado a muchísima gente para llegar a donde estoy. Pero me falta uno. El último. El mismo hacia el cual me dirijo. El único que queda. Y cuando llegue a mi destino, voy a matar a Bill”.

Lo siento por tantas palabras, pero es que ninguna que venga de la protagonista de Kill Bill, tiene desperdicio. Me encanta Beatrix Kiddo, o también conocida como La Novia. Creyeron haberla vencido, pero hizo todo lo contrario para darle su merecido a todos. Hasta escapó de su tumba luego de que la enterraran con vida. Eso es más que suficiente para decir que es una tipa seria, una antiheroína que obtiene su venganza no por hacer justicia ni el bien, sino por cumplir una meta para nada diplomática.

Travis Bickle

“Por la noche salen bichos de toda clases: furcias, macarras, maleantes, maricas, lesbianas, drogadictos, traficantes de droga… tipos raros. Algún día llegará una verdadera lluvia que limpiará las calles de esta escoria”.

Sí pues, un poco homofóbico, pero se refiere a los maricas que se prostituyen. Mejor dicho: a lo bajo de los de ellos o ellas, cómo quieren que se digan. Creen que su mundo gira por ser homosexual, como si el mío dependiera de las váginas rosadas. Bueno sí. En fin… cómo olvidar al primer punk del cine. Con ustedes Travis Bickle, el protagonista de Taxi Driver. Es un solitario personaje que vaga en su taxi, mira toda la porquería de las calles y quiere eliminarla. Es un tipo que sabe detectar la maldad, y antes de que vengas con esas estupideces subjetivas, te aclaro que dos más dos es cuatro.

¿Me hablas a mí?

Jack Sparrow

“Soy deshonesto. Y un deshonesto siempre va a ser claramente deshonesto. Siendo honesto, de los honestos es de quien debes preocuparte porque jamás sabrás si van a hacer algo increíblemente estúpido”

Solo Jack Sparrow de Piratas del Caribe puede decir algo así. Este amante del ron sabe jugar para su equipo. Es el único integrante, pero sabe hacer amigos reales.

2-2

Django 

“Me gusta la manera en que mueres”

Django, de la película homónima, hizo lo que muchos negros esclavos quisieran hacer: matar blancos a granel. No le interesó liberar a “sus hermanos”. No andaba con esos cuentos de justiciero social. Solo le importaba una cosa: su esposa.

3-2

Deadpool

“Bien, valoremos los pros y contras de ser superhéroe. Pro: tienen chicas por montones. Descuentos en lavado en seco. Lucrativos contratos de cine, precuelas y películas con otros superhéroes. Contras: todos son unos ñoños respetuosos de la ley”.

Realmente hubiera hecho lo mismo que él hizo al final. No te lo diré porque seguramente te gusta farandulear y, antes de ver Deadpool 2, tendrás que pararle a la primera. ¡De nada!

4-2