Dos mundos distintos

Japón y Estados Unidos son países con una relación compleja y no es para menos, ya que han estado en guerra. En el transcurso de su historia se vio cómo lograron acabar con sus peleas que evidentemente influyeron en el campo económico y cultural, formando una pareja que se ama y odia. El cine es un medio ideal para tratar de entenderlos; sus historias y personajes son el resultado de una interacción del pasado y presente. En esta ocasión, presentamos una serie de películas estadounidenses que se relacionan con Japón.

Cada una representa maneras de vivir en un país donde Santa Claus, Halloween, Thanksgiving y cualquier otra expresión de la idiosincrasia norteamericana que no son tan arraigadas. Los personajes que protagonizan las historias se dan cuenta que el mundo es enorme y variado. La arquitectura, algunas leyes, costumbres, y tradiciones no se asemejan a las de los demás. Basta con tocar suelo nipón para saberlo.

Japón ha sabido adaptarse a la globalización sin dejar de lado sus raíces. Aprende, Latinoamérica. Y no por Estados Unidos; estamos hablando de China. Todo su origen fue influenciado por el gigante de Asia. Por ejemplo, los chinos llamaron a Japón el país del sol naciente. Poco a poco, el mundo fue conociendo una gastronomía, mitología, religión, filosofía y hasta un deporte único. Tanto, que ha sido cautivado e incluso exportado hacia la dinámica socio-cultural de occidente. El minimalismo ha sorprendido al americano, así como su culto a la no extravagancia y paz.

Después de la segunda guerra mundial, el poder de Estados Unidos era evidente. Ya no sería China como siglos pasados, pero los nipones repitieron la fórmula. De allí surgió el desarrollo tecnológico que es envidiado por las otras naciones. Definitivamente, es un lugar de encrucijada y contradicción, porque la tradición y costumbre más ancestral conviven con el avanzado modernismo económico. El kimono y los pantalones vaqueros lucen bien.

Eso los saben los personajes que protagonizan las siguientes películas:

Perdidos en Tokio

Lo único bueno de esta historia es que actúa Scarlett Johansson. Estaba más joven y tierna. Ah, el soundtrack también es algo digno de destacar, pero la verdad la película es un asco. Es para aquellos existencialistas que no saben qué hacer sus vidas en una ciudad majestuosa. Se trata de Charlotte y Bob. La chica es una recién graduada, mientras que el viejo es un actor de cine que va a Japón porque debe grabar unos anuncios de whiskey. Ella está en la ciudad porque su esposo ha conseguido un trabajo de fotógrafo de una gran banda. Ambos sienten un vacío existencial. Tokyo no les sorprende, aunque les enseña una gran lección: no importa a donde vayas, tus cargas emocionales seguirán sobre tus hombros. ¿Les ha pasado que conocían a alguien asombroso mientras están de viaje, pero la despedida es inevitable y sientes que quieres suicidarte? Bueno, eso sientes cuando ves esta película que es narrada con una estética estadounidense, pero las locaciones lo cambian todo.

1 (2)

El último samurai

Nathan Algren es un capitán que ha atravesado una serie de batallas contra los indígenas americanos. Es un hombre atormentado por lo que ha hecho, pero vive de la guerra. Por eso es llamado por un sujeto que viene de un lejano lugar para proponerle un trato: hay que acabar con los rebeldes, y sus conocimientos en el arte de la guerra son necesario para entrenar a un ejército de campesinos que veían por primera vez un arma de fuego. Esos “rebeldes” son samurais, y deben ser detenidos porque Japón no es el mismo de antes, y debe abrirse al mundo. Ellos ya son cosa del pasado. Todo cambia cuando Algren es derrotado por su enemigo, pero su coraje en la batalla produjo que Katsumoto, el líder, le perdone la vida. El modo de vivir de ellos le atrae porque se siente en paz, convirtiéndose en el último samurai. Esta acción le recuerda al emperador que ambas naciones pueden mantener relaciones diplomáticas que modernicen al país pero sin dejar de ser japoneses.

2 (2)

The Ramen Girl

Brittany Murphy interpreta a Abby, una muchacha estadounidense que desea reunirse con su novio. La larga distancia no es un impedimento. Cuando se reúnen por fin, el romance fracasa, y queda sola en un lugar donde no hablan su idioma. Su desesperación la lleva al borde del abismo, hasta que llega a un restaurante de sopa ramen. Le gusta el ambiente, y eso le motiva a pedirle al dueño que se convierta en su sensei, pero sólo recibe rechazos. La única oferta de trabajo es en el área de limpieza. Ella lo acepta, pero insiste porque ese es su nuevo objetivo. Esta película te enseña que el idioma no es una barrera para encontrar la felicidad con personas criadas de una manera distinta.

3 (2)

Rápido y furioso: reto Tokio

Sean Boswell es un joven amante de las carreras. Eso significa que se mete en problemas porque no hay nada que le guste más en el mundo que correr en autos veloces. Un día, tuvo un peligroso accidente que causó muchos daños. Para evitar que entrara a prisión, su madre lucha para que el juez acepte que el chico de 17 años viva con su padre, quien está en Japón. Le ordenan que se mantenga alejado de los autos porque Tokio es una ciudad ideal para manejar: las modernas autopistas son el escenario perfecto para practicar un nueva técnica llamada drift. En la escuela, conoce a un compañero estadounidense que casualmente acude a las carreras. Sean conoce ese mundo y, por supuesto, participa. Hace amigos pero también enemigos, como el sobrino de un jefe de los Yakuza. Todo un reto.

4 (1)

Cartas desde Iwo Jima

Marzo del '45. Faltan meses para que la segunda guerra mundial termine, y Japón no quiere rendirse. El monte Iwo Jima es el lugar donde los ejércitos estadounidenses y los del imperio japonés se enfrentan. Esta película recrea el largo tiempo de asesinatos en ese lugar. El sargento de primera clase ordena cavar trincheras con sacos de arena en la playa. Entre los cansados soldados se encuentra un panadero adolescente que solo quiero volver a casa y ver a su esposa embarazada. A través de este personaje, el espectador presencia lo que pasó dentro de las defensas, como suicidios por honor al emperador y acciones conquistadas por la desesperación a no ceder ante un enemigo. El film fue dirigido por Clint Eastwood, al igual que Banderas de nuestros padres, que es la versión americana del acontecer bélico de aquel entonces. 

5 (1)