Vivos valen menos

Imaginemos que frente a nosotros están sus fantasmas. Los siguientes músicos compusieron e interpretaron canciones que aún son escuchadas a pesar de las décadas transcurridas. El tiempo no importa, tampoco estar vivos. Su obra, imagen, esencia y concepto son recordados, tanto que participan en un mercado activo donde la competencia es alta. Eso quiere decir que el pasado es inherente en el presente, un gran truco para ganar dinero, y mucho. Documentales, subastas, imágenes para campañas, e incluso nuevos hits, son otra vía para llenar las cuentas de los familiares en el banco. Por razones naturales, son los que se encargan de gastar los millones de dólares que reciben al año.

Para saber de la muerte hay que morir. Lo desconocido, gracias a la curiosidad, nos acerca a una idea para generar una reacción, un recuerdo o sentimiento que evoca lo antagónico, caracterizado por construir otros recuerdos merecedores de altas sumas. Un músico sin vida satisface otras aparentes necesidades que vivo ya había practicado, pero el negocio continúa. Si las esferas del Dragón existieran, pudiéramos revivirlo para preguntarle qué opinan al respecto, pero nos queda imaginar.

Algunos dicen que es contradictorio ser millonario cuando hablaban de cambios y pobreza en el mundo, como en el caso de Bob Marley. Compositor e intérprete que le cantó a la injusticia social de Jamaica. Después 1981, año de su muerte, las ganancias anuales de millones de dólares por los derechos de sus canciones e imagen no han parado hasta la fecha, según una una investigación de Forbes, Marley está en el sexto lugar de los famosos muertos que más cobraron en el 2016 por la cantidad de 21 millones de dólares que no sólo se deben a la venta de su música, también a Marley Beverage Company (fabricante de bebidas) y House of Marley (productos de audio).

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Uno de los productos de House of Marley

Uno de los productos de House of Marley

Otro que en sus últimos años de carrera se dedicó a protestar fue John Lennon. “Power to the People” es suficiente para estar al tanto de sus ideas. En el 2016, su herencia produjo 12 millones de dólares. Y hablando de ese tema, se especula si Lennon escribió o no un testamento, pero ya sabemos quien recibió la mayor parte de los bienes. La historia es similar a la del segundo Beatle en morir, George Harrison. Su hijo Dhani en el 2007 ganó 203 millones de dólares, convirtiéndose en el joven músico británico más rico de ese año.

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En un artículo dijimos que todo lo relacionado a la música contemporánea proviene de los Beatles, esta opinión también merece espacio en esta lista porque el siguiente músico guarda relación con ellos. Se trata de Michael Jackson, cantante que en los últimos años ha estado en el primer lugar de los rankings de este tipo. Y lo mencionamos porque compró los derechos de las canciones del cuarteto de Liverpool durante 1964-1970 (auge de la banda). Después de la muerte del Rey del Pop, la multinacional Sony se quedó con el 50% del catálogo de la banda inglesa, pero era sólo una parte de la fortuna que genera Jackson; el año pasado se registraron 825 millones de dólares.

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Kurt Cobain no alcanza esos altos números, pero en el 2006 se “convirtió en el muerto más rico” gracias los 50 millones de dólares que se produjeron debido a las ventas de sus discos. Años después, el especial de Nevermind durante el 2014 llegó a los 50 millones. ¿Este músico y Elvis Presley tienen relación? Sí, Cobain lo destronó en el 2006 al superar los 42 millones del rocanrolero que han disminuido a 27 según la lista de Forbes del 2016. El año pasado se “llevó” a unos cuantos músicos, la ola inició con la muerte de David Bowie, meses después se sumaron 10 millones, un poco menos que Prince por sus 25 mientras que el patrimonio de George Michael, valorado en 175 millones de dólares, aún no ha incrementado la cantidad.


Vivos ganan menos gracias al desconocimiento de la muerte. Estos músicos son vendidos por dos razones: Primero, por su obra; segundo, por el morbo. La lástima y la curiosidad también influyen. Si hubiera un mundo de los muertos, fuera lo contrario porque estar muerto no sería una novedad y lo común no vende.