Guess what: Come algo dulce y tendrás más suerte en el amor - Komienza | Vive tu vida al máximo
Experimentos indican que la comida tiene mucho que ver en tus decisiones.

¿Qué pensarías si te dijera que la comida que ingieres tiene una consecuencia no solo en tu peso sino en tu modo de vida, y que tiene un impacto en todas las actividades que realizas en tu día? Te quedarías reflexionando antes de comprar ese pedazo de torta del cafetín de la universidad, lo sé.

Pero no te preocupes. Si me conocieras, te darías cuenta que yo tampoco dejo que mi cabeza intervenga mucho en mis antojos de dulce, salado, o de prácticamente cualquier cosa. Pero luego de leer varios estudios que datan desde el 2011, entendí que ese antojo en realidad podría tener más consecuencias de las que me gustaría.

Al parecer, la comida tiene más poder de la que solíamos creer.

The Washington Post

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Resulta que si una persona consume alguna comida o bebida de sabor amargo o incluso ácido, puede tener más tendencias hacia una actitud agresiva que una persona que consumió agua o alimentos dulces. Lo que nos lleva a pensar que probablemente ese profesor que te quiere raspar necesita consultar con su nutricionista y cambiar de menú.

Fue un estudio del 2014 donde la psicóloga Natalie Kacinik, profesora en la City University of New York, estableció que los juicios cotidianos como en temas morales y opiniones sociopolíticas casi siempre reflejan lo que el individuo comió o bebió previamente. Incluso llevó a cabo un experimento básico junto a la psicóloga austríaca Christina Sagioglou para demostrar esta teoría.

El experimento consistió en dividir a un grupo grande de estudiantes en dos grupos. Uno tomaría agua y el otro jugo de toronja (pomelo). Debían expresar cuál sería su reacción en distintas situaciones como, por ejemplo, si alguien pateara su asiento en el cine. Los que ingirieron el jugo demostraron mayor irritación y hostilidad que el otro grupo que simplemente eligieron ignorar la molestia.

¿Pero qué pasa con el amor, entonces?

Estudios realizados en el 2013 indican que una persona feliz o enamorada puede saborear los alimentos más dulces de lo que en realidad son. Y no necesariamente solo los dulces: hasta el agua la sienten menos insabora que los que están forever alone.

También pasa al revés. Una persona que consume algo dulce como chocolates o tortas tiene más tendencias hacia una actitud romántica que los que comen comidas saladas o amargas. Por eso, los chocolates en el Día de San Valentín son tan buena idea.

Giphy

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Todo esto se debe a que las papilas gustativas están conectadas a hormonas y neurotransmisores como la serotonina, noradrenalina y la glucocorticoides. Sé que no tienes idea de qué significan estas palabras, pero lo único que tienes que tener claro es que son las que permiten que saboreemos la comida, pero a su vez están ligadas a las principales hormonas del estrés (en el caso de la glucocorticoides) y de la felicidad (en el caso de la serotonina). Esto nos lleva a la conclusión de que todo lo que comemos influirá seriamente en los sentimientos que manifestemos.

Aún faltan muchos estudios para comprobar que de hecho lo que consumes tiene gran impacto en las decisiones que tomes, pero ya tienes bastante base para no tomarte a la ligera ese vaso de jugo de naranja que pensabas comprar.

“Se puede adivinar cómo es la relación entre compañeros y amigos, cómo responderían a varias situaciones laborales y qué tan colaboradores serían”, indica la autora del estudio Nancy Dess.

Hasta entonces, es mejor irse a comer algo dulce en esa primera cita solo para tener más segura la segunda. Y siempre compra chocolates.