Por sobre todas las cosas, por favor, que no explote.

En un intento por reivindicarse después del rotundo fracaso que tuvieron el año pasado con el Note 7, Samsung nos presentan su nuevo modelo de smartphone de la serie Galaxy, el S8.

Lo primero que podemos ver es un teléfono muy bonito y llamativo a la vista. Consta de una agradable combinación de vidrio y metal de una pantalla masiva en un cuerpo que es mucho más pequeño de lo que cabría esperar. Viene en dos versiones: estándar S8, con una pantalla de 5.8 pulgadas, y la más grande S8 plus, con una pantalla de 6.2 pulgadas. Ambos están disponibles ya para su preorder, y se entregarán en los EE.UU a partir del 21 de abril. El precio, como siempre con Samsung, no se conoce aún, pero está claro que no bajará de los $700.

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Un poco sobre las especificaciones

Como nos podemos imaginar, cuenta con las mejores especificaciones que un teléfono Android nos pudiese presentar en la actualidad. Dependiendo de la región, obtendrás el Snapdragon 835 más nuevo (y un poco más raro) de Qualcomm, o el propio Exynos de Samsung. En ambos casos, la compañía promociona que están construidos sobre un chip de 10nm, lo que teóricamente ayudará con el consumo de energía. Esto último es un tema muy importante a la hora de evitar el sobrecalentamiento de la batería.

El estándar S8 tiene una pantalla de 570 píxeles de 5,8 pulgadas, con una resolución de 2960 x 1440. El S8 Plus tiene la misma resolución exacta en su pantalla de 6.2 pulgadas, que funciona a 529 ppi.

Otras cosas interesantes es que contará con 4 GB de RAM y 64 GB de almacenamiento interno y, claro, puede ser expandible con tarjeta micro SD, como nos tienen acostumbrados. Para los que se preguntan sobre el conector para los audífonos, ¡Sí! Tiene el convencional, vulgar y silvestre jack de 3.5, nada de puerto lightning como el iPhone.

Algo interesante que vamos a ver es que ahora cuenta con cuatro maneras de desbloqueo. Sí, cuatro maneras, para todos aquellos que tengan una pareja celosa que quiera revisar su teléfono. El S8 viene con la clásica manera de desbloqueo con clave o patrón, sensor de huella dactilar, sensor de iris y la nueva de la familia, reconocimiento facial. La biometría es el futuro, y tenemos que entenderlo de una vez por todas.

En relación a la cámara, Samsung no ha querido invertir mucho en la posterior: se mantiene la misma calidad que con el S7. Sin embargo, la cámara delantera ahora captura fotos de 8 megapíxeles, con una lente f / 1.7, y también tiene capacidades de autofoco.

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¿Qué tal la batería?

Este aspecto se merece una mención aparte, ya que les ha traído a Samsung pérdidas millonarias por el tema de las explosiones. La compañía respondió con la introducción de un nuevo proceso para verificar la seguridad de la batería. Esas revisiones de seguridad son importantes. Así que en el S8, Samsung dió un salto de fe en ellos mismos. Se fueron con todo, y pusieron una batería de 3.000mAh, mientras que el S8 Plus tiene una batería más grande de 3.500mAh (la misma capacidad que tenía la nota 7). Pero tampoco es especialmente grande cuando se considera el hecho de que necesita la energía para mantener las pantallas altas. Samsung afirma que ha modificado la química de la batería para ayudar a que duren más después de un año o dos de uso. Samsung también ofrece las opciones habituales de alimentación: Qualcomm Quick Charge y soporte para los principales estándares de carga inalámbrica.

Conclusión: vale la pena

La verdad es un terminal muy bonito, aunque puede que su estilo no convenza a algunos. Lo más interesante es lo grande que han hecho la pantalla. Tanto así, que el botón físico ya no es visible. No es que lo eliminaron, sino que está en la misma zona pero debajo de la pantalla. De hecho, tendrá opciones de personalización para la presión en esa zona.

En resumidas cuentas, parece ser un buen intento por parte de Samsung para quitar el mal sabor de boca que dejó el Note 7, que por cierto, para los que no lo saben, volverá al mercado con todos sus problemas explosivos “supuestamente solucionados”.

Personalmente, le daría la oportunidad y lo compraría, aunque no soy muy fanático de la capa de personalización que Samsung le da Android, sin mencionar que prefiero terminales que tengan soporte y actualizaciones de software aseguradas, como es el caso de los Nexus, y ahora Píxeles de Google. Sí, reconozco que es una bestia de teléfono que haría feliz a cualquiera. Además, viene en cuatro geniales colores para que no tengas el mismo que tus amigos, o al menos hagas el intento de ser único.

Solo tenemos que esperar a que llegue a Venezuela para poder comprarlo. Yeah, right.