Y era algo que lamentablemente se veía venir

Desde que Facebook Live llegó a las redes sociales, se mantuvo sin penas ni glorias, o al menos hasta ahora. La idea es simple: poder transmitir lo que realizas en vivo para que todo el mundo lo vea. Esta no es una opción única, ya que Instagram también la tiene pero de una manera mucho más controlada. Y precisamente ese es el problema. Con la finalidad de aumentar su número de usuarios, Facebook no se tomó muy en serio las políticas de uso de este servicio. De hecho, en sus inicios podías transmitir lo que sea, hasta ver a varias personas realizar esos famosos y sexuales shows online.

Ahora todo se volvió más oscuro

Con unas políticas más relajadas y una promesa no cumplida de mejorar la seguridad de quienes tienen acceso a esta plataforma, no pasaría mucho tiempo hasta que se viera algo muy grave en pantalla. Un hombre decidió transmitir en vivo el momento en el que asesinaba a sangre fría a Robert Godwin de 74 años; un anciano que, según él, escogió al azar y que pagaría con su vida por los problemas de este hombre perturbado.

Aunque no lo crean, esta no es la primera vez que se transmiten delitos en vivo por esta plataforma, ya que a principios de año un grupo de jóvenes mostró cómo golpeaban brutalmente a una persona en Chicago, y uno meses después tres hombres fueron arrestados por violar a una mujer y transmitirlo en red.

El responsable

Steve Stephens, el responsable de este crimen, confesó en la misma transmisión momentos antes de cometer el delito, que había perdido todo en juegos de azar y que su novia lo dejó, obviamente porque no era material para ser un buen hombre. Además, confesó haber cometido otros 12 asesinatos que aún no han sido confirmados. Este hombre formó parte de los más buscados, con una recompensa de $50.000 a quien ayudara a dar con su paradero, lo cual no tardó mucho. La policía de Cleveland lo encontró pocos días después, y en el mismo vehículo en el que siempre se desplazaba (la verdad, no era una mente brillante).

Como generalmente ocurre con estos casos, el criminal huyó el mayor tiempo que pudo, hasta que se vio arrinconado por la fuerza policial. Fue en ese momento en que tomó la decisión más cobarde y se quitó la vida antes de enfrentar la justicia humana, ya que de la divina no podrá escapar.

Antes del asesinato, Stephens había escrito en su cuenta de Facebook que quería matar, y en sus mensajes culpaba a su ex novia, que identifica como Joy Lane, de las atrocidades que planeaba cometer.

Pese a que dijo que había matado a una docena de personas y que tenía pensado seguir cometiendo asesinatos por despecho, las autoridades no tienen indicios de que Stephens cometiera más asesinatos que el de Godwin.

Hay que replantear varias cosas

Aunque no es el culpable de los crímenes cometidos, es la plataforma de Facebook la que es utilizada para transmitirlo. No cabe duda de que tiene que replantear las políticas de uso para evitar que cualquier psicópata busque la fama en internet al transmitir las atrocidades que realiza con mayor libertad. Estoy seguro que esa no fue la intención de crear este medio, pero tal vez no pensaron bien cuáles serían los problemas que surgirían con esto. Aunque digan que no hay mala publicidad, el asesinato, trifulca y violación es como demasiado.