Para algunas cosas, al menos.

Cuando se trata del sentido del olfato, nuestra especie no queda entre las mejores del mundo. Aunque todos nuestros sentidos son maravillas de la biología, anatomía y fisiología, somos superados en todos cuando nos comparan con el reino animal. Pero resulta que precisamente en relación al sentido del olfato no existen suficientes pruebas científicas para afirmar eso. De hecho, el neurocientífico John McGann de la Universidad de Rutgers, en New Brunswicken, Canadá, explica en un reciente estudio que el olfato humano puede competir perfectamente con el de las demás especies de hocico húmedo.

El sentido más primitivo

En nuestra nariz existen unos receptores situados específicamente en la mucosa, los cuales captan los aromas y envían esa información a través del nervio olfatorio para que sea procesada en el sistema nervioso. McGann afirma que: “El sentido del olfato es tan bueno en seres humanos como en otros mamíferos, como roedores y perros», señala. «Los seres humanos pueden discriminar quizás un billón de olores diferentes, lo que es mucho más de lo dicen la 'sabiduría popular' y los libros de texto de psicología mal informados.

“Los perros pueden ser mejores que los seres humanos para discriminar las muestras de orina en una boca de incendios y los seres humanos pueden ser mejores que los perros para discriminar los olores de un buen vino, pero pocas de estas comparaciones tienen soporte experimental real,” agregó.

Es increíble cuando un persona es privada de uno de sus sentidos, y los demás se potencian de maneras increíbles. ¿Qué nos dice eso? Pienso que lo que nos falta es práctica, ya que estamos tan acostumbrados a trabajar en conjunto con todos que no los desarrollamos al máximo. Claro que nadie tiene tiempo de entrenar los demás sentidos, a menos que seas una especie de monje que no tenga más nada que hacer sino meditar, aislado de la sociedad.

La idea de que los humanos tienen un sentido del olfato más débil floreció en base de algunos estudios genéticos que descubrieron que las ratas y los ratones tienen genes para alrededor de 1.000 diferentes tipos de receptores que se activan con los olores, en comparación con los seres humanos, que sólo tienen alrededor de 400. Sin embargo, después se descubrió que poseemos muchos más.

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Olores que despiertan recuerdos

El olfato es un sentido que tiene la particularidad de poder transportarnos en el tiempo. Basta con sentir el olor de una hallaca (o un pan de jamón en mi caso) para recordar infinidad de navidades junto a mi familia. Además, juega un importante y a veces inconsciente papel, en la forma en que percibimos e interactuamos con otras personas, seleccionamos un compañero o decidimos lo que nos gusta comer. Y cuando se trata de manejar las experiencias traumáticas, el olor puede ser un disparador en la activación del trastorno de estrés postraumático.


Además, como presenta una relación tan importante con el sistema nervioso, creo que debe ser tomado en cuenta a la hora de evaluar los primeros signos de deterioro cognitivo en las personas. Puede ayudar a detectar enfermedades degenerativas importantes, como el Alzheimer y el Parkinson.