¿Acaso ya estás viejo pa’ la gracia? - Komienza | Vive tu vida al máximo
Esos momentos en los que te das cuenta que simplemente ya no la das y no te avergüenzas para nada.

Creo que ya sabes a lo que me refiero. Son esas situaciones en las que ya no te importan los demás y solo quieres disfrutar a tu manera. Yo te entiendo: estoy aquí, un sábado en la noche, escribiendo y haciendo quizzes de BuzzFeed junto a un tremendo paquete de Doritos sin la más mínima vergüenza.

Porque de eso se trata, de simplemente no dejar que los planes ajenos o las personas antojosas te jodan el día o la noche, pues ya has pasado por bastantes situaciones como para conocerte bien y saber lo que te gusta, o si te mereces un sábado libre.

A medida que vayas leyendo me comprenderás aún más. Una vez que estás en el segundo piso ya no te queda más nada que regocijarte con los pequeños placeres de la vida.

Cuando le agarras gusto a esas comidas que antes odiabas…

Aquí suelen aplicar los pepinillos, la mostaza, los mariscos y cualquier cosa que tu malcriado paladar no aceptaba de niño.

Cuando el ratón ya es demasiado para your old soul

Ese dolor de cabeza duele más que cuando tenías 18.

Cuando te sientes preocupantemente identificado con los villanos de tu infancia…

En mi caso, siento que me he convertido en una Vicky de Los Padrinos Mágicos.

Cuando te cancelan los planes de un viernes en la noche y tu decepción es inexistente...

Ahora tendrás que quedarte en pijamas viendo películas. Qué vaina.

Cuando notas lo robóticas que eran las animaciones de las mejores películas ever…

Siempre solemos comparar las películas actuales con las favoritas de nuestra infancia, y la tecnología simplemente nos abruma.

Cuando suena reggaeton del viejo y te das cuenta que no hay vuelta atrás…

Ya uno no puede estar al día con las canciones de los jóvenes, así que acudimos a la vieja confiable.

Cuando ya aceptaste que eres un desastre, pero no importa porque te amas…

Las opiniones ajenas no son un prioridad y prefieres tu aprobación que la de los demás.

Cuando eres más selectivo con la ropa que usas para dormir que con la que usas para salir…

Pijamas are life.

Cuando ese brownie de la esquina te ha hecho demasiado feliz…

Nada se interpone entre la felicidad y tú.

Cuando te das cuenta que la canción Caraluna cumplió 15 años…

Y yo sé que tal vez tú nunca escuches mi canción, yo sé… naguará.

caraluna

Cuando terminas de organizar tu cuarto y es la gloria…

Limpiar tu espacio es limpiar tu alma.

Cuando vas a una bebedera y ya sientes como las canas te crecen por tu incapacidad…

Ya beber no es tan fácil como antes y haces el ridículo más temprano de lo usual.

Y finalmente, cuando dormir se vuelve tu cura y solución para todo…

Te amo, almohada.

Envejecer no es perder el juego ni mucho menos. Es un cambio de perspectiva constante en el que nos volvemos conscientes de lo que nos rodea y de nosotros mismos. Si todo eso te pasa, no tienes nada que temer. Ya estás en otro nivel donde ya no estás apto pa’ la gracia tal como la recuerdas, sino para algo mejor. Otro nivel de gracia que tu Yo de 17 años ignoraba completamente.

Disfrutar de las cosas pequeñas es lo que hace más hermosa tu miserable vida, así que enjoy it and embrace it, que no estás solo.

Feliz decrepitud.